Amor de mamá es cuando tu bebé empieza a hablar y solo tú lo entiendes

El amor de mamá y papá por su bebé se expresa de las formas más asombrosas. La conexión que se establece entre ellos es tan íntima que son siempre las propias emociones las que nos guían, ellas las que hacen que entendamos lo que nuestros pequeños balbucean, ellas nuestro traductor de ese primer lenguaje extraño y delicioso de los más pequeños.

Estamos seguros de que en más de una ocasión te habrá ocurrido lo siguiente: estás con más gente, amigos o familiares y de pronto, tu bebé empieza a gorgojear, a emitir sonidos al azar de forma muy enfática. Al poco, esos familiares entre risas preguntan ¿pero qué estará diciendo?

Lo que un niño puede hacer hoy con ayuda, será capaz de hacerlo por sí mismo mañana

-Lev Semyonovich Vygotsky –

Es entonces cuando tú casi sin saber cómo y de forma natural,  actúas como traductor, como intérprete eficaz de esos sonidos, de esos gestos, gritos y balbuceos. Pueden creerte o no, pero sabes lo que tu hijo dice porque lo conoces, porque lees sus gestos, entiendes sus emociones, sus miradas y sus intenciones.

Juntos habéis creado un pequeño universo de significantes y significados donde nada se te escapa, y donde a su vez, actúas de guía para que esos sonidos sean poco a poco palabras articuladas, frases coherentes que darán forma y construirán un lenguaje válido y efectivo con el que conectarse con su mundo.

Es una tarea fabulosa que tiene sin duda, curiosos inicios…

El “dialecto” de mamá me ayuda a aprender

mamá que besa a su hijo

Jenn Berman, psicoterapeuta de familia y experta en dinámicas de comunicación y de crianza, escribió hace poco un libro realmente interesante: “Superbebé”, en la editorial Everest. En este trabajo se nos explica algo tan particular como asombroso, y es que las mamás, saben muy bien cómo y de qué manera comunicarse con sus bebés.

  • Los expertos diferencian entre el “lenguaje infantilizado” y el “dialecto de mamá”.
  • La mayoría de nosotros cuando nos dirigimos a un niño pequeño que aún no sabe hablar, lo hacemos mediante ese lenguaje ingenuo donde no faltan esas repeticiones de sílabas como: “ta-ta-ta”, “gu-gu”…
  • Lo creamos o no este tipo de comunicación infantilizada y cursi no sirve, no ayuda tanto como esa otra que emplea la madre o el padre que pasa el bastante tiempo con su bebé para saber de forma instintiva cómo dirigirse a sus bebés.
  • El “dialecto de mamá” -también de papá- hace uso de una comunicación normal, pero con un tono agudo y un habla a un ritmo más lento, más pausado.
  • Lo que hacen de forma natural es “modelar”, cuidando la inflexión y haciendo uso de una comunicación real donde no limitarse a la repetición de monosílabos.
  • Usan a su vez un timbre de voz ajustado a la frecuencia del bebé y además, pronuncian de forma “exagerada” para que el bebé pueda discriminar los sonidos.

Mamá me entiende: la vinculación emocional

Hay quien se limita a hablar del instinto maternal y de esa explosión hormonal que casi por arte de magia, parece transformar a la mujer que acaba de ser mamá.

Sin embargo, la vinculación emocional no surge como de forma automática solo por dar a luz. Es algo más profundo, algo que de hecho, surge también sin necesidad de gestar a un hijo…

Los brazos de una madre están hechos de ternura y los niños son inmensamente felices en ellos

-Víctor Hugo-

Te entiendo porque formas parte de mi corazón

En ocasiones, basta con ver la mirada de tu hijo para percibir su miedo, su hambre, o incluso algún tipo de malestar que no dudas en atender y resolver.

  • El instinto maternal y paternal surge por el contacto diario, por la cercanía, por las noches en vela, por ese carácter que vamos adivinando en el bebé, por sus particularidades, sus reacciones, sus necesidades…
  • Todo ello se va a reflejar tarde o temprano en sus balbuceos, en sus gorjeos, esos que salen a viva voz cada vez que se emociona cuando le das su juguete favorito, cuando quiere tocar esto, que le acerques aquello otro…
  • La comunicación del bebé surge por la imitación pero también por las interacciones emocionales, esas que tú propicias, esas que tú entiendes…
mamá

Sonidos cargados de emociones

Cada balbuceo, cada sollozo, grito de emoción o ese primer “mamá” o “papá” surge por el rumor de las emociones que acontecen en un entorno facilitador.

  • A mayores estímulos, refuerzos, a mayores emociones positivas esa comunicación será cada vez más efectiva. No obstante, tampoco debemos “obsesionarnos” en la posible lentitud en el habla de nuestros hijos: cada niño tiene sus tiempos, cada niño sigue un ritmo en su proceso madurativo.
  • Lo que necesitan ante todo es nuestro cariño, que sigamos facilitándole confianza, tranquilidad y ese estímulo basado en una comunicación constante y tranquila, estimulante pero accesible.

Mamá siempre entiende y entenderá a su pequeño, papá siempre estará ahí para hacer de traductor también, porque ambos son los mejores canales para facilitar una comunicación cada vez más hábil y exitosa en el niño.

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