Peligros de las zapatillas con ruedas en niños

Las zapatillas con ruedas pueden ser muy divertidas para los niños, pero a la vez, perjudiciales para su salud. Se recomienda hacer un uso moderado y regulado de ellas para evitar posibles accidentes.

Las zapatillas con ruedas son un accesorio que suele encantarle a los niños, pero muchas veces los padres no evalúan qué daños o accidentes pueden causar. Es importante tener en cuenta que, aunque estén de moda y sean divertidas, pueden perjudicar al pequeño si su uso se convierte en un hábito.

Peligros de las zapatillas con ruedas en niños

Cuando los niños se colocan este tipo de zapatillas, se provoca que la pisada sea diferente, como si usaran un tacón de 4-5 centímetros de alto. Esto hace que el peso del cuerpo no se distribuya de forma correcta y se genera una sobrecarga en la zona del talón y antepié.

Además, tiene otras consecuencias, como por ejemplo:

  • Con el tiempo, se pueden producir lesiones como metatarsalgias o el acortamiento de la cadena muscular posterior.
  • Se cuenta con menos superficie de apoyo, lo que genera que el apoyo sea más inestable.
  • Al estar tanto tiempo con este calzado, el niño podría modificar su pisada.
  • Existen altas probabilidades que el niño se caiga debido a la inestabilidad de las zapatillas.

¿Zapatillas con ruedas o patines?

Aunque parezca extraño, existen grandes diferencias entre las zapatillas con ruedas y los patines. Esto se debe principalmente a que los patines se utilizan generalmente en un momento de recreación, mientras que las zapatillas suelen usarse —erróneamente— como un calzado cotidiano.

Esto no significa que los patines no sean peligrosos, también lo son y deben utilizarse bajo supervisión. Sin embargo, a diferencia de las zapatillas con ruedas, suelen ser más recomendados. Asimismo, al momento de utilizar patines el niño lleva protección, a diferencia que con las zapatillas.

Las zapatillas con ruedas no deben ser una opción para el calzado cotidiano del niño.

¿Cuál debe ser el calzado adecuado para el niño?

Lo adecuado para el calzado de un niño es que un 70% del peso corporal se soporte en el talón y el otro 30% en el antepié. Este tipo de calzado causa que se sobrecargue el peso en el antepié un 40% del peso total, lo que hace que los huesos se resientan y se produzcan alteraciones.

Lo ideal para que el pequeño tenga pies sanos es que el calzado se ajuste tanto al pie como a la edad y que vaya a la par de su crecimiento. Las zapatillas que estén correctamente ajustadas contribuirán a que los huesos se desarrollen de forma natural y permitirán que los pies crezcan sanos.

“Al usar zapatillas con ruedas, se cuenta con menos superficie de apoyo, lo que genera que el apoyo sea más inestable”

Consejos para adquirir el calzado correcto

Las zapatillas con ruedas pueden ser utilizadas cuando el niño se encuentra en su tiempo de recreación, pero lo más recomendable es que la mayor parte del tiempo utilice zapatillas acorde a su crecimiento y desarrollo. Estos son algunos consejos importantes para encontrar el calzado correcto:

  • La zapatilla debe llegar hasta abajo de los maléolos (los huesos laterales del tobillo); en caso de que sean botas, deben ser lo suficientemente flexibles para permitir el correcto movimiento de las articulaciones del tobillo.
  • Aunque los padres hayan seleccionado el calzado ideal, es importante tomar en cuenta que lo más recomendable es que los niños utilicen las zapatillas únicamente unas horas al día.
  • El modelo más adecuado para el niño es aquel que se ajusta y adapta suficientemente bien al pie. Zapatillas como las bailarinas o las chanclas son perjudiciales, debido a que genera la sensación de que la zapatilla se sale a cada momento; esto ocasiona que los dedos del pie realicen un trabajo extra.
  • Es fundamental probar las zapatillas con los calcetines puestos y prestar especial atención a que haya un espacio de entre 0,5 y 1,5 centímetros entre el dedo más largo y el calzado. Si los dedos rozan al presionar la punta del pie, significa que el calzado es muy pequeño para el niño.
  • Se recomienda que los pequeños se prueben el calzado al final del día; esto se debe a que los pies se encuentran más hinchados. Al momento de probárselos, debe ponerse de pie y confirmar si se tiene el soporte correcto.
  • No se deben adquirir calzados que sean mucho más grandes que la talla del pequeño; esto podría alterar su forma de caminar o crearle ampollas.
Las caídas y los niños son dos palabras muy asociadas durante la infancia.

Conclusión

Las zapatillas con ruedas pueden ser perjudiciales si no se utilizan de una forma moderada. Muchas veces, los niños pueden querer tenerlas siempre porque es más divertido que llevar unas zapatillas convencionales; no obstante, los padres deben prestar especial atención y crear el hábito de que únicamente podrán utilizarlas en ciertas ocasiones.

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