¿Qué debo hacer ante la oxiuriasis?

Astrid Moreira · 16 enero, 2018
Es muy fácil que el bebé se contagie de oxiuriasis. Por ello debemos tomar las medidas necesarias para evitarla. Conoce más sobre esta afección en este artículo.

La oxiuriasis es una enfermedad común en los niños que puede llegar a ser muy desagradable. Esta infección parasitaria intestinal es generalmente conocida como lombrices u oxiuro Enterobius vermicularis.

El contagio puede producirse por la inhalación o ingestión de quistes de protozoos, huevos o larvas de gusanos. Aunque suele ser bastante molesta, no es grave y tiene solución.

Cómo puede contagiarse el niño de oxiuriasis

Es normal que los niños en algún momento de su vida tengan lombrices, debido a que son muy propensos a infectarse. Después de entrar en la boca, los huevos atraviesan el sistema digestivo, se detienen en el intestino delgado y las larvas continúan hacia el intestino grueso.

Después de unas pocas semanas, las hembras de la lombriz avanzan hasta el final del aparato digestivo y salen del cuerpo durante la noche para colocar los huevos.

Mediante una secreción especial, los huevos se adhieren a los márgenes del ano y piel circulante. Desde aquí se puede reiniciar un contagio si, por ejemplo, el niño se rasca y luego se lleva las manos a la boca.

Este proceso suele durar de uno a dos meses. En las heces se puede apreciar fácilmente la lombriz, debido a que puede llegar a alcanzar cerca de diez milímetros; suelen ser de color blanco y tener una forma alargada.

El cambio de pañal de manera higiénica es muy importante para prevenir la oxiuriasis.

Síntomas de oxiuriasis en los niños

El pediatra comprueba a través del test de Graham si el bebé tiene oxiuriasis. Las principales señales de un contagio de oxiuriasis en los niños son el dolor y picor en la región anal o en la zona genital.

Estas molestias suelen presentarse principalmente durante la noche, que es cuando las lombrices salen del ano. Este malestar puede producir que los niños sufran los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad.
  • Problemas de sueño.
  • Bruxismo.
  • Pesadillas constantes.
  • Sonambulismo (en algunos casos).

“Es recomendable que las personas infectadas se bañen en las mañanas para eliminar los huevos que se depositen en la región anal durante la noche”

¿Cómo se puede prevenir la oxiuriasis?

El contagio de oxiuriasis puede ocurrir muy fácilmente, por eso debemos tomar algunas acciones para prevenir o disminuir notablemente su propagación. Con estas sencillas medidas, podrás evitar la infección inicial e, incluso si el niño ya tuvo lombrices alguna vez, que vuelvan a aparecer.

  • Es importante lavarse bien las manos, especialmente antes de comer y después de ir al baño o del cambio de pañales, al volver de alguna actividad o del colegio. Esto tiene que convertirse en una práctica cotidiana.
  • Limpiarse las uñas con un cepillo.
  • El niño debe tener las uñas cortas para que no se haga daño al rascarse y no se acumulen los huevos.
  • No morderse las uñas.
  • En los bebés, es fundamental limpiar adecuadamente la zona del pañal.
  • Cambiar la ropa interior a diario.
  • Después de confirmar con el pediatra que el niño tiene la infección, se debe lavar su ropa con agua caliente, las sábanas y desinfectar los baños.
  • Un pijama cerrado puede evitar que el niño se toque la región anal y propague los huevos.
  • No permitas que el bebé juegue en zonas del parque donde hayan podido estar perros.
La oxiuriasis puede provocar irritabilidad en los bebés.

¿Cuál es el tratamiento que se debe seguir para acabar con la oxiuriasis?

Existe un tratamiento muy eficaz para acabar con estas molestas lombrices. No son difíciles de eliminar, pero si no se realiza correctamente el tratamiento, la infección puede volver a aparecer.

El pediatra del bebé te recomendará un antibiótico que se encargará de matar los oxiuros tras una única dosis, pero no existe un medicamento que elimine los huevos, que pueden volver a infectar al niño y a todas las personas que vivan con él.

Por este motivo es importante repetir la toma de la medicina dos semanas más tarde y tratar a toda la familia.

“Debido al alto grado de infestación, es muy difícil controlar la oxiuriasis o las lombrices en las guarderías y las escuelas”

Debemos prestar especial atención a las actitudes del bebé y, en el caso de que se evidencien los síntomas de la infección, consultar con el pediatra y seguir las indicaciones necesarias para eliminarla.