El primer baño puede esperar: ¡Los bebés no nacen sucios!

Valeria 21 noviembre, 2016

No hay prisa. No hay ninguna prisa por lavar a los bebés antes de ofrecérselos a las mamás para que puedan hacer su “piel con piel”. Porque los niños no nacen sucios, llegan al mundo cubiertos por una sustancia maravillosa que protege su piel conocida como vérnix caseosa.

Puede que también fuera tu caso, pero algo que se lleva a cabo en algunos hospitales cuando el recién nacido acaba de nacer, es proceder rápidamente a cortar el cordón umbilical y, después, a lavarlos para ofrecérselo a la mamá bien limpio, presentable y libre de todo rastro que nos pueda recordar al traumático acto del nacimiento.

Ahora bien, nacer no es traumático, ni sucio. Es un acto natural que une a la madre y al hijo y en el que es necesario propiciar lo antes posible ese contacto físico mediante el cual, iniciar el apego y ese vínculo que edificará de modo más intenso la relación.

Que veamos al bebé cubierto de una grasa blanquinosa y gelatinosa no debe asustarnos. Está protegido. Todo tiene su finalidad, el ser humano y la propia gestación es un acto maravilloso donde se le provee al feto todo aquello que necesita en cada fase.

En “Eres mamá” queremos hablarte en esta ocasión del vérnix caseoso. Estamos seguros de que te será interesante.

Los bebés no nacen sucios, podemos esperar un poco antes de darles el primer baño

Sabemos que muchos de los protocolos hospitalarios que se llevan a cabo en algunos centros no encajan con lo que todos entendemos por un parto respetado.

  • La administración de oxitocina sintética para acelerar las contracciones, una misma postura para parir, el exceso de cesáreas o el no favorecer esa primera unión entre la mamá y el bebé son claros ejemplos de ello.
  • Ahora bien, algo de lo que no se habla tan a menudo es sobre ese primer baño. Hay centros donde ya no se llevan a cabo, en otros hospitales sin embargo, se sigue practicando casi a “rajatabla”.

Se busca retirar la vérnix caseosa y los restos de sangre que puedan quedar del propio nacimiento. Sin embargo, y por mucho que nos sorprenda, no es necesario. No hace falta. Los bebés no nacen sucios.

Qué es el vérnix caseoso

recién nacido

El vérnix caseoso es grasa. Imagina por un momento esa crema que todos nos ponemos en la piel para hidratarla, para protegerla y evitar que se reseque. Es lo mismo.

Esta mezcla maravillosa se forma a partir de secreciones grasas de las glándulas sebáceas del feto, y que tienen una serie de finalidades increíbles:

  • Proteger al bebé de las rozaduras y del agrietamiento.
  • El vérnix caseoso, además, dispone de propiedades antibacterianas y bactericidas.
  • Cuando un feto tiene 20 semanas, esta capa grasosa lo cubre por completo y le permite que la piel esté protegida en todo momento en esa atmósfera amniótica y líquida.
  • Este dato te parecerá curioso: ningún otro mamífero terrestre desarrolla esta capa protectora durante el desarrollo fetal. Solo los animales de agua, como es el caso de las focas.

Los recién nacidos no necesitan un baño

vermix

Hasta no hace mucho los profesionales de la salud no tardaban ni unos minutos en bañar al recién nacido. Ahora, ya se sabe que es muy adecuado mantener este vérnix en la piel del neonato durante horas.

  • Mantener el vérnix caseoso hará que el bebé mantenga su temperatura corporal.
  • Además, favorece el contacto piel con piel entre la madre y el hijo para favorecer la producción de leche e iniciar el vínculo entre ellos.
  • Asimismo, favorecemos la hidratación cutánea del bebé y una mayor elasticidad en su piel.

En lugar de bañarlos, podemos frotar su piel con suavidad

No todos los niños llegan al mundo con esta capa de grasa. Es habitual que el vérnix caseoso deje de producirse semanas antes del nacimiento. 

  • Habrá algunos bebés que lleguen cubiertos por completo, otros, en cambio, apenas tendrá unos pequeños trazos. Queda claro, no obstante, que lo más común es que no dejemos pasar varios días sin dar ese primer baño al bebé después de nacer.
  • Así pues, los especialistas nos hacen una sencilla recomendación: frotar la piel del bebé de modo muy suave para que ese vérmix sea absorbido por la piel a modo de protección. Es algo natural y beneficioso que vale la pena aprovechar.
bebé con vermix, los bebés no nacen sucios

Mientras hacemos el proceso de piel con piel, nunca está de más acariciarlos de forma delicada para favorecer ese proceso. Frota su espalda, su rostro, sus manitas. Deja que esa “crema natural” siga hidratándolo.

Dejemos que llegar al mundo sea algo maravilloso, y no algo estresante donde el recién nacido se vea sometido al instante a un baño rápido, a que unas manos extrañas lo manipulen antes de ir con mamá.

Los bebés no nacen sucios, nacen preparados para que seas tú quien le dé la mejor bienvenida.

 

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