Premios y recompensas para niños

07 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Te enseñamos cómo usar el premio en forma de elogios en los niños y las recompensas para fomentar un buen comportamiento y potenciar su autoestima.

No importa la edad que tengan los niños, los elogios y aliento les ayudarán a sentirse bien consigo mismos. Esto aumenta la autoestima y la confianza. A veces, las recompensas también pueden ser útiles si se quiere fomentar el buen comportamiento. Vamos a hablar sobre los premios y recompensas para niños, porque, cuando se utilizan, bien son un buen recurso para la disciplina de los hijos.

El elogio

El elogio es cuando le dices a tu hijo lo que te gusta de su comportamiento; es un premio para su desarrollo. Los elogios nutren la autoestima, la confianza y el sentido de sí mismo de tu pequeño.

Al usar elogios, le estás mostrando a tu niño cómo pensar y hablar positivamente sobre sí mismo. Le estás ayudando a aprender a reconocer cuándo le va bien y a darse palmaditas en la espalda.

¿Para qué usar el elogio como premio?

Se puede alabar a los niños de diferentes edades por diferentes cosas. Puedes elogiar a un niño más pequeño por abandonar el parque cuando se le pide o por tratar de atar sus propios cordones. Puedes elogiar a los adolescentes por llegar a casa a la hora acordada o por comenzar la tarea sin que se lo recuerden.

Madre aplicando algunas de las pautas para enseñar a los niños a ser ordenador con sus hijos.

El elogio descriptivo

El elogio descriptivo es cuando le dices a tu hijo exactamente qué es lo que te gusta. Por ejemplo: “Me gusta la forma en la que has ordenado tu habitación”. Esto ayuda a tu niño a entender lo que quieres decir. También es más genuino que un elogio no específico del tipo: “Eres un buen chico”.

Tampoco puedes alabar demasiado. Los elogios pueden perder su impacto si no son específicos o si los usas cuando tu hijo no ha hecho nada. Esto podría enseñarle a tu pequeño que no tiene que hacer nada para ser alabado.

Uso de elogios para cambiar el comportamiento los niños

Los niños tienen más probabilidades de repetir el comportamiento que merece elogios. Esto significa que puedes usar elogios para ayudar a cambiar el comportamiento difícil y reemplazarlo con un comportamiento deseable.

El primer paso es observar los momentos en los que tu hijo se comporta de la manera que tú quieres. Cuando veas este u otro comportamiento que te guste, llama inmediatamente su atención. Luego, dile exactamente lo que te ha gustado. Al principio, puedes alabar cada vez que ves el comportamiento.

Cuando tu hijo comienza a hacer dicho comportamiento con más frecuencia, puedes alabarlo menos. Si usas elogios para cambiar el comportamiento, puedes alabar el esfuerzo y el logro diciendo, por ejemplo, Es genial cómo usaste las palabras para pedir ese juguete”.

Usar elogios puede parecer un esfuerzo y algunos días puede ser difícil encontrar razones para alabar a tu hijo. Pero, si alabas a tu pequeño de forma regular, pronto se sentirá natural y normal, y, además, es el mejor premio que le puedes dar para mejorar su comportamiento y reforzar su autoestima.

Recompensas para niños

Una recompensa es la consecuencia del buen comportamiento. Es una forma de decir “bien hecho” después de que tu hijo haya hecho algo bueno o se haya portado bien. Puede ser un placer, una sorpresa o un privilegio extra. Por ejemplo, como recompensa por mantener su habitación ordenada, puedes dejar que tu hijo elija lo que hay para cenar.

Las recompensas pueden hacer que tu elogio y aliento funcionen mejor. La mayor parte del comportamiento está influenciado por las consecuencias que lo siguen, por lo que, cuando elogias la conducta de tu hijo y luego lo recompensas, es más probable que vuelva a suceder.

Las recompensas pueden funcionar bien al principio, pero es mejor no usarlas en exceso.Si necesitas usarlas mucho, puede ser útil repensar la situación. ¿Hay alguna otra estrategia que pueda intentar para fomentar el comportamiento que quieres? ¿O es la tarea o el comportamiento demasiado difícil para tu hijo en este momento?

Ten en cuenta que el soborno y las recompensas no son lo mismo. Se otorga un soborno antes del comportamiento que se desea y se da una recompensa después. Las recompensas refuerzan el buen comportamiento, pero los sobornos no.

Madre hablando con su hija para poner en práctica los premios y recompensas para niños.

A veces, es más fácil criticar que felicitar. El mal comportamiento, a menudo, es más obvio que el buen comportamiento. Por ejemplo, es más probable que notes cuándo tu hijo grita que cuando lee un libro en silencio. ¡Intenta prestar atención también al buen comportamiento!

Consejos para usar los elogios como premios y recompensas para niños

Ayuda a desarrollar la autoestima de tu hijo y fomenta el buen comportamiento con estos consejos:

  • Cuando te sientas bien con tu hijo, dilo. Mira si puedes dedicarle algunas palabras de aliento todos los días. Las pequeñas cosas que le dices pueden acumularse con el tiempo para tener un gran efecto en tu hijo.
  • Intenta alabar más de lo que criticas. Como guía, trata de elogiar a tu hijo seis veces por cada vez que diga algo negativo.
  • Busca pequeños cambios y éxitos. En lugar de esperar hasta que tu hijo haya hecho algo perfectamente para darle un cumplido, trata de elogiar cualquier esfuerzo o mejora.
  • Acepta que todos son diferentes. Elogia a tu niño por sus fortalezas únicas y motívale a desarrollarse y sentirse entusiasmado con sus intereses particulares. Esto le ayudará a desarrollar un sentido de orgullo y confianza.
  • Sorprende a tu hijo con una recompensa por un buen comportamiento. Por ejemplo, puedes decirle: “Gracias por recoger los juguetes; vamos al parque a celebrarlo”.
  • Elogia el esfuerzo y el logro. Reconoce y elogia lo mucho que tu hijo está mejorando. Por ejemplo, dile: “Gracias por recordar que debes recoger tu dormitorio”.

Esperamos que pongas en práctica estos consejos sobre los premios y las recompensas para niños con tus pequeños para fomentar su buen comportamiento y fortalecer su autoestima. ¿A qué esperas para ponerte manos a la obra?

  • J. Siegel, D,. Payne Bryson, T,. (2018) Disciplina sin lágrimas: Una guía imprescindible para orientar y alimentar el desarrollo mental de tu hijo. Editorial. DBooks