Mi abuelo es ese ser con plata en el cabello y oro en su corazón

Macarena · 22 septiembre, 2017

Mi abuelo es esa persona realmente imprescindible en mi vida. A fuerza del tiempo y con el correr de los años fue mutando. Hoy luce sus manos arrugadas y una mirada protegida por un pequeño pentagrama en su sien. Abre el corazón con todo su cansancio, pero también, con todo ese amor que lo caracteriza.

Porque mi abuelo es ese maravilloso ser con plata en el cabello y mucho oro en el corazón. Desde que llegué al mundo, supe que solo con su presencia y cariño incondicional sería millonario de luz. Me da paz, tranquilidad y un afecto que es imposible de describir con palabras.

Sus abrazos son terapéuticos, sanadores. Sus consejos, el reflejo de su inagotable sabiduría e inigualable experiencia. Sus gruesos dedos tallados por la vida siempre están dispuestos a secar las lágrimas de mis mejillas. En tanto, sus oídos son aquellos que siempre están dispuestos a escuchar. A cualquier hora, cualquier día.

Mi abuelo es un ser único y especial. Entrañable y memorable como pocos, ha dejado las más bonitas huellas emocionales en mí. Marcó a fuego una hermosa infancia signada por aventuras, travesuras, secretos, compañerismo, complicidad y confidencialidad a su lado.

Mi abuelo es ese ser con plata en el cabello

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El tiempo no perdona. Tampoco lo hizo con mi amado abuelito. Hoy miro el trascurrir del tiempo en sus ojos. Y aunque físicamente haya cambiado, puedo ver intacto -incluso, acrecentado- ese amor de abuelo a nieto. Yo tampoco soy el mismo, pero esa mirada de admiración devino también en orgullo.

Lo veo cansado, distraído. De momento, hasta se olvida de las cosas. De mi nombre, y de tantas cosas más. Perdió esa chispa, esa energía que me mantenía vivo y me cautivaba. Yo también estoy igual. Atrás quedó el tiempo de los caprichos mil veces consentidos por mi abuelo.

Plata en el cabello, la huella de todo lo intensamente vivido. Su trofeo de guerra, en esta contienda que es la vida misma. Alegrías, tristezas, amores y desiluciones, esfuerzos, sacrificios, errores y aciertos manifestados en sus finos cabellos, que amenazan con desaparecer progresivamente.

Mi abuelo, con oro en su corazón

Mi abuelo me hizo rico con su sola existencia. Ha sido la mejor herencia y me ha dejado los mejores legados, aprendizajes y enseñanzas. Es que no hubo mejor regalo de mis padres que el haberme dado a mis queridos abuelitos.

Aún atesoro en mi corazón sus buñuelos y deliciosos platos. Sus historias y anécdotas. Las tardes de paseo por el parque, el cuidado de las plantas del jardín. Las compras y los mimos a la hora de los caprichos. Cada una de sus palabras aún hacen eco en mi alma moldeada por su inmenso ser.

Además, mi abuelo tenía oro en su corazón. Había tanto para dar a cambio de nada. Solo por la pasión de tenerme cerca y poder verme crecer. Creó los más hermosos recuerdos que guardo en mi mente, así como tatuó un genial anecdotario en mi piel.

Coleccionista de regalos infantiles, fotógrafo oficial de los eventos más importantes de la niñez. Asimismo, mi abuelo fue mi fan oficial en cada emprendimiento y proyecto de cualquier tipo. También era mi contador de cuentos predilecto y mi cantautor de las más tiernas nanas.

Mi abuelo por siempre guiará mis pasos

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Mi abuelo jamás morirá, porque nadie será capaz de arrebatarla de mi corazón. Por siempre él guiará cada paso que de, mi camino a seguir. Él será quien marque mi dirección, mi eje. Puede que, a futuro, desaparezca físicamente, pero su recuerdo vivirá conmigo.

Como una llama, lo mantendré ardiendo a mi lado. Pues cada momento lo guardaré en un cofre dentro de mi corazón ensanchado por su incondicional y eterno amor. Un amor que no podrá morir con el tiempo ni con esta distancia temporal.

Temporal… porque yo sé que, una vez que parta, estará conmigo. Y aun así, conforme pase el tiempo, nos volveremos a encontrar en alguna nube. Y juntos, continuaremos disfrutando del tiempo más hermoso, que no es más que el tiempo juntos. Te amo con todas mis fuerzas, para siempre, abuelito querido.