6 lecciones de El Diario de Ana Frank

2 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
En cada libro encontramos una lección diferente, sin embargo en El Diario de Ana Frank encontramos varias que son esenciales para la vida.

Hay una serie de obras clásicas que, a pesar del paso del tiempo, siguen siendo best sellers, como es el caso de El Diario de Ana Frank. El día a día que la pequeña protagonista de la historia relata mientras está escondida durante la Segunda Guerra Mundial siguen siendo leídos por miles de personas.

El motivo de que esta historia siga teniendo tal importancia casi 75 años después es la realidad que en ella se muestran y las numerosas lecciones que una niña de tan corta edad ofrece a los lectores. Por ello, hoy os queremos mostrar un recopilatorio de lecciones de El Diario de Ana Frank que nos resultan llamativas y curiosas.

Lecciones de El Diario de Ana Frank

1. «Quién es feliz, hará felices a los demás también»

Sin duda, una de las frases más conocidas de la protagonista de esta obra clásica es esta. En ella se muestra la vitalidad, el optimismo y la felicidad que Ana desprende, a pesar de la situación tan complicada que le toca vivir siendo todavía una niña.

Lo que Ana Frank quiere mostrar con esta frase es que, sin importar las circunstancias que nos toque vivir, debemos afrontar la vida con optimismo y toda la felicidad posible. Además, debemos hacer felices a los que se encuentran a nuestro alrededor, ya que, de esa manera, ellos también nos harán felices a nosotros. Así, Ana sabía que una de las partes esenciales en la vida era ser feliz.Ana Frank, un clásico obligatorio para adolescentes.

2. «Podrán callarnos pero no pueden impedir que tengamos nuestras propias opiniones»

Con esta frase podemos ver la evolución de la vida y de las diferentes situaciones que les toca vivir a los adolescentes del pasado en comparación con los de la actualidad.

Cualquiera diría que esta frase está dicha por una niña de tan solo 12 o 13 años. Sin embargo, Ana, desde muy pequeña, tuvo claros sus ideales políticos y siempre quiso mostrarlos, de una manera sutil por las situaciones de la época, a través de su diario.

Con esta frase se muestra la madurez que, de forma prácticamente obligatoria, le tocó vivir a Ana, pasando de la infancia a la vida adulta en un abrir y cerrar de ojos.

3. «No veo la miseria que hay, sino la belleza que aún queda», una de las lecciones de El Diario de Ana Frank

Miles de judíos escondidos en sus casas, otros miles sufriendo en los campos de concentración y otros tantos muertos. Pero, a pesar de todas las desgracias y las miserias que a Ana Frank le llegaban todos los días del exterior, ella siempre sabía darle la vuelta a la situación y pensar en todo lo bueno que llegaría cuando todo aquello acabara.

Más lecciones de El Diario de Ana Frank

4. «Las personas libres jamás podrán concebir lo que los libros significan para quienes vivimos encerrados»

Una de las lecciones de El Diario de Ana Frank más fantásticas que nos dejó la protagonista es esta. Su pasión por la escritura estaba unida a su pasión por la lectura, pues para ella los libros eran una vía de escape y una forma de seguir aprendiendo y culturizándose.

Los libros eran para Ana como sus amigos pues, sin poder salir a la calle durante meses, las opciones para disfrutar de alguna actividad se veían reducidas a prácticamente ninguna.

Por este motivo, Ana Frank describe los libros como su mayor aliado durante el tiempo que estuvo encerrada, una vía de escape para poder mantener la cabeza y la mente centradas.El Diario de Ana Frank y sus fantásticas lecciones.

5. «Las mujeres deben ser respetadas. En términos generales, los hombres son tenidos en gran estima en todas las partes del mundo, así que, ¿por qué no pueden las mujeres tener su parte?»

La figura de la mujer y la igualdad entre hombres y mujeres es uno de los temas que más se está tratando en la actualidad. Sin embargo, es fascinante cómo hace ya 75 años una niña de tan solo 12 años era consciente de las desigualdades sociales, mucho más agravadas en aquella época, que existían y siguen existiendo.

En estas líneas podemos ver la incomprensión de Ana Frank ante el poco respeto e importancia que se les da a las mujeres en comparación con los hombres en cualquier ámbito de la vida, un aspecto que todavía, a día de hoy, se está tratando de erradicar.

6. «Que maravilloso es que nadie tenga que esperar un instante antes de comenzar a mejorar el mundo»

Otras de las lecciones de El Diario de Ana Frank que más impacta es, sin duda, esta. El pensamiento y la idea de cambiar el mundo con pequeñas acciones y decisiones no es habitual en niños de tan corta edad. Sin embargo, una vez más, Ana Frank da muestra de su madurez.

Con esta frase, la protagonista del diario quiere mostrar que, con pequeñas acciones, el mundo puede ir a mejor, además de que nadie debe esperar si quiere cambiar algún aspecto de su vida.

  • Frank, A. (1955). El diario de Ana Frank. DeBolsillo