5 herramientas para empoderar a tus hijos frente al acoso

Todas las madres desean proteger a sus hijos de todos los peligros y personas que les podrían hacer daño. Seguramente tú lo has hecho muchas veces, y si por ti fuera lo seguirías haciendo por el resto de tu vida, pero ten en cuenta que no siempre estás presente para protegerlo de algún tipo de acoso, por lo que es conveniente empoderarlo con algunas herramientas.

 5 herramientas para ayudar a tus hijos frente al acoso

Explícale qué es el acoso

En primer lugar explícale desde muy niño a tu hijo qué es el acoso. Trata de decírselo de manera sencilla, por ejemplo puedes decirle que cuando una persona hostiga, persigue o molesta a otra, está incurriendo en algún tipo de acoso. También puedes ilustrarlo, señalándole ejemplos claros; así, cuando veas a alguien cometiendo este tipo de conductas debes señalar su mal comportamiento para que él identifique esa conducta.

Además puedes utilizar la palabra acoso (también conocida como bullying) en tu casa y cuando veas este tipo de actuaciones en la comunidad. Otra buena estrategia es invitar a tu hijo a que defina qué es el acoso.

Una conducta inaceptable

Es muy importante hacerle entender a tu hijo claramente qué es el acoso y demostrarle que es una conducta dañina que ocurre repetidamente, cuya característica es que se hace a propósito, y es justamente esa premeditación destinada a dañar a alguien que hace de este tipo de conducta inaceptable.

Es vital que tu hijo tenga claro que no está bien que otros niños o adultos lo acosen y que tampoco es correcto que él acose a los demás. Debe entender claramente que tener ese tipo  de conductas no se justifica porque “todos lo hagan” ni mucho menos porque lo haga más popular entre sus amigos.

Enséñale a defenderse de los acosadores

Tu hijo debe saber que hay muchas maneras de defenderse de los acosadores y que él puede usar estas herramientas para defenderse a sí mismo o a otros niños de los acosadores que lo atacan en persona o por Internet.

También puedes inculcarle el sano hábito de ayudar a los demás, y de hacerlo con la convicción de que cuanto más ayude a otros estudiantes será más probable que ellos lo ayuden a él cuando tenga que defenderse de los acosadores.

Muéstrale que él tiene en sus manos la decisión de ser un espectador pasivo del acoso o ser un niño valiente que se atreve a actuar de manera inteligente. Una de las estrategias que puede usar es reportar el acoso a los adultos que puedan ayudar. Para que tu hijo se empodere de esta herramienta es determinante que entienda que reportar un caso de acoso no es acusar o delatar  a nadie, sino que su actitud es un acto de compasión hacia otro niño.

Asegúrale que no se va a meter en problemas si le cuenta a un adulto de confianza su experiencia de acoso, ya sea que esto le haya pasado a él o a otro niño.

Y dile siempre con quién puede hablar si atraviesa por alguna experiencia difícil, es bueno que sepa que siempre que se sienta en peligro puede hablar con un profesor o alguna figura de autoridad como la policía.

Prepara a tu hijo para defenderse del acoso

  • Trata de anticiparte a este tipo de situaciones. Si tu hijo sabe cómo actuar frente a una situación desagradable porque tú lo has instruido bien, es mucho más probable que salga airoso de alguna de ellas. Por eso, antes de que ocurra algún tipo de acoso enséñale a tu hijo a reaccionar de manera adecuada.
  • Pregúntale a quién avisaría si alguien lo agrede -verbal o físicamente- en la escuela. ¿Qué le respondería a alguien que lo insultó? ¿Cómo debería actuar si otros estudiantes lo excluyen de un juego?

Y dependiendo de sus respuestas, explícale todas las maneras que tiene para evitar ser acosado, por ejemplo:

  • Puede ignorar al acosador cuando le sea posible
  • Se puede alejar de él
  • Le puede decir al acosador en voz alta que pare. Cada quien tiene derecho a marcar límites y es bueno hacerlo aunque sienta miedo o nervios.

También recuérdale que puede pedir ayuda a sus amigos o compañeros de confianza.Es importante que tu hijo evite ponerse muy emotivo, pues esa sensibilidad exacerbada puede alentar al acosador.

Dile que cuando esté en un lugar seguro, puede expresar sus sentimientos y que de hecho es bueno que lo haga. Y recuérdale de manera reiterativa que es imprescindible que siempre le avise a un adulto lo que está ocurriendo.

Tu hijo puede aprender a abogar por él mismo

Enseña a tu hijo a que hable, se defienda y abogue por sí mismo. Es bueno que aprenda a asumir sus propias reacciones frente a las situaciones de acoso. Habla con él sobre qué estrategias puede tomar para defenderse ante las posibles agresiones que se le pudieran presentar.

Idear un plan, o varios, le dará una sensación y control sobre los acontecimientos. Además, muéstrale maneras de controlar sus emociones para que pueda hablar y actuar con seguridad, pues eso a veces puede detener al acosador.

También es preciso tener en cuenta que el acoso puede dañar seriamente la autoestima de los niños, de ahí deriva la importancia de darle a tu hijo oportunidades para que fortalezca su autoestima. Siempre que te sea posible señálale que es especial y ayúdalo a reconocer sus propias fortalezas. Eso lo ayudará a sentirse seguro frente a cualquier circunstancia.

Imagen destacada cortesía de pixabay

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