¿Cómo afecta la comida rápida a la salud durante el embarazo?

Pedro · 19 octubre, 2016

Quedar encinta no siempre es fácil. Muchas mujeres pasan meses y años intentándolo sin éxito. Así pues, cuando al fin llega el ansiado momento, lo mejor es cuidarse mucho para que todo salga bien. De ahí que haya ciertos alimentos que sea mejor evitar. Por eso hoy nos centramos en la comida rápida y cómo afecta a la salud materna durante el embarazo.

Como es lógico, tanto si eres mamá como si no, una dieta sana y equilibrada siempre será la mejor opción. Comer bien es positivo en todos los sentidos. Mejora los niveles de energía, regula en colesterol, sirve para adelgazar… Es decir, que son muchos los efectos beneficiosos que tendrá para cualquier persona.

Sin embargo, la comida basura es más bien perjudicial. ¿Por qué? En general, para dar sabor, suelen añadir excesos de sal y azúcares. Además, es normal que sean alimentos muy grasos, excesivamente procesados y con composiciones con productos poco recomendables, especialmente con muchos aceites como el de palma, grasas parcialmente hidrogenadas, etc.

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¿Cómo afecta la comida rápida a la mujer embarazada?

Pero dado que el movimiento se demuestra andando, vamos a conocer ya cómo afecta la comida basura a la mujer embarazada. Cuando veas las consecuencias, tal vez remitan ciertos antojos, pues es cierto que la salud de la mamá y del propio bebé están en juego.

Riesgo de obesidad

La ingestión en exceso de comida rápida aumenta el riesgo de obesidad en la madre. Es normal que cojas unos kilos durante el embarazo. Pero no es lógico que sean demasiados. Pero el problema va más allá, pues el futuro niño también podría nacer aquejado de esta afección.

Problemas de crecimiento

La ingestión de este tipo de alimentos poco sanos también puede provocar mayor riesgo de problemas de crecimiento. Si el bebé no se desarrolla correctamente durante el embarazo, en el futuro podría tener problemas con el desarrollo de su musculatura.

Riesgo de diabetes

La toma excesiva de comidas poco saludables puede provocar en nuestro niño resistencia a la insulina. Esto se traduce en un futuro niño más propenso al desarrollo de la diabetes.

Otros efectos

Pero no acaban ahí los efectos negativos que las comidas basura pueden provocar en las madres embarazadas y el futuro niño. Además, hay otras consecuencias muy a tener en cuenta:

  • Puede generar efectos negativos en el metabolismo, tanto de la madre como del bebé.
  • Si se come exceso de comida de baja calidad durante el embarazo, el riesgo de desarrollar todo tipo de enfermedades aumenta, tanto en la madre como en el niño.
  • Los malos hábitos alimenticios de las madres se pueden transmitir a sus niños.
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¿Qué pasa si me apetece comida rápida?

Dicho esto, llega el momento de la sensatez. Si en un momento dado te apetece una hamburguesa, un refresco o un bollo, no significa que no te lo puedas comer. Tomar algo puntual no tiene por qué dañar, aunque es mejor no hacerlo, lógicamente.

El problema aparece cuando se convierte en un hábito. Una madre, un niño, una mujer embarazada o quien sea, no puede alimentarse de productos como golosinas, hamburguesas y frituras a todas horas. Debe ser un capricho puntual, nunca la norma.

Por fortuna, hoy en día tenemos todo tipo de variantes más sanas para la clásica comida rápida. Por ejemplo, una hamburguesa puede ser sustituida por carne picada y amasada en casa. Haces una bola, la aplastas y la cocinas a la plancha. Tendrá mucha menos grasa, será más sana y estará incluso más sabrosa que las procesadas.

Y así, puedes encontrar miles de recetas para crear tus propias golosinas, salchichas, patatas fritas, bizcochos y bollos, etc. Es decir, que tenemos decenas de opciones para sustituir los alimentos excesivamente procesados por otros mucho más sanos que cocinaremos en casa.

Sea como fuere, lo importante es que evites a toda costa el consumo excesivo de azúcar y sal. Y precisamente estos son los elementos que en mayor medida se encuentran en las comidas basura. Ello sumado a unos niveles de grasas realmente preocupantes.

Así que dentro de lo que puedas, evita la comida rápida a toda costa. O al menos, su consumo habitual. Una vez te acostumbres a comer sano, tu cuerpo y mente te lo agradecerán y tendrás mucha menos necesidad de tomar estos productos negativos para tu salud.