Me siento muy orgullosa de ti, hijo mío, pero tú también debes estarlo

Cultivar en los niños el amor propio y la seguridad en sí mismos son claves para no hacerlos dependientes de los elogios de los demás y que sepan reconocer su dedicación.
Me siento muy orgullosa de ti, hijo mío, pero tú también debes estarlo

Última actualización: 06 octubre, 2022

La infancia está llena de pequeños logros que hacen que como madre te sientas muy orgullosa de todas las nuevas tareas que tus hijos pueden alcanzar con su propio esfuerzo. Y aunque los niños necesitan de la aprobación de sus padres para sentir que están haciendo las cosas bien, es necesario que ellos mismos sean conscientes de sus conquistas para no esperar ni necesitar la validación de otras personas en el futuro.

Durante sus primeros años de vida, los niños aún no saben lo que se espera de ellos y ponen gran parte de su energía en hacer sentir felices a sus papás. Y aunque los reconocimientos a sus méritos pueden ayudarlos a mejorar sus habilidades, la verdad es que ellos mismos deben aprender a aceptar su esfuerzo sin necesidad de que otros hagan hincapié en sus buenas actitudes.



5 formas de demostrarles a tus hijos que te sientes muy orgullosa de ellos

Con el fin de fomentar la autoestima e independencia de nuestros pequeños es muy importante aprender a encontrar un equilibrio sano a la hora de elogiar sus logros. Esto no significa que se deban pasar por alto todas sus victorias. Pero tampoco hacerles sentir nuestro orgullo tan a menudo que dependan por completo de él para sentirse valiosos.

Estas son algunas maneras de demostrarles a tus hijos que te sientes muy orgullosa.

1. Enseña la importancia de reconocer su valor

Las palabras de afecto y de orgullo de los padres son abrazos emocionales que les brindamos a los niños cuando logran alcanzar sus méritos con sus propias manos. Sin embargo, es muy importante que desde pequeños les enseñemos a los hijos que más allá de la validación de otras personas, son ellos mismos los que deben sentirse orgullosos por alcanzar sus metas.

Madre jugando con su hijo para estimularlo
Es fundamental reconocer los logros de los niños, pero sin caer en un exceso que les termine generando dependencia.

Esto con el fin de que sepan reconocer cada uno de sus esfuerzos sin sentir la necesidad de ser premiados con palabras u obsequios. De esta manera, cuando los pequeños reciban felicitaciones de sus familiares o profesores, sabrán aceptar esos elogios con modestia. Pero reconociendo en su interior el valor de todo el trabajo que invirtieron para alcanzar sus objetivos.

2. Celebra su esfuerzo, más no las metas en sí

Todo en la vida es un proceso de aprendizaje en el que hay veces se gana y otras veces se pierde. Por tal motivo, es crucial que como padres sepamos reconocer el esfuerzo que nuestros hijos realizan para alcanzar sus logros. Debido a que es más importante resaltar su trabajo sincero que los objetivos en sí.

Por ejemplo, si tu niño sacó una buena calificación en el colegio por un hermoso dibujo, no te centres solo en la nota. Mejor hazle saber que te sientes muy orgullosa por toda la dedicación y el tiempo que invirtió en su obra. Así no se premia solo la victoria que obliga a los niños a mantener su promedio, sino toda la entrega que ponen en sus proyectos.



3. No utilices los elogios en exceso

La forma en la que celebramos a nuestros hijos suele influir en la manera en la que se perciben a sí mismos. Debido a esto, es fundamental cuidar la forma en la que los elogiamos cuando se lo merecen. Ya que por más positivos que puedan ser estas muestras de orgullo, cuando se utilizan en exceso se envía un mensaje erróneo que vuelve a los niños dependientes de esas demostraciones de validación.

Además, está demostrado que cuando se elogia en exceso la inteligencia de los niños esto solo genera que los pequeños se estanquen en su zona de confort. Lo que genera que pierdan la motivación para enfrentarse a nuevos retos. Así que ten cuidado con las felicitaciones demasiado recurrentes.

4. Sé clara y explica por qué te sientes muy orgullosa

Al momento de felicitar a tus hijos procura ser claro con tus elogios para que comprendan por qué te sientes orgulloso de sus logros. Por tal motivo, evita utilizar frases genéricas que muy probablemente no entenderán.

Padre e hijos
Intenta ser lo más claro posible para que los niños comprendan qué fue lo que hicieron bien y merece ser reconocido.

Por ejemplo, cuando tu pequeño comience a ir al baño por sí mismo, no le digas cosas como “buen trabajo” o “esto es encantador”. Puesto que, aunque parece algo muy obvio, lo más probable es que no entiendan nada. Mejor diles “fuiste al baño solo, me siento muy orgullosa” o “estoy muy feliz porque lograste ir solo al baño”.

5. Transmite emociones positivas

El lenguaje no verbal, como los gestos y las emociones sinceras, transmite más que muchas palabras que se dicen al afán. Es por lo que, para demostrarles a tus hijos tu orgullo, procura no exagerar tus reacciones y emplear tu lenguaje corporal, como tu sonrisa y tono de voz, para hacerles saber a tus pequeños que hicieron algo que merece ser celebrado.

Puedes sentirte muy orgullosa de tu hijo, pero él también debe estarlo

Para demostrarles a tus hijos que te sientes muy orgullosa de ellos no es necesario llenarlos de elogios por cada mínimo logro que alcancen en sus vidas. Porque, aunque es verdad que los pequeños necesitan de la validación de sus padres en la infancia, felicitarlos en exceso puede hacer que siempre necesiten del reconocimiento ajeno para sentirse completos.

Así que emplea los consejos mencionados con anterioridad para que los niños comprendan por sí mismos todo lo que han logrado por sus propios méritos. Ya que de esta manera podrán aceptar con humildad los elogios de los demás. Pero no dependerán de ellos para ser conscientes de todo el esfuerzo que han invertido en alcanzar sus objetivos.

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