Guía para practicar un colecho seguro

Mónica Heras Berigüete · 24 octubre, 2018
¿Acostumbras a dormir en colecho con tu bebé? Si es el caso, estas recomendaciones de los expertos te serán de gran ayuda para evitar posibles riesgos.

Son muchos los padres que deciden poner en práctica este método y dormir con sus bebés. Sin embargo, conviene conocer cuáles son las especificaciones que los expertos recomiendan tener en cuenta para hacer un colecho seguro sin que suponga ningún riesgo para su salud.

Existe una polémica constante entre si es saludable practicar el colecho o no. Por un lado, se afirma que esto potencia el vínculo emocional y que es una buena forma de favorecer la lactancia materna.

Por el otro, se habla de que podría estar relacionado con el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). De aquí que los expertos hayan decidido sentarse a dialogar sobre el tema, más allá de opinar si es o no una práctica recomendable.

Por un colecho seguro

El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y el Grupo de Trabajo de Muerte Súbita Infantil de la AEP nos dan una serie de pautas a tomar en cuenta para practicar un colecho seguro. A continuación, te las explicamos:

  • La superficie sobre la cual descanse el bebé ha de ser firme.
  • No debe tener almohadas, mantas o peluches a su alrededor, con el fin de evitar una posible asfixia.
  • La posición en la que debes colocar al bebé es sobre su espalda; nunca boca abajo o de lado.
  • Jamás coloques al bebé sobre una almohada o en una cama de agua.
  • Comprueba bien que el colchón esté pegado a la pared y que no exista ningún espacio en el cual pudieran quedar atrapados o asfixiarse. Lo mismo si optas por una cuna sidecar.
  • Nunca deberán dormir en un sillón, puesto que están llenos de huecos en los que podrían quedar atrapados.
  • No te duermas con ellos en brazos, podrían caerse.
  • No coloques nada sobre sus cabezas; esto dificultaría su respiración.
  • Cuida la temperatura de la habitación para que no sea demasiado caliente y evita, de igual modo, abrigarlos demasiado.
Las rutinas con los bebés ayudan a organizar la vida de toda la familia.

  • Durante las primeras semanas, se recomienda que el bebé duerma en una cuna con sidecar o entre la pared y la mamá. Al padre le lleva más tiempo habituarse a su presencia y podría aplastarlo con algún movimiento brusco. Pasado algún tiempo, ya está más sensibilizado y el bebé pude dormir entre ambos padres.
  • Fumar durante y después del embarazo incrementa el riesgo de muerte súbita; en este caso, no solo implica a la madre. Si alguno de los dos padres fuma, no se recomienda que hagan colecho. Puedes optar por enviar al fumador a otra habitación.
  • De igual forma, el uso de drogas, alcohol o pastillas para dormir está totalmente contraindicado, puesto que merma nuestras capacidades.
  • No se recomienda la práctica del colecho con personas obesas, ya que no perciben igual la situación física del bebé y pueden crear un hundimiento en el colchón peligroso para el pequeño.
  • Se desaconseja compartir la cama con hermanos menores de un año, dado que aún no son conscientes de sus movimientos ni de la presencia del bebé.

Formas de practicar el colecho

Cuando hablamos de colecho, lo primero que se nos viene a la cabeza es una gran cama y todos durmiendo en ella. Aunque es cierto que esta es la forma más habitual de llevarlo a cabo, existen otras alternativas.

El mercado nos ofrece cunas sidecar, a las cuales se le quitan los barrotes laterales y se acoplan a un lado de la cama. De este modo, ofrecen un poco de espacio extra y mantienen al bebé cerca, pero en un lugar exclusivo para él.

Adosar la cuna a la cama es una opción innovadora dentro de las formas de dormir en colecho.

“La superficie sobre la cual descanse el bebé ha de ser firme. Además, no debe tener almohadas, mantas o peluches a su alrededor, con el fin de evitar una posible asfixia”

Incluso hay quienes puntualizan que el colecho se refiere al co-dormir y que, en ese sentido, una cuna normal colocada junto a la cama también resulta apropiada. Cuando los bebés crecen, pueden ocupar una cama extra o incluso un colchón al lado de sus padres.

La clave consiste llegar a un consenso familiar. Hacer aquello con lo que todos os sintáis cómodos y que facilite el descanso y la seguridad del bebé.

Los primeros meses pueden ser difíciles y aún más para la madre. Por eso, si decides dormir con tu bebé, solo ten en cuenta estas consideraciones para hacer un colecho seguro.