El sueño de la madre tras el nacimiento del bebé

10 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
El sueño es una función básica y elemental para la salud de todo ser humano. Tras el parto, puede verse afectado, pero existen ciertas recomendaciones que podemos seguir para paliar los efectos.
 

La llegada de un bebé marca un antes y un después en la vida de una familia. Las rutinas cambian drásticamente, así como las prioridades. Hay nuevas obligaciones que atender y preocupaciones que nunca antes habíamos experimentado. Pero, sobre todo, el sueño de la madre tras el nacimiento del bebé se verá bastante afectado.

Y es que, en efecto, la imposibilidad de lograr un descanso suficiente y de calidad es uno de los principales problemas de las madres de recién nacidos. La falta de sueño puede generar graves problemas en la salud física y emocional. Por ello, es importante cuidar de esta función básica tanto como nos sea posible.

El sueño tras el nacimiento del bebé

Con la llegada del niño, la madre suele encontrarse exhausta y agotada por el trabajo del parto. Aun así, no puede descansar, pues ahora hay una ‘personita’ que requiere de sus cuidados casi 24 horas al día. A esto se suma la preocupación por no estar a la altura, la falta de tiempo y, por su puesto, la escasez de sueño.

Madre durmiendo con su hijo porque el sueño tras el nacimiento del bebé es muy importante.

Hemos de tener en cuenta que un recién nacido duerme, aproximadamente, 18 horas al día, pero nunca todas seguidas. Por ello, es inevitable que los patrones de sueño de la madre queden afectados. Además, las hormonas parecen también jugar en nuestra contra, generando una gran somnolencia diurna.

 

A pesar de todo, el sueño es elemental para mantenernos saludables y para poder ejercer correctamente nuestra maternidad. Por lo que es imprescindible seguir algunas pautas para garantizarnos, en la medida de lo posible, un descanso reparador.

¿Cómo mejorar el sueño tras el nacimiento del bebé?

Adopta los horarios del bebé

Una de las medidas más importantes es adaptar tus horarios de sueño a los del bebé. El descanso del niño se produce fragmentado en diversos periodos cortos, y si tratas de dormir únicamente por la noche, te será imposible mantener el ritmo. Por ello, cada vez que el pequeño duerma, hazlo tú también.

Olvida las rutinas y horarios anteriores, olvida las tareas que te quedan pendientes y no te preocupes si la casa está desorganizada. Duerme cuando tu bebé duerma; ahora mismo el sueño es prioritario y lo demás puede esperar.

Aprovecha el periodo de sueño nocturno

El sueño nocturno será el que más necesario te resultará, pero para el niño solo constituye uno de los 6 o 7 periodos en los que se distribuye su descanso. Por ello, si quieres alargarlo, has de ayudarle a comprender cuándo es de noche y cuándo es de día.

Para ello, durante el día acuéstalo en habitaciones en las que entre la claridad y en las que pueda escuchar los ruidos de la vida cotidiana. Por el contrario, cuando se haga de noche, procura que el dormitorio se encuentre a oscuras y en silencio.

Por otro lado, si tu bebé está siguiendo la alimentación con biberón, no dudes en delegar las tomas de la madrugada en el padre. Ha de tratarse de una crianza y unos cuidados compartidos, y hacerlo entre los dos te permitirá descansar mejor.

 
Madre durmiendo con su bebé.

Si has optado por la lactancia materna, evita mirar el reloj durante las tomas nocturnas. Esto activaría tu mente y podría impedirte volver a conciliar el sueño con facilidad. Simplemente, alimenta a tu bebé y continúa durmiendo.

Cuida la higiene del sueño

Todos conocemos las pautas para obtener un sueño de calidad. Sin embargo, no siempre somos constantes en su cumplimiento. Ahora es el momento de poner en práctica todas estas recomendaciones.

Trata de acostarte siempre en la cama, a oscuras y en silencio. Evitar dormir en el sofá o con la televisión encendida, pues te impedirá llegar al sueño profundo. Además, es importante que no consumas alimentos y bebidas estimulantes y que practiques algún tipo de ejercicio de forma regular y moderada.

Delega y disfruta

Por último, recuerda que no has de ser una mujer todoterreno, no has de hacerlo todo sola. Aprende a delegar, a pedir ayuda a tus seres queridos cuando necesites un descanso. Esto te hará estar más sana y más feliz, y te permitirá ocuparte mejor de tu bebé.

Y, sobre todo, disfruta el camino. Recuerda que en pocos meses el niño aumentará sus horas de sueño nocturno y todo mejorará. Recurre a la calma, la paciencia y el optimismo, y saborea estos primeros meses de su vida.