5 trucos para que tu hijo duerma la siesta

Adrianazul · 5 marzo, 2017

Establecer una rutina y seguirla es uno de los mejores trucos que puedes implementar para que tu hijo duerma la siesta. Para los niños es sumamente importante seguir un horario, en el cual estén claramente establecidas las rutinas.  Y es que en realidad, estas pequeñas personitas necesitan de sus horarios para poder estar tranquilos.

Los bebés, como la mayoría de los seres vivos, son profundamente rutinarios; por eso son las madres como cuidadoras quienes establecen cómo se cumple con la rutina del bebé. Y esas horas deben ser respetadas lo más que se pueda. Eso, no significa que estas sean una camisa de fuerza, que nunca se puedan cambiar, pero sí se produce alguna modificación de la rutina, esta debe mantenerse con la mayor constancia posible.

Tú, como madre, puedes acostumbrar a tu hijo a dormir la siesta todos los días, después del almuerzo y respetar su horario de sueño. De hecho, hay estudios científicos que demuestran que después de comer es cuando el organismo está más presto al sueño, por lo que normalmente no será difícil acostumbrar a tu bebé a que haga su siesta en ese horario.

Así que acostar al niño a descansar, después de la rutina del almuerzo es un buen truco para que tu hijo se eche la siesta, dado que es favorable que no duerma demasiado tarde. “Demasiado tarde”, por ejemplo, sería dejar que el niño se duerma luego de las 5:00 p.m. Lo ideal es que este sano hábito de descansar durante el día no interfiera con su sueño nocturno.

bebé durmiendo en brazos de mamá

Ayúdate con estos consejos para que tu bebé tome la siesta

  • Planificar un horario para que tu hijo haga la siesta es tan importante como respetarlo, por lo que es importante no ocupar ese tiempo destinado al descanso para otra tarea ni promover actividades muy movidas que puedan excitar demasiado las emociones de tu hijo previo a la siesta, pues seguramente le costará dormirse.
  • Crear un ambiente propicio para que el niño se relaje también es fundamental. Cuando llegue la hora del descanso, para irlo relajando, puedes colocarle música suave, darle un masaje, o leerle un cuento o incluso cargarlos y cantarle. También puedes mostrarle un peluche o un juguete para que tu hijo los relacione con la siesta, pues cuando haces estas actividades de forma rutinaria, es decir: De la misma manera y a la misma hora, favoreces que tu hijo las relacione con que llegó un rato para descansar.
  • Aunque es importante que tu hijo relacione la hora que has elegido para su siesta con un tiempo destinado a aquietarse no es necesario que crees un ambiente oscuro, parecido a la noche, para que descanse un rato, porque en realidad es muy positivo que en el lugar donde tomará la siesta haya un poco de luz. Esto lo ayudará a diferenciar este momento con el sueño de la noche. Tampoco es muy positivo que haya extremo silencio para que el niño logre dormirse, pues lo ideal es que pueda hacer su siesta tranquilo sin que eso modifique demasiado la rutina en general de la casa.
  • Tampoco es necesario que le pongas una pijama o que le digas que se va a dormir. Hacerlo, podría ser contraproducente tampoco es obligatorio que se duerma si no lo quiere hacer, está más que bien si consigue sosegarse un rato sobre el sofá y si se está un rato tranquilo con sus juguetes.
terrores nocturnos

Aspectos positivos de tomar una siesta

Para ti, como madre, que tu hijo duerma la siesta es una victoria porque puedes aprovechar ese rato para bañarte, resolver alguna tarea pendiente, o descansar junto a él algunos minutos, pero más allá del punto de vista estratégico, hacer una siesta ofrece beneficios para todos los seres humanos.

Aunque muchas personas se sientan aletargadas después de dormir un rato en la tarde, un estudio de la Universidad Berkeley asegura que tomar una siesta regularmente facilita el aprendizaje. El estudio dice que quienes lo hacen rinden más por las tardes y aumentan en 10% su capacidad de aprendizaje.  Además explica que dormir un ratito en la tarde ayuda a tu hijo a afrontar nuevos conocimientos y fijar los ya adquiridos.

Dormir unos minutos en las tardes mejora el estado de ánimo; esto ocurre porque cuando nos dormimos la serotonina inunda el cerebro. Esta, es una hormona que regula el sueño, el apetito y el estado de ánimo; así que cuando tu hijo hace una siesta hay muchas probabilidades de que se levante con una sensación de satisfacción y bienestar.

Un niño que hace siesta es un niño más creativo; así lo sugiere un estudio hecho por un equipo de neurólogos de la Universidad de Georgetown que comprobó que el ejercicio de dormir un rato durante el día estimula la actividad del hemisferio derecho que se asocia con la capacidad de ser muy creativos.

La ciencia también ha demostrado que las personas que duermen la siesta y logran alcanzar la fase de sueño REM resultan más receptivos ante la expresión facial de felicidad, mientras que quienes no lo hacen manifiestan más ira y miedo.

Cada vez que tu hijo duerme su cuerpo libera la hormona del crecimiento, la cual además de reducir el estrés y la ansiedad lo ayuda a reparar los músculos y a adelgazar.

Los beneficios que trae para el cuerpo y para el estado de ánimo una pequeña siesta de al menos 6 minutos, son muchos, por lo que es muy positivo que fomentes este hábito en tu hijo desde temprana edad.