Vulvovaginitis en las niñas

01 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Elisa Martin Cano
La vulvovaginitis es la irritación de los genitales externos en las niñas. Es una patología frecuente pero benigna. Te contamos todo lo que debes saber.
 

La vulvovaginitis es la inflamación de los genitales externos en las niñas. Especialmente, entre los 3 y los 6 años de edad, es una patología muy frecuente y molesta. Hay ciertas medidas que podemos tomar para evitar que aparezca. Por ello, aquí te contamos todo lo que debes saber acerca de la vulvovaginitis en las niñas.

¿Qué es la vulvovaginitis?

La vulvovaginitis es la inflamación de los genitales externos en las niñas. Estos, como su nombre indican, son la vulva y la vagina. Por tanto, la vulvovaginitis es la inflamación combinada de estas dos partes. Es una patología benigna muy frecuente en la edad infantil. Normalmente, son casos leves que se resuelven sin ninguna secuela.

En la mayor parte de los casos, la causa de esta inflamación es inespecífica. Diversos factores en conjunto son los responsables de que aparezca esta patología. Que su incidencia sea mayor entre los 3 y los 6 años de edad tiene también una explicación anatómica y fisiológica.

Niña con molestias al ir al baño debido a que sufre vulvovaginitis.

¿Cuál es su causa?

Como ya hemos comentado, en la mayoría de ocasiones, no es posible establecer una única causa. Es la combinación de varios factores lo que acaba produciendo esta irritación. Algunos de ellos son:

 

Escaso desarrollo

En estas edades, los labios mayores de las niñas aún están poco desarrollados. Además, no hay vello en la vulva. Ambos son factores protectores de irritantes y de bacterias en la vulva y en la vagina. Su ausencia hace que los genitales externos estén más expuestos.

Niveles bajos de hormonas

Los estrógenos, una de las principales hormonas sexuales femeninas, se presentan en niveles muy bajos a estas edades. Una de las funciones de los estrógenos es mantener el pH de la vulva y de la vagina ácido, lo que protegería del ataque de muchos microorganismos. Con niveles tan bajos de esta hormona, el pH de los genitales es más alcalino, por lo que son más susceptibles.

Higiene inadecuada

Esta época coincide con el comienzo de la autonomía de las niñas a la hora de ir al baño. Muchas veces, las niñas aún no saben cómo limpiarse de forma correcta tras hacer sus necesidades.

Por ejemplo, es posible que se limpien de atrás hacia delante, arrastrando consigo gérmenes desde el ano. Esta higiene insuficiente o incorrecta facilita que microorganismos de las heces lleguen a la vulva y la vagina.

Ropa y otros irritantes

En algunas ocasiones, la ropa interior de la niña puede no ser la adecuada. Esto puede ser por lo ajustada o por la composición de los tejidos. Además, muchas veces, utilizamos jabones y otras sustancias para la higiene, como toallitas, que también pueden alterar el pH y la protección natural de la piel.

Por lo tanto, nos encontramos ante una situación en la que los genitales son más susceptibles a sufrir irritaciones, y, además, ni la higiene ni ciertas prácticas ayudan a que esto mejore.

 

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¿Qué síntomas produce la vulvovaginitis?

Los síntomas pueden variar de unas niñas a otras, y pueden presentarse a distinta intensidad en cada caso. Algunos de los más frecuentes son:

La cistitis en niñas puede provocar dolor al orinar.
  • La zona genital puede aparecer irritada. Esto es: roja, inflamada, con picor, quemazón o molestias.
  • Puede haber una secreción vaginal anormal. Por lo general, en estas edades, en condiciones normales, no hay secreción vaginal. Además, esta secreción puede ser grisácea o amarillenta y con un olor fuerte.
  • En algunas ocasiones, la niña presenta también molestias o un sangrado escaso al orinar.

Cómo se diagnostica y previene

Muchas veces, la exploración física y los síntomas de la niña van a bastar al especialista para establecer el diagnóstico. Sin embargo, en otras ocasiones, pueden ser necesarias pruebas complementarias. Un ejemplo puede ser el cultivo del flujo vaginal para determinar si el causante es una bacteria en concreto.

Las medidas para tratar y prevenir esta patología son las mismas. Normalmente, con estas medidas, el cuadro desaparecerá en unas semanas. Algunas de ellas son:

 
  • Llevar a cabo una higiene correcta de la zona. Esto es, con jabones adecuados y enseñado a la niña a limpiarse desde delante hacia atrás.
  • Evitar el uso de prendas de ropa muy pegadas, como mallas o vaqueros ajustados en la zona. Además, es conveniente que la ropa interior de la niña sea de algodón.
  • Evitar que la zona quede húmeda tras las duchas o baños en playa o piscinas.

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En cuanto a la vulvovaginitis, debes saber…

Aunque es frecuente y molesta, la vulvovaginitis es una patología benigna que terminará curando sin secuelas. Es posible que se repita varias veces a lo largo de la infancia. Por esto, es importante llevar siempre a cabo las medidas correctas de higiene.

Como siempre, ante la aparición de cualquier síntoma, deberemos acudir al especialista, ya que este será quien confirme el diagnóstico y establezca otro tipo de tratamiento en caso de ser necesario.