El síndrome del hermano mediano

29 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
De acuerdo a los expertos, los niveles de atención que recibimos por nuestros padres durante la infancia influyen en nuestra personalidad.
 

Aunque no exista un consenso claro, desde la psicología de la personalidad se defiende la idea de que los individuos desarrollan unos rasgos determinados dependiendo del orden de su nacimiento. Los hermanos mayores y pequeños parecen ser los que más atención reciben, mientras que los del medio pueden llegar a sentirse más ignorados. Esto puede conducirles a manifestar el síndrome del hermano mediano. En este artículo hablamos más al respecto.

¿Cómo influye el orden de nacimiento? 

De acuerdo a los psicólogos Laure Fiasse y Vassilis Saroglou, el orden de nacimiento influye decididamente en el carácter y la personalidad de los individuos. Por ejemplo, los hermanos mayores, al ser los primogénitos, tienden a ser responsables y ambiciosos, a la par que asumen un rol de liderazgo. Generalmente, son los hijos que más dosis de atención han recibido en comparación con los demás.

Por otro lado, está la situación de los hermanos pequeños. Estos suelen acaparar toda la atención y la simpatía no solo de sus padres y demás familiares, sino también de aquellos individuos que no forman parte del círculo familiar.

Tres hermanos compartiendo un bocadillo para evitar el síndrome del hermano mediano.

 

En lo que respecta a los hermanos medianos, su posición en la familia ya no está tan clara y corren el riesgo de recibir menos atención por parte de sus padres, lo cual les puede conducir a manifestar lo que se entiende como el síndrome del hermano mediano.

Los efectos del síndrome del hermano mediano 

Con frecuencia, con la llegada de un recién nacido, toda la atención de los padres suele dirigirse en el nuevo miembro de la familia, y repercute en la cantidad de afecto que dedicaban al resto de sus hijos. En el caso del hijo mayor, este ya no requiere excesiva atención de sus padres debido a que la recibió adecuadamente durante su infancia.

Ahora bien, en cuanto al hermano mediano, este, probablemente, sea privado de la atención que necesita, y puede llegar a sentirse desplazado e ignorado. A raíz de esto, pueden reaccionar a esta situación con llamadas de atención, y pueden manifestar una conducta negativa, mostrar un temperamento difícil, etc., con el fin de poder diferenciarse y destacar entre el resto de sus hermanos.

Existe la posibilidad de que lleguen a sentirse excluidos al no encontrar un lugar adecuado en la familia, lo que les conlleva, en muchas ocasiones, a buscar en otro sitio ese lugar. De este modo, muchos de ellos depositan más confianza y afecto en sus amistades o parejas que en sus propios familiares.

Principales rasgos de los hermanos medianos 

Tal y como expresa el psicólogo Kevin Leman, debido a que los hermanos medianos se encuentran a menudo atrapados en el medio, suelen desarrollar grandes habilidades negociadoras. De este modo, tienden a adoptar el papel de pacificador de la familia, en consecuencia.

Tres hermanos sonriendo.

 

“Los niños aprenden su papel en la familia”.

-Kevin Leman- 

Por otro lado, al haber sido niños que han buscado atención en las relaciones no familiares, se convierten en personas muy sociables. Es decir, han aprendido a valorar este tipo de relaciones y por lo tanto han desarrollado con el tiempo habilidades para crear amistades y relaciones íntimas.

Con base en esto, otras de las características sociales más significativas de los hermanos medianos son su lealtad y fidelidad, pues valoran profundamente a sus amigos y parejas.

Para concluir, es importante aclarar que, aunque los hermanos medianos adopten un estilo de vida más independiente y se apoyen más en relaciones fuera del círculo familiar, esto no significa que no valoren los lazos familiares, ya que la realidad es que los vínculos que establece con su familia son verdaderamente fuertes.