Una buena hidratación cuida el cerebro de tu hijo

27 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
La deshidratación puede afectar de manera severa al desempeño físico y al rendimiento cognitivo

Algunos factores ambientales pueden perjudicar el rendimiento del cuerpo humano. Por eso es conveniente estar atentos a la hidratación, que es importante para cuidar el cerebro. El calor y el desgaste diario no ayudan en los procesos del sistema cerebral. En este sentido, es recomendable que nos preocupemos de mantener hidratados a los pequeños, en especial cuando están estudiando.

A veces los estudios de los niños coinciden con momentos de altas temperaturas. También ocurre que los pequeños son muy activos, corren, juegan y se cansan, para luego continuar estudiando. Cuando esto pasa, es muy importante que puedan hidratarse correctamente, para que su cuerpo y cerebro se recuperen.

El cuerpo necesita agua, y el cerebro como parte de él no iba a ser una excepción . Es por eso que en ocasiones la llegada del verano provoca que se reduzca nuestro rendimiento. Algunos estudios revelan cómo se manifiesta la deshidratación en la función cerebral, te contamos de qué se trata.

¿Cómo afecta al  cerebro la falta de hidratación?

El Instituto de Investigación Agua y Salud, explica que la memoria puede disminuir momentáneamente con tan solo haber perdido el 2% de agua. Cuando se presenta este nivel ya se puede hablar de deshidratación.

De hecho existen estudios que vinculan la deshidratación con una disminución notable de la capacidad cognitiva.

Normalmente esperamos a tener sed para beber agua, sin embargo, este es un síntoma de la deshidratación.

 

Es posible que la mayoría de los adultos no estemos pendientes de reponer el agua perdida en el momento en que lo necesitamos. Por lo tanto no podemos pensar que los niños sí lo hacen. De este modo, cuando tienen sed, quizá ya su cerebro haya sufrido las consecuencias de la deshidratación.

La falta de una hidratación adecuada puede provocar consecuencias indeseadas en el cerebro del niño, por ejemplo, las siguientes.

  • Disminuye la capacidad de concentración
  • Afecta la memoria a corto plazo
  • Aumenta las posibilidades de que se comentan errores ortográficos
  • Dificulta la capacidad de resolver problemas
  • Afecta la rapidez de los reflejos
  • Ralentiza el pensamiento

Con toda seguridad hemos visto a los niños un poco más lentos cuando están estudiando. Quizá esta falta de energía se debe a los procesos que se ven afectados a nivel cerebral por la deshidratación. Si piden agua creemos que quieren distraerse y hacer una pausa sin sentido, es posible que dudemos de su necesidad. No obstante, puede ser cierto que su cuerpo demande hidratación.

¿Por qué se necesita agua para el buen funcionamiento del cerebro?

El cerebro humano está compuesto por tres cuartas partes de agua. Por tal motivo, la hidratación le ayuda a mantenerse en forma. Un mínimo de deshidratación puede acarrear consecuencias graves, pero generalmente eso no es perceptible. De hecho los expertos vinculan la deshidratación con procesos fatales como pueden ser los golpes de calor.

Algunos grupos son más sensibles a la falta de hidratación. Por ejemplo los niños y jóvenes, los cuales están en proceso de crecimiento. Es por eso que se debe estar más atento con que se mantengan hidratados, especialmente cuando están realizando actividad física y mental.

El cerebro hidratado correctamente, puede mejorar su funcionamiento hasta un 14% más. La hidratación permite que el cerebro trabaje más rápido, por eso, es una aliada de los estudiantes. Recuerda tener siempre una botella de agua en el escritorio o lugar de estudio.

Además de agua, podemos ofrecerles frutas y alimentos que la contengan de manera abundante. Los zumos, además de hidratarlos, les aportan nutrientes. Mientras los niños estén estudiando necesitan estar hidratados para que los efectos de la pérdida de agua no retrasen su aprendizaje. Es posible que la mayoría de los daños no se noten a simple vista, pero ciertos síntomas son particulares.

¡Para tener en cuenta!

Si tu hijo tiene que estudiar en días de calor o ha regresado de alguna actividad intensa, procura que reponga los líquidos perdidos. En el caso de que no le guste el agua, trata de cambiar el sabor con rodajas de limón u hojas de hierbabuena. También son atractivas frutas como la sandía, manzana, frambuesas o naranjas.

No obstante evita ofrecerle bebidas carbonatadas y azucaradas, ya que su calidad nutricional es muy baja y podemos causarles un daño a la salud a medio y largo plazo.

 

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  • Wohlfert TM., Miller KC., Precooling, exertional heatstroke risk factors, and postexercise cooling rates. Aerosp Med Hum Perform, 2019. 90 (1): 12-17.