La disciplina positiva: la única que funciona

María José · 25 enero, 2016

Todos los niños del mundo se portan “mal” a veces, y es que sino, no serían niños. Todos los padres se preguntan qué pueden hacer para detener ese mal comportamiento, pero es que en muchas de esas ocasiones no es necesario hacer nada, sino que la disciplina más eficaz para que los pequeños aprendan lo correcto de lo incorrecto es la que tiene que ver con el amor: la disciplina positiva.

Los niños, en la gran mayoría de ocasiones se comportan mal cuando se sienten mal consigo mismos o cuando están desconectados de los adultos de referencia. La palabra “disciplina” significa enseñar, por lo que la disciplina es la forma en la que los niños aprenderán cómo deben comportarse adecuadamente.

Los niños aprenden mucho mejor cuando se sienten escuchados y valorados, la disciplina autoritaria o impositiva solo conseguirá que los niños se sientan inseguros, que pongan en peligro el vínculo afectivo con lo padres y que adquieran un comportamiento inadecuado. El castigo y los gritos nunca deberán ser una buena opción.

La crianza estricta

Muchos padres asumen que la crianza estricta es la mejor para que aprendan a ser educados, pero la realidad es que solo se consigue que los niños crezcan infelices, que se sientan mal consigo mismos y que se comporten peor que otros niños.

La crianza permisiva

En ocasiones los niños manifiestan sus deseos en órdenes y es trabajo de los padres aprender a poner los límites cuando no es algo que sea por seguridad o por cubrir necesidades básicas. Los niños deben aprender a tolerar la frustración para poder gestionar mejor sus emociones. Si a los niños se les permite todo o se les da todo lo que quieren, es muy probable que se conviertan en “niños tiranos”.

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Pegar nunca será una opción

Es posible que de pequeño recibieras un cachete o una palmada, y es que antiguamente a los padres les faltaban muchos recursos para saber qué tipo de crianza era la más adecuada, y al no saberlo muchos de ellos empleaban los cachetes. Pero afortunadamente, hoy en día sabemos que no es una opción viable y que hay otras muchas vías para poder enseñar a los niños disciplina (positiva).

 Los niños que reciben azotes o palmadas de sus padres tienen más dificultades para regular sus emociones, por lo que esto podría causarles problemas en la relación con los demás y con ellos mismos. ¡Además que pegar nunca es una opción!

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Límites efectivos

Para que los niños regulen mejor su comportamiento necesitarán límites efectivos, solo de este modo los niños se sentirán seguros y saludables para relacionarse de forma sana y exitosa con los demás. Si lo haces bien, los niños serán capaces de establecer límites hacia sí mismos (autodisciplina) y también hacia los demás.

Más consejos útiles para la disciplina positiva

Además de lo citado anteriormente es necesario que tengas en cuenta algunos consejos útiles en la disciplina positiva para que sea efectivo en casa:

  • No impongas ni cedas: da opciones. Es necesario que los niños sientan que no se les imponen las cosas, es decir, que ellos son libres de escoger lo que realmente quieren. Las alternativas puedes haberlas pensado previamente y de este modo ellos podrán escoger algo que ya sabes que será acertado.
  • Ayuda a que exprese sus sentimientos. Las emociones enterradas nunca serán una buena opción para los niños (ni tampoco para los adultos). Cuando los niños no saben expresar sus emociones pueden comportarse de manera inapropiada al no saber cómo reaccionar ante esos sentimientos. Ayúdale a que entienda qué le ocurre y que ponga nombre a sus emociones.
  • Escúchale. Si escuchas a tu hijo te darás cuenta de que tiene mucho que decirte, no te centres solo en tu discurso y escucha todo lo que tiene que contarte, es probable que te sorprendas de todo lo que tiene en su interior.
  • Las consecuencias, mejor pactadas. Para que los niños sean conscientes de que su conducta puede tener consecuencias, lo mejor es que las establezcas con él o que al menos las sepa antes de comportarse de un modo u otro. Así él podrá ser responsable de sus actos y podrá escoger si comportarse adecuadamente o sufrir las consecuencias negativas (en lugar de las positivas).

¿Aplicas la disciplina positiva en casa?