5 fábulas cortas para niños

Este artículo fue redactado y avalado por la filóloga Elena Castro
10 julio, 2019
Los niños adoran los animales y, como protagonistas de las fábulas, son un gran recurso para educarlos en los valores. Estas 5 fábulas cortas captarán su atención de principio a fin.

Las fábulas son historias cortas protagonizadas por animales que transmiten una moraleja. Estas enseñanzas no son algo que se enseñen en los libros, sino que les ayudan a distinguir una buena conducta de una mala. Además, como tienen origen en la cultura popular, puede que hayas oído hablar de las siguientes fábulas con una versión algo distinta.

Fábulas cortas sobre el esfuerzo

Las siguientes fábulas son ejemplos de que, a veces, el camino más rápido no es el mejor. Hoy en día queremos obtener resultados de forma inmediata, por lo que cada vez es más necesario recordar valores como la constancia.

La lechera

Esta fábula cuenta cómo una chica va hacia el mercado para vender un cántaro de leche. Hace planes sobre cómo va a invertir el dinero que reciba en unos huevos, de los que saldrán pollos que luego venderá para comprar otros animales y aumentar sus ganancias poco a poco. Sin embargo, está tan contenta e inmersa en sus pensamientos, que ocurre lo inesperado: que el cántaro se cae y toda la leche se derrama.

Tener planes, ideas y proyectos es importante, pero prestar atención a lo que tenemos delante lo es aún más. Si desatendemos las tareas que tenemos que hacer ahora, esos proyectos no serán más que castillos en el aire, ya que no habrá frutos que recoger.5 fábulas cortas para niños.

La cigarra y la hormiga

Esta fábula cuenta algo similar desde otro punto de vista. En este caso, la cigarra se pasa el verano cantando mientras una hormiga no para de trabajar recogiendo comida para el frío invierno. ¿Y qué ocurre cuando llega el invierno? Que la cigarra no tiene nada que comer y le pide ayuda a la hormiga, pero ella se niega.

La enseñanza no tiene que ver con no ayudar a los demás, sino con evitar la actitud holgazana de la cigarra. Por ejemplo, si los niños son constantes desde pequeños y crean hábitos de estudio y juegos diferenciados, se concentrarán más fácilmente. Además, con los años, las metas tienen un recorrido más largo, por lo que su sentido de la responsabilidad también se desarrolla.

Fábulas cortas sobre el respeto

Subestimar a los demás o no respetarlos es una de las grandes debilidades que tenemos. ¿Qué mejor manera de enseñar un poco de humildad que con estas fábulas?

La tortuga y la liebre

En una carrera entre estos dos animales, está claro cuál va a ganar, pero contra todo pronóstico, en esta fábula gana la tortuga. La liebre está tan segura de que superará con creces a la tortuga que incluso se para a dormir durante la carrera. Sin embargo, duerme tanto tiempo que no llega a tiempo de cruzar la meta antes que la tortuga.

Las apariencias engañan, y la vanidad no es una buena amiga. Los niños no deben compararse con sus compañeros: ganar o perder, o sacar o no la mejor nota no es lo más importante. Lo que importa es el esfuerzo que han hecho.5 fábulas cortas para niños.

El león y el ratón

Un día, un ratón despierta a un enorme león y pide que le deje con vida y que a cambio le ayudará cuando lo necesite. ¿Cómo podría un ratón ayudar a un fiero león? El león no podía imaginarlo, pero le dejó ir. Tiempo después, unos cazadores capturaron al león, que rugió con todas sus fuerzas para pedir ayuda. El ratón le oyó rugir y royó las cuerdas para liberar al león.

La moraleja de esta historia es que es importante tratar bien a los demás, pues nunca se sabe a quién puedes necesitar en algún momento. Además, ayudar de forma desinteresada es uno de los pilares para forjar relaciones de amistad.

Otras fábulas cortas

Ratón de campo y ratón de ciudad, El cuervo y la zorra… Hay decenas de fábulas con distintas enseñanzas, pero vamos a destacar una que es tan necesaria para niños como para adultos.

La gallina de los huevos de oro

Imagínate que tienes una gallina que cada cierto tiempo da un huevo de oro. Si esto es posible es porque la gallina tiene oro dentro ¿no? Esto pensaron los dueños de la gallina de los huevos de oro, pero para su sorpresa, cuando la mataron, no tenía oro dentro. Por tanto, se quedaron sin gallina y sin huevos de oro.

La avaricia y la impaciencia nos hacen perder el norte. A veces, saber conformarse y cuidar lo que tenemos es mejor, porque en un momento podemos perderlo todo.