5 formas de hacer atractivas las verduras para los niños

Óscar Dorado · 10 marzo, 2018
Porque somos conscientes de la dificultad que conlleva que tus hijos coman verdura, aquí tienes algunas formas de hacer atractivas las verduras para los niños.

Tener a disposición formas de hacer atractivas las verduras para los niños, siempre es una ayuda para cualquier madre. Como bien sabrás, las verduras son esenciales para su salud y crecimiento por ser ricas en vitaminas, fibras y minerales.

Aunque debes tener en cuenta que conseguir que tu hijo coma verduras depende totalmente de tu habilidad para cocinarlas. Para ello, debes usar tu imaginación para permitirte crear presentaciones lúdicas y coloridas que animarán al pequeño a comer verduras.

Si el pequeño es reacio a comer, no te asustes, ya que la reconciliación no es imposible. No tienes que forzarle demasiado y debes armarte de paciencia para que, con el tiempo, tenga más apetito por los vegetales.

Para combatir con esta negativa, a continuación te brindamos cinco formas de hacer atractivas las verduras para los niños. Verás que no es tan difícil de lograr como se piensa.

5 formas de hacer atractivas las verduras para los niños

1. Mezcla vegetales verdes en batidos

Una buena forma de lograr alimentar a nuestros hijos correctamente es agregar ciertos vegetales crudos a los batidos. 

Las hojas frescas de espinaca o unas rodajas de calabacín pasarán desapercibidas en un batido de elaborado con una banana y un poco de leche vegetal.

Por otro lado, puedes probar a preparar un batido de remolacha con arándanos, un plátano mezclado y jugo de naranja. Las zanahorias, los pepinos y el brócoli también pasan desapercibidos si los mezclas con frutas dulces como las uvas, las peras, las frutas rojas y el jugo de piña.

Formas de hacer atractivas las verduras para los niños.

2. Verduras en pasteles

Aunque parezca mentira, una buena forma de hacer atractivas las verduras para niños es probar incluirlas en tus pasteles dulces.

Aumentarán el valor nutricional del postre y, al mismo tiempo, sumarán más color. Así como también ofrecerán una textura más ligera y suave al resultado final.

Pastel de chocolate y calabacín, pastel de zanahoria o muffins de remolacha… son algunas de las combinaciones múltiples. Por último, las verduras ralladas en los pasteles son una opción muy sutil pero eficaz. Su sabor pasará totalmente desapercibido y aportará a los preparados una textura suave y aireada sin igual.

3. Sirve verduras gratinadas

Si las batidos y los pasteles no tienen éxito, prueba los gratinados con bechamel con leche y cubiertos de queso. La idea es combinar los ingredientes favoritos de tus hijos con los vegetales que son tan reacios a comer.

Por ejemplo, las berenjenas y tomates toman otro sabor en gratinado. Los gratinados de verduras también se pueden mezclar con pescado o carne picada, para convertirlos en un plato completo.

4. Transforma verduras crudas en palitos, brochetas o sándwiches

Las verduras crudas normalmente no son del agrado de los niños, aunque como madre, no debes rendirte.

Ls verduras crudas (zanahorias, calabacín, coliflor, entre otros) se pueden trocear e insertarse en palos de madera. Así se les convierte en pinchos y se les puede sumergir en salsas como hummus, queso fresco o yogur natural.

Presenta tus pinchos antes de cada comida, ya que los niños tienen más hambre en ese momento y pueden ser tentados más fácilmente a probar alimentos nuevos.

Formas de hacer atractivas las verduras para los niños.

5. Purés y texturas suaves

Los niños, generalmente, aprecian las texturas suaves y eso permite que muchas verduras pasen desapercibidas y desvíen su atención.

Puedes tomar purés calientes durante el invierno y fríos en el verano y proponer a tu hijo utilizar la pajita o cuchara para su consumo. También puedes ofrecer los purés sobre una tostada, ya sea cubiertos con un cubo de queso o una loncha de jamón.

En general, los niños se sienten más dispuestos a probar un nuevo alimento cuando este viene incluido en alguna combinación. Si a tu hijo le gusta la pasta, el arroz o la pizza, no dudes en acompañar sus platos con verduras.

Y, sobre todo, no te olvides de engañarle con la presentación. Un buen ejemplo es el uso de dos aceitunas negras para los ojos, un toque de ketchup para la nariz y una rebanada de queso para la boca provocará a que tu hijo tenga más interés en el plato.

Existen muchas más formas de hacer atractivas las verduras para los niños. Lo ideal es probar varias hasta lograr lo que deseamos; es decir, que nuestros niños aprendan a alimentarse sanamente y no hacer ascos a los distintos alimentos.