5 habilidades para la vida que debes enseñar a tus hijos

Eva Maria Rodriguez 18 febrero, 2016

Muchos padres, sin darse cuenta, centran la educación de sus hijos en una cuestión de disciplina basada en castigar a los niños por su mala conducta y, si acaso, recompensarlo cuando se portan bien. Pero la educación es mucho más que eso. Educar a un hijo supone también enseñarle habilidades para la vida que les permitan ser, el día de mañana, adultos responsables y de éxito. 

Nuestro comportamiento y ejemplo como padres así como la forma en la que aplicamos la disciplina y marcamos las normas van a determinar el desarrollo de estas habilidades. Por otra parte, tener en mente el desarrollo de estas habilidades nos permitirá fomentarlas en nuestros hijos, además de crecer nosotros como personas.

Autodisciplina

La autodisciplina es una habilidad esencial para los adultos. Pero la autodisciplina hay que empezar a inculcarla cuanto antes y dar ejemplo para que cale profundo en los niños. Los niños deben aprender autodisciplina en cuestiones como uso del dinero, realización de tareas diarias en casa, hábitos de salud y gestión del tiempo.

Regañar constantemente al niño cuando hace sus tareas, organizarle el día hasta el último minuto, no darle tareas porque no las hace tan bien como nos gustaría o estar constantemente ayudando al niño en las tareas difíciles no enseña autodisciplina.

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El objetivo final de la autodisciplina es crear niños independientes, que sean capaces de hacer lo que tienen que hacer sin cuestionarlo y que adquieran hábitos que faciliten su día a día. Para lograrlo, los padres tienen que estar ahí, enseñando lo que los niños deben hacer y dando ejemplo.

La mejor manera de enseñar autodisciplina es proporcionando consecuencias consistentes por mala conducta así como consecuencias positivas para el buen comportamiento. En este sentido, aplicar un sistema de recompensas a las acciones relacionadas con la autodisciplina es muy eficaz y conviene empezar a hacerlo cuanto antes.

Controlar los impulsos

Los niños desarrollan lentamente el control de impulsos, pero es necesario ayudarles. Una vez más, el ejemplo el fundamental para que entiendan lo importante que es controlarse y adquieran habilidades para ello.

El refuerzo positivo es una buena manera de motivar al niño para que controle y maneje sus impulsos. Felicita a tu hijo cuando sea capaz de pensar antes de actuar, cuando espere su turno para hablar o cuando se retire cuando esté enfadado.

Asimismo, contrólate a ti mismo cuando estés enfadado y no pierdas los papeles cuando tu hijo te interrumpa o te grite porque está enfadado. Estas con actuaciones incongruentes y contradictorias.

Tomar decisiones adecuadas

Los niños no ven los problemas de la misma manera que lo hacemos los adultos. Ellos necesitan ayuda para aprender habilidades de resolución de problemas y necesitan practicar tomando decisiones saludables por su cuenta.

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Cuando tu hijo se enfrente a un problema debes trabajar con él para desarrollar la capacidad de optar por una solución saludable. Pero debe ser el niño quien decida y lo haga convencido de que es lo que él quiere. Los padres deben evitar la manipulación para que el niño haga lo que ellos quieren  así como tomar siempre decisiones por ellos.

Otro aspecto fundamental para que el niño aprenda a tomar decisiones por su cuenta es dejarle que cargue con las consecuencias de dichas decisiones. Solo así aprenderá que las acciones tienen consecuencias y a mirar más allá de su satisfacción personal e inmediata.

Habilidades sociales

La mayoría de los niños necesitan mucha ayuda para aprender habilidades sociales, pero también muchas oportunidades para practicas dichas habilidades. Los niños pequeños tienen que aprender a compartir, a tener buenos modales y a ser amables para que puedan desarrollar amistades sanas.

Al principio puede ser fácil, pero a medida que crecen los niños pueden necesitar ayuda para modelar sus habilidades sociales. Para ello hay que dar ejemplo diario, no solo de lo que deben hacer ellos, sino haciéndolo nosotros como padres. También hay que ayudar al niño a identificar sus sentimientos y ofrecerle oportunidades para expresarlos.

Control emocional

Enseñar a los niños formas efectivas y saludables para gestionar sus emociones es una habilidad fundamental para la vida que los niños deben aprender. Cuando los niños no pueden expresarse verbalmente o cuando no saben cómo hacer frente a las emociones incómodas suelen enfadarse o ponerse agresivos.

Para que el niño aprenda a gestionar sus emociones es necesario enseñarle primero a identificarlas. Una vez que el niño sabe qué el pasa, cuando le pone un nombre, puede ser capaz de desarrollar hábitos que le permitan gestionar esas emociones y expresarlas.

El control emocional es la base del desarrollo de la inteligencia emocional, que es más importante que el coeficiente intelectual cuando se trata de el éxito de toda la vida.

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