¿En qué posición deben dormir los bebés?

Gladys · 18 noviembre, 2015

Cuando finalmente tienes a tu bebé en brazos y estás lista para irte a casa a empezar a vivir ese anhelado momento, seguramente miles de interrogantes empiezan a pasar por tu mente, como: ¿En qué posición deben dormir los bebés? Piensas en esto porque deseas descartar cualquiera de los factores de riesgo que comprometan el bienestar o integridad de tu recién nacido.

Es normal que tengamos un poco de ansiedad por saber si lo haremos bien y si podremos garantizar el bienestar de esa personita que parece tan frágil y que depende al 100% de lo que hagamos. Por eso es muy importante reducir cualquier factor de riesgo, en este caso al acostar a dormir a un bebé, y por consiguiente estar más tranquila y aprovechar el tiempo para recobrar energías.

En este sentido, hay dos cosas que toda madre teme que puedan ocurrir mientras el bebé duerme. La primera es el llamado Síndrome de Muerte Súbita y la segunda, los problemas ocasionados por el reflujo.

El 90% de los casos de bebés afectados con el Síndrome de Muerte Súbita se registraron entre los 2 y 6 meses de vida, luego del año se reducen exponencialmente las probabilidades de riesgo

– Libro Blanco de la Muerte Súbita del Lactante-

Factores de riesgo a la hora de dormir a los bebés

como debe dormir un bebe3

En el caso del Síndrome de la Muerte Súbita Infantil aún no se conocen las causas que lo ocasionan, pues se trata de un evento que afecta a niños sanos de hasta un año de edad de forma repentina. Incluso luego de una autopsia no se han logrado determinar las causas exactas de este hecho.

Los expertos creen que el Síndrome de Muerte Súbita Infantil también conocida como “muerte de cuna” podría estar relacionado con fallas del sistema cardíaco o respiratorio del bebé, aunque no hay datos exactos sobre esto.

Otro de los temas que pueden alarmar a las mamás es cuando el bebé sufre de reflujo, pero este caso es un problema temporal ocasionado por una inmadurez en el aparato digestivo. Sin embargo, el peligro que esto reviste es la llamada bronco aspiración o en palabras más simples que el vómito vaya a los pulmones y ocasione asfixia.

Mitos y realidades a la hora de dormir a los bebés

cómo debe dormir un bebé (1)

Aunque por mucho tiempo se creyó que lo mejor era que un pequeño durmiera boca abajo, pues en caso de reflujo o vómito era la mejor posición para su expulsión y reducir de esta manera la posibilidad de ahogo, esto solo aumentó los casos de muerte súbita y originó una investigación médica.

Por esa razón en la actualidad los médicos recomiendan que el bebé duerma boca arriba. Desde que ha sido puesto en práctica este cambio, los casos de muertes de este tipo se han reducido de forma significativa. Otras recomendaciones con las que puedes mantener a tu bebé fuera de riesgo son:

  • Seleccionar un colchón firme y evitar que duerma sobre superficies blandas.
  • No arroparlo con mantas o edredones hasta que cumpla el año de edad, mientras tanto es preferible que se mantenga abrigado con un pijama adecuado al clima.
  • Asegúrate de que la habitación del bebé cuente con ventilación y temperatura adecuadas. Tener a los niños abrigados en exceso puede causar recalentamiento corporal.
  • Mantén a tu bebé lejos del humo de cigarrillo.
  • Elige ropa de cama sencilla, preferiblemente de algodón. Hay quienes incluso prefieren no usar ni los protectores que se colocan alrededor de la cuna.
  • Utiliza una almohada adecuada al tamaño del bebé, evita las de adultos. Hay unas especialmente diseñadas para el reflujo que tienen una leve inclinación ideal para los pequeños.
  • Hay pediatras que recomiendan evitar que el bebé duerma con adultos, pues cuando se respira es exhalado dióxido de carbono que es dañino para el bebé en caso de que lo aspire. Pero cada uno puede tomar su decisión personal al respecto.

Al tener en cuenta estas recomendaciones te asegurarás de que tu pequeño tenga un sueño reparador, se encuentre confortable y al mismo tiempo seguro. De esta forma los padres podrán estar más tranquilos mientras el bebé duerme y continúa creciendo de forma saludable.