Las fases del sueño en los bebés

Francisco María García · 6 octubre, 2018
Las fases del sueño en los bebés son una necesidad del pequeño en esta etapa de su vida. Combinándose con los 'microdespertares', el pequeño de la casa necesita dormir muchas horas y que este sueño sea de calidad.

Al igual que en los adultos, el sueño de los bebés se divide en fases. La diferencia radica en que los adultos experimentan cinco etapas, mientras que son solo dos las fases del sueño en los bebés.

Como se aprecia con esta diferenciación entre adultos y niños, el sueño constituye un mecanismo específico y cumple una función trascendente en las personas, así como en el resto de los seres vivos. Se trata de un proceso evolutivo que va desarrollándose en consonancia con el resto del organismo del niño.

Conociendo las fases del sueño en los bebés, los padres pueden anticiparse a las necesidades de los niños. Al comprender el patrón de sueño, se hace evidente que intentar modificar este ritmo natural es tiempo perdido y también un impedimento para el normal desarrollo de los pequeños.

Las cinco fases del sueño en los adultos

En la medida en que el organismo se desarrolla, el sueño se prolonga y se sostiene por más tiempo, hasta alcanzar sus cinco fases. Cada una de ellas va progresando cíclicamente en un lapso de hasta 100 minutos. Durante la noche, los ciclos comienzan y terminan, sucediéndose unos a otros.

El sueño se divide en No REM y REM. El sueño No REM consta, a su vez, de cuatro subetapas en las que la persona penetra gradualmente en el sueño profundo y relajado. La fase REM, denominada ‘sueño de movimientos oculares’, es la de menor duración y la más activa. En esta fase, el cerebro se encuentra alerta.

Para redondear la idea, las fases del sueño comienzan con un sueño ligero que se hace más profundo en cada etapa y culminan con la fase en la que la velocidad de los movimientos oculares disminuye y el cerebro poco a poco se activa para entrar en la vigilia.

Cada una de estas fases responden a las necesidades propiamente humanas, relativas a la edad y características del individuo.

Una de las acciones comunes relacionadas con la respiración del bebé son los frecuentes ronquidos.

Dos fases del sueño en los bebés

Por su parte, el sueño de los bebés tiene solo dos fases: el sueño REM y el sueño profundo. De esta forma, el sueño se repite en ciclos de alrededor de una hora de duración. Este ritmo tiene una función vital en el desarrollo de los bebés; se trata de duraciones ligadas a la alimentación, sobre todo en los recién nacidos.

En sus primeros meses de vida, el estómago del ser humano es muy pequeño. Las fases del sueño en los bebés responden, de este modo, a la rápida digestión de la leche, única comida hasta los seis meses. Por lo tanto, es lógico que cada una o dos horas, y a veces menos, el bebé se despierte hambriento.

Si el bebé recién nacido tuviera la misma rutina de sueño de un adulto, no lograría alimentarse, dado que necesitaría más tiempo para dormir. El patrón de sueño en los pequeños, al contrario de lo que ocurre con los adultos, comienza con un sueño REM.

Los bebés permanecen receptivos con respecto al entorno y pueden despertarse con facilidad ante el menor ruido; después, se sumergen en la fase profunda. Al concluir el ciclo, las dos fases del sueño en los bebés se reinician.

“En la medida en que el organismo se desarrolla, el sueño se prolonga y se sostiene por más tiempo, hasta alcanzar sus cinco fases”

¿Qué hacer si mi bebé no se duerme?

Es frecuente escuchar a padres y madres primerizos quejándose de lo poco que duerme el bebé. Acostumbrados a las cinco fases de sueño religiosamente respetadas, deben adaptar sus vidas a un pequeño ser que se despierta llorando cada dos o tres horas.

Este llanto no es otra cosa que la petición de atención y de cariño. No es solo comida: al despertarse, cada bebé reclama protección, seguridad y amor de su madre.

Muchos padres se oponen al hecho de llevar al bebé a otra habitación, donde despertará sólo y podría sentirse desamparado desde los primeros meses de vida. En cambio, el hecho de que el pequeño duerma piel con piel con su madre es el mejor regalo para esta etapa.

Cuando eliges el colchón del bebé debes asegurarte, entre otras cosas, de que tenga un entorno seguro y cómodo para dormir.

La evolución del sueño en los bebés

Durante sus primeros meses, los bebés necesitan dormir un total de 15 a 16 horas diarias. Esto implica mucha paciencia de parte de quienes lo rodean; esta cantidad de horas de sueño compensa su constante despertar. El cerebro de los pequeños continúa su desarrollo, y para ello requiere de un sueño adecuado.

Después de los seis o siete meses, el bebé irá incorporando más etapas de sueño. No obstante, el proceso de implementarlas llevará tiempo y paciencia.

Pasado el año de vida, los niños experimentan ‘microdespertares’, como respuesta natural al estado de alerta. Si bien con el tiempo el sueño se va haciendo más consecutivo, las madres y padres deben saber que recién a los tres o cuatro años los niños habrán adquirido y aplicado el total de las fases. Es decir, podrán dormir sin interrupciones.

En definitiva, paciencia, contención y acompañamiento amoroso son el obsequio más valioso que un padre o una madre pueden dar mientras se desarrollan las fases del sueño en los bebés. Recuerda que todo es parte de su proceso de maduración, del que tú formas parte esencial.

http://www.healthychildcarenc.org/PDFs/ccnews_1002_span.pdf https://www.uwhealth.org/healthfacts/spanish/7887.pdf https://www.doh.wa.gov/portals/1/Documents/Pubs/961-985-BabyBehaviorUnderstandingNewborn-SP.pdf https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/34-sueno.pdf