Reflexología para bebés y niños

Corina González · 1 octubre, 2018
Con esta técnica de masajes, con solo unos minutos al día podrás fortalecer el vinculo afectivo con tu hijo y, a la vez, ayudarlo a combatir alguna dolencia y mejorar su sistema inmunológico. 

Al momento de buscar salud y bienestar para nuestros hijos, siempre nos llaman la atención aquellas técnicas naturales para aliviar molestias sin ninguna contraindicación ni efectos secundarios. Entre ellas, se destaca la reflexología para bebés y niños. ¿En qué consiste?

La reflexología, también llamada reflexoterapia, es un método bastante antiguo utilizado como técnica de sanación natural. Basándose en la presión sobre diferentes puntos del cuerpo, alivia el dolor y ayuda enormemente a la salud y a la relajación.

Esta práctica no se usa solo en adultos; los más pequeños también obtienen los beneficios necesarios para aliviar múltiples molestias. Además, mediante la reflexología pueden aumentar el contacto físico con sus padres y fortalecer así el vinculo afectivo entre ellos.

La terapia de reflexología para bebés y niños más conocida es la podal. El motivo es que los pies contienen un gran número de terminaciones nerviosas que mantienen conexiones con el resto del cuerpo por medio del sistema nervioso central.

Este tipo de reflexología consiste en dar masajes mediante la presión y los movimientos de los dedos. Sus beneficios se verán reflejados en los órganos correspondientes a esa terminación nerviosa.

Las zonas a trabajar en la reflexología para bebés y niños

El pie de un niño es muy diferente al de un adulto. A medida que crece, aparecerán más puntos de reflejo; por lo tanto, las zonas en las que se divide y se realizan los masajes son mucho menores.

En el caso de los bebés más pequeños, sus pies se pueden separar en seis zonas para realizar la terapia. Según sea el malestar que presente, se aplica presión y masaje en forma circular en un área determinada.

La parte central de los dedos de los pies corresponde a los senos paranasales. Trabajar sobre ella es ideal para aliviar casos de sinusitis en el bebé. En cambio, la punta está conectada a la cabeza y a los dientes, lo que nos ofrece una solución en los episodios de dolores durante la muda de algunos incisivos de leche.

Si seguimos la ruta descendente, las almohadillas de los pies, ubicadas debajo de los dedos, ayudarán a mejorar malestares ligados al pecho. En tanto, en el punto medio de ellas se encuentra la zona conectada al plexo solar.

Para malestares en el abdomen, debemos hacer fricción en la zona media del pie. Si trabajamos en la parte central de este, conectaremos con el estómago y, de la mitad hacia abajo, con la zona inferior del vientre. De este modo, se combate el estreñimiento, la acidez o la indigestión.

Beneficios de la reflexología

La reflexología para bebés y niños otorga múltiples beneficios; es una técnica que se diferencia por mucho de un masaje tradicional. Se basa en la presión de puntos determinados en los pies, las manos o la cara que repercuten en otras partes y órganos del cuerpo, con la finalidad de aliviar dolencias.

Esta práctica podría ayudar a mejorar el sistema inmune, respiratorio y digestivo al estimular su punto reflejado correspondiente; de igual manera, también podemos eliminar el estrés y la tensión causados por alguna enfermedad.

Se recomienda una frecuencia de por lo menos tres sesiones por semana, aun cuando el paciente no tenga ninguna molestia; la reflexología para bebés y niños ayudará a fortalecer sus defensas y a evitar futuras enfermedades.

“Mediante la reflexología, los bebés pueden aumentar el contacto físico con sus padres y fortalecer así el vinculo afectivo entre ellos”

La práctica de la reflexología

Para que tenga lugar la reflexología, se recomienda acondicionar un lugar cómodo, tranquilo y con buena iluminación. Es decir, hay que propiciar un ambiente agradable e incluso podemos colocar música relajante de fondo.

Se comienza por los dedos de los pies, con movimientos delicados de rotación. El fin es trabajar todas las zonas y luego ir descendiendo, hasta finalizar en el talón.

Una de las maneras de aliviar los cólicos en el bebé son los masajes.

Si existe algún malestar, al llegar a la zona especifica se hará hincapié con movimientos lentos y delicados. Posteriormente, para finalizar, se debe presionar el punto del plexo solar —está ubicado en el centro, justo debajo del antepie—. La duración de estos masajes debe ser de un máximo de 15 minutos.

Son muchos los beneficios físicos y mentales que puedes otorgarle a tu hijo con solo unos pocos minutos de reflexología al día. Sus ventajas son aún más notables cuando son pequeños, ya que es cuando son más receptivos a estas estimulaciones.

Sin duda alguna, la reflexología es una opción magnifica para mejorar la calidad de vida de los chicos y grandes de la familia. ¡Pruébala!