Cómo prevenir la gastroenteritis infantil

La salud de nuestro hijo es muy importante. Aquí te diremos que debes hacer para prevenir la gastrointeritis infantil en tus hijos.

La gastroenteritis infantil es un padecimiento originado básicamente por la inflamación del estómago y el intestino delgado de los niños. Sus principales síntomas son diarrea, vómitos, dolores abdominales y cólicos.

Parte importante que debemos saber de esta enfermedad es que la misma presenta síntomas muy genéricos y es originada por causas muy variadas. Esto es vital para poder tratarla, o mejor aún, prevenirla y así evitar el sufrimiento de los pequeños.

Comprender las razones de esta afección nos permite tener un abanico de opciones para proteger a los consentidos de la casa. A continuación te indicamos los orígenes y 4 consejos para prevenir la gastroenteritis.

¿Qué puede dar origen a la gastroenteritis infantil?

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La primera causa y la más recurrente es el contagio de un virus. Si un niño se contagia con rotavirus, el mismo sufrirá de un cuadro de gastroenteritis infantil.

Luego tenemos la que se produce debido a una bacteria como la salmonella. Esta es provocada por la ingesta de un alimento mal cocinado o infectado. Los parásitos también pueden iniciar un cuadro de diarrea y calambres.

No obstante, también existen otro conjunto de causantes menos comunes como la intoxicación, enfermedades inflamatorias, deficiencias inmunológicas y hasta problemas dietéticos. Estos últimos tiene relevancia y pueden ocurrir con frecuencia.

Vacuna a tu hijo en contra del rotavirus

El rotavirus es la primera causa por la cual tu hijo puede sufrir de gastroenteritis, sobre todo a sus edades más tempranas. Afortunadamente, existe una vacuna que hace a tu pequeño inmune a este virus tan complicado.

Esta enfermedad puede no evidenciar síntomas en algunos casos, como podría ocurrir todo lo contrario y provocar una gastroenteritis fuerte y tener consecuencias trágicas para el niño que la padece. Por eso se recomienda la vacunación.

Las dosis que le toca a cada pequeñín son entre dos y tres. La primera se coloca a los dos meses de nacido y la segunda a los cuatro. A veces los pediatras sugieren colocar una tercera a los 6 meses. Consulta siempre a su médico.

Mantén todo en orden y limpio para evitar microbios y enfermedades

La higiene es vital para combatir a las bacterias

Bebé dándose un baño

Esto es algo básico pero que en ocasiones se olvida. No es solo asearse las manos y la cara: es hacerlo teniendo especial cuidado sobre todo antes y después de las comidas.

Evitar que el niño se lleve las manos sucias a la boca también puede hacer la gran diferencia. Utilizar un jabón antibacterial es un buen comienzo y educarlo al menos para que no ingiera productos contaminados o del suelo es algo que te agradecerá.

Como padres, es fundamental cuidar la forma en la cual preparamos los alimentos de nuestros infantes. La adecuada limpieza de los utensilios con los que comemos y preparamos la comida es vital.

La leche materna es el mejor aliado

Ingerir leche materna ayuda a prevenir la gastroenteritis infantil

Según algunos estudios realizados en Bielorrusia, el aumento del consumo de la leche materna en los retoños ayuda a reducir los riesgos de infecciones y problemas gastrointestinales sobretodo en su primer año de edad.

Esta investigación fue publicada en la revista científica Journal of the American Medical Association. Según los médicos, una lactancia duradera ayuda a que el niño sea poco propenso a estos padecimientos. Las intoxicaciones se reducen en un 40%.

Sin duda alguna, los niños que mantienen el consumo de leche materna tienen una ventaja con respecto a los pequeños que la rechazan.

Piénsalo dos veces antes de comer en espacios exteriores

Evita comer en la calle y toma el control de la alimentación de tu pequeño

Si el problema está en la higiene, entonces no basta con que tu chiquitín se lave las manos o con que tú prepares bien los alimentos. Debes pensar en factores externos como las comidas que se hacen fuera del hogar.

Hay que poner atención a los locales de comida rápida. En ellos, muchas veces hay problemas de limpieza que no logramos identificar. Recuerda que nadie va a cuidar la salud y nutrición de tu hijo como tú lo harías.

Evita en lo posible llevar a tu pequeñín a este tipo de comercios y trata de que cuando esto ocurra tenga cierta edad. Mientras más pequeños, estos son más débiles frente a las enfermedades. Controla su dieta y verás que todo sale de acuerdo al plan.

 

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