¿Por qué mi hijo se lesiona continuamente al hacer deporte?

Si tu hijo hace deporte y te preguntas por qué se lesiona continuamente, te damos algunas claves. Considéralas y corrige lo que sea necesario para mejorar el bienestar de tu hijo al ejercitarse.

Jugar y hacer deporte es muy importante para el desarrollo de los niños. Sin embargo, si te has preguntado: “¿Por qué mi hijo se lesiona continuamente al hacer deporte?”, en este artículo te podremos orientar. Las razones por las que tu hijo puede sufrir lesiones constantes pueden variar dependiendo de algunos factores particulares de cada niño.

Razones por las que se producen las lesiones

A continuación, enumeramos los desencadenantes que pueden provocar que tu hijo sufra lesiones al participar de una actividad deportiva.

1.- Demasiada exigencia física

Una de las cosas que debemos entender bien como padres y madres es que los niños son totalmente diferentes a nosotros. Esto es tanto en su constitución física, mental, fisiológica, como en todos los demás aspectos.

Muchas veces, a los niños deportistas se les exige demasiado para su edad. Puede que sus músculos y huesos no estén lo suficientemente fortalecidos como para soportar ese estrés físico y mental, lo que puede generar diferentes tipos de lesiones.

2.- Entre los 5 y los 11 años de edad: musculatura débil

En esta etapa de su vida, los niños tienen una musculatura más débil, con buena flexibilidad y escasa capacidad de concentración. Es apropiado que los niños se inicien en los deportes, pero sobre todo debe prevalecer el juego. Por el contrario, no es prudente armar rutinas de ejercicios que puedan exigir demasiado al pequeño.

Jamás se les debe presionar para que participen en una u otra actividad, sino que debe parecerles divertido participar. Si el niño está aburrido, tendrá menos concentración y disposición, y eso aumenta el riesgo de sufrir lesiones.

Es necesario que los niños practiquen deporte para mejorar su bienestar y desarrollo.

3.- Entre los 11 y los 15 años: comprender que lo importante no es ganar

Esta es la edad en la que se da la pubertad y se produce un brote repentino en el crecimiento. En este período, aumenta considerablemente la capacidad aeróbica y se incrementa el volumen de oxígeno que administran los jóvenes. Además, ganan resistencia y fuerza muscular.

Con respecto a la flexibilidad, no se tiene muy claro si se produce una pérdida durante esta fase de rápido crecimiento o si esto no ocurre. Todo dependerá del caso particular de cada individuo.

Este es el punto en el que se debe iniciar en actividades competitivas, pero siempre restando mucha importancia a ganar o perder. Basta con que aprenda que toda actividad tiene una finalidad y un propósito y que existen ciertas reglas y normas que se deben respetar.

Por otro lado, el joven también debe conocer la importancia de trabajar en equipo en los deportes que lo ameriten y el respeto y la consideración que debe tener hacia los contrarios.

3.- Por encima de los 15 años: entrenamientos más duros

Esta es la fase en la que terminará el crecimiento y se completará el desarrollo muscular. Aquí, el joven puede comenzar a realizar deportes de forma especializada y a aumentar los rigores del entrenamiento, sin que ocurran tantas lesiones como antes.

“Puede que los músculos y huesos de los niños pequeños no estén lo suficientemente fortalecidos como para soportar el estrés físico y mental de la práctica deportiva”

El rol de los padres y madres

A los padres les corresponde estar atentos de que sus hijos no corran riesgos innecesarios. En un mundo tan competitivo como en el que vivimos, podríamos caer en el error de pensar que cuanto antes comience nuestro hijo a practicar un deporte, más se incrementarán sus posibilidades de ser un profesional de élite.

No obstante, esto está muy alejado de la realidad. El desarrollo óptimo de los niños para practicar deportes comienza a verse en el final de la adolescencia. Antes, debemos encargarnos de que se diviertan y aprendan del deporte lo que es realmente importante: que les ayudará a ser seres humanos funcionales.

El deporte enseña a niños y jóvenes la importancia del trabajo en equipo, a confiar en otras personas, a defenderse y resolver sus diferencias, a seguir reglas y normas establecidas y a esforzarse para conseguir resultados, entre otras cosas.

¿Qué hacer si mi hijo se lesiona continuamente al hacer deporte?

Estos valores y aprendizajes son fundamentales y necesarios para su desarrollo emocional y psicológico. Se trata de algo mucho más importante en esa etapa de la vida que el mero desarrollo físico.

Entonces, si te has detenido a pensar ‘mi hijo se lesiona continuamente al hacer deporte’, puedes plantearte si tal vez se le esté exigiendo demasiado para su edad. Presta atención: una lesión grave durante los años en que se encuentra en pleno crecimiento puede afectar toda su vida.

Incluso, puede que nunca llegue a recuperarse del todo y no pueda practicar el deporte que desee en el futuro. Este es un aspecto muy importante en el desarrollo de los pequeños.

Por eso, manos a la obra; encárgate de que tu hijo practique los deportes de la forma correcta, para divertirse y aprender los valores necesarios. Ya después tendrá tiempo de practicar de forma especializada y convertirse en un profesional, si es su verdadero deseo lograrlo.

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