7 trucos para controlar el hambre durante el embarazo

Adrianazul · 28 septiembre, 2017

Durante el embarazo tu apetito puede variar mucho. Es posible que pases por épocas en las que no te apetecerá comer nada y que también existan otros momentos en los que sientas tanta hambre que corras hacia la nevera a comer grandes cantidades de alimentos y a hacer combinaciones extrañas entre ellos. Es cuando te das cuenta de que es necesario controlar el hambre.

Esas ganas de comer mucho y esos antojos extraños son sensaciones muy particulares del embarazo. No todas las mujeres las experimentan de la misma manera, pero aun así es muy importante vigilar la dieta y aprender a controlar el nivel del hambre bien sea desenfrenado o escaso.

Así que lo primero que debes hacer antes de poner en práctica es vigilar tu dieta. Eso es muy importante, ya que cada vez es más habitual que el consumo alimenticio durante el embarazo se ajuste poco a las necesidades reales del niño y de la madre. Por suerte, la naturaleza es sabia y se ocupa de hacer los ajustes necesarios en los procesos alimenticios para que las necesidades nutricionales de ambos sean satisfechas, aunque estas no sean las ideales.

Y si tu dieta es sana, pero aun así sientes mucha hambre a muchas horas, entonces ten en cuenta que pasas por una etapa muy normal del embarazo y que para sobrellevarla sanamente debes poner de tu parte, intentando comer racionalmente. Tranquila comer sano no significa que morirás de hambre solo tienes que seguir algunos de estos trucos.

Trucos para controlar el hambre

controlar el hambre 1

Desayuna como una reina

Si desayunas de manera completa y balanceada, no deberías sentir hambre hasta la hora del almuerzo. Debes comer bastante en la mañana, eso es lo recomendado. Esto abrirá el estómago poco a poco, especialmente si comienzas la mañana con un vaso de agua. Y luego comer un desayuno de reina, un ejemplo de los alimentos y las cantidades que debes tomar en la primera comida del día es el siguiente:

  • 1 ración de lácteos (con café si quieres)
  • 1 yogur o 150 gramos de queso fresco
  • cereales
  • 1 pieza de fruta o su jugo

También puedes comerte una pieza de pan integral con pavo si te provoca algo que te haga sentir más llena. Ten en cuenta que si desayunas bien, tendrás buena energía para todo el día.

Por lo general necesitarás alrededor de unos 15 minutos para tomar tu desayuno. Cuando te sea imposible desayunar de forma completa por cuestiones de tiempo, reserva parte de tu ración de cereales o frutas para antes del mediodía. Y si normalmente te gusta merendar puedes hacerlo con un pan con una rebanada de queso, una manzana o un yogur.

Fracciona las comidas

Si al organizar tu día notas que vas a pasar muchas horas sin comer entre el desayuno y el almuerzo, entonces debes fraccionar tus comidas aún más, para que no transcurran más de cuatro horas entre cada una.

Por ejemplo, si desayunas a las 7:00 a.m. deja la fruta para las 10:00 a.m. y a la 1:00 de la tarde  comete un bocadillo de queso, atún o jamón o una pequeña taza de frutos secos. Ya, a las 4:00 de la tarde puedes tomar la comida principal con una ensalada, un plato de pasta con tomate y algo de pescado, todo esto a manera de ejemplo.

Ten en cuenta que ya quedaron atrás los tiempos en los que se recomendaba comer por dos, pues no se trata de comer desaforadamente sino bien y sano

Cena temprano

Si las ganas de comer aparecen por la tarde, la puedes vencer con una merienda y cenando temprano. Por la tarde, por ejemplo, puedes comerte un yogur o un vaso de leche, pan y fruta. La cena debe ser ligera y contener alimentos de los principales grupos: cereales, verduras, pescado o huevos y ensalada o fruta.

Elige meriendas sanas

Si a pesar de realizar todas las sugerencias sigues sintiendo hambre y te ves obligada a picar entre horas, por lo menos elige alimentos que aporten vitaminas y minerales y pocas calorías a tu organismo.

Hazte amiga de los frutos secos

Aportan grasas de buena calidad y minerales como el calcio sobre todo las almendras, solo que no abuses de ellos porque son muy calóricos. Tómalos en pequeñas cantidades y tostados, porque crudos resultan más indigestos, y, algunos como el maní, cómelos preferiblemente sin sal.

Galletas de cereales inflados contra el hambre

Las hay de arroz, de maíz o de mezcla de varios cereales. Tienen gran poder para lograr hacerte sentir saciada y aportan azúcares complejos, vitaminas del grupo B y mucha fibra. Al igual que los frutos secos, procura que sean sin sal.

Come muchas frutas

En el embarazo, debes tomar de 3 a 4 piezas de fruta al día y dar especial importancia a los cítricos, pues necesitas más vitamina C que antes. Si tienes mucha hambre, cómete una manzana que aporta pocas calorías y te hace sentir llenita.

Ten en cuenta que ya quedaron atrás los tiempos en los que se recomendaba comer por dos, pues no se trata de comer desaforadamente sino bien y sano. El embarazo es un proceso muy complejo que requiere una serie de cuidados especiales, por lo que también es necesario que cuides lo que comes y que controles por medio del conocimiento la ingesta adecuada de alimentos.