3 consejos para crear un ambiente más positivo en el aula

24 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Crear un ambiente más positivo en el aula es una forma de llegar a las respuestas emocionales de los alumnos y lograr que su proceso de enseñanza-aprendizaje se desarrolle mejor.

Las emociones y los sentimientos de los alumnos en clase son algo que hay que tener muy en cuenta. Cómo se sientan en un día concreto puede influir en cómo ese día estén de motivados, en su concentración y en su capacidad de razonar, incluso. Por ello, crear un ambiente más positivo en el aula es fundamental.

Algunos días los docentes se encontrarán con alumnos que parecen apáticos, que parecen un poco tristes y, probablemente, esto no tendrá nada que ver con ellos. Será algo relacionado con su entorno más cercano, amigos, familia, compañeros, etc.

Para empezar, podemos cuestionarnos algunas cosas. ¿Parecen los alumnos contentos de estar en clase? Cuando termina una sesión ¿los vemos irse sonriendo? ¿Parece que han tenido una experiencia positiva? Una dinámica positiva puede cambiar por completo un aula.

Pensemos, por ejemplo, en nosotros mismos asistiendo como alumnos a un curso. O en algún orador que hayamos escuchado que recordemos de forma especial. En la mayoría de los casos, estaremos pensando en personas que nos transmitieron un mensaje positivo y coherente.

Los docentes intentarán hacer de esto algo normalizado en sus clases. Algunas formas de crear un ambiente más positivo en el aula son las siguientes.Alumnos levantando la mano en clase muy participativos debido al buen ambiente que hay en el aula.

3 consejos para crear un ambiente más positivo en el aula

Saludar a los alumnos en la puerta del aula

Muchas veces, los docentes se encuentran con miles de tareas que hacer y olvidan este punto tan importante. Es muy importante empezar la clase con un mensaje positivo. Saludar a los alumnos con atención en el aula transmite muchos mensajes, entre ellos el de «me importas».

Los estudiantes serán conscientes de que el profesor o maestro se preocupa por ellos, se interesa por su vida. Todos nos sentimos bien cuando los demás nos hacen caso, cuando nos demuestran su respeto.

Un simple «hola» o un «¿qué tal estás?» puede crear un tipo de conexión especial y positiva con los alumnos que hará que durante la sesión a desarrollar estos se muestren más atentos, concentrados y con ganas de aprender.

Un aula dinámica

Si nos parásemos a hacer una pregunta simple a los alumnos sobre cómo se sienten en el aula, la mayoría de las veces, al estar sentados en casi todas las clases, gran parte de ellos nos contestaría que preferirían levantarse más a menudo, moverse.

No se trata de levantar a los alumnos de forma aleatoria y hacer que caminen o se desplacen. Se trata de dejarles claro que pueden moverse libremente en el aula cuando lo necesiten. Ya sea para hablar con un compañero que está lejos o porque necesiten acercarse a la mesa del profesor.

El permitir a los alumnos moverse de una forma libre por el aula los hará sentirse bien, más positivos y, por lo tanto, influirá de una forma práctica en el desarrollo de toda la sesión.

El final de la clase es importante para crear un ambiente más positivo en el aula

Lo que mejor suele recordarse de una sesión en clase es el principio y el final de la misma. Una buena idea, buscando crear un ambiente más positivo en el aula, es hacer que al final de cada día o sesión los alumnos hagan en un cuaderno una pequeña reflexión positiva sobre lo que han experimentado.Alumnos felices gracias al ambiente positivo que hay en el aula.

Puede hacerse también por parejas, como debate. Los alumnos se colocarán de dos en dos e irán contando a su compañero la parte positiva del día o sesión. Después, cada uno lo anotará en su cuaderno.

Para evitar que las parejas siempre sean las mismas, es posible poner normas. Por ejemplo, pedir que no elijan más de dos veces seguidas a la misma pareja para trabajar. Así, los alumnos irán rotando y conociéndose más entre ellos.

Estas ideas son una forma sencilla de lograr que un alumno termine una sesión o jornada un poco más contento y se sienta preparado para empezar lo siguiente a lo que tenga que enfrentarse. Si los docentes se animan a hacer esto también y, una o dos veces por semana se comparten las ideas, el proceso resultará mucho más completo y funcionará mejor.

Crear una energía positiva para cada alumno en clase puede lograr que haya una gran diferencia en la forma en la que ven su aventura educativa. Es posible crear una experiencia que recuerden para siempre.

  • Laslett, Robert, y Colin Smith. Effective classroom management: A teacher's guide. Routledge, 2002.