El papá también debe estar presente en el parto

El padre también tiene su lugar en un parto. Él no puede dar a luz, él no dará el pecho, sin embargo, su papel en el acto de alumbramiento es imprescindible. Es la otra mitad, es el aliento que dará apoyo a la mamá y quien recibirá con inmensa felicidad a ese pedacito de su corazón, a esa su otra mitad a la que cuidará de por vida.

Aún a día de hoy, la palabra parto tiene, como es evidente, una connotación femenina. De hecho, en el pasado ese momento tan intenso para una madre y su bebé, se veía acompañado por otras mujeres, algunas de ellas matronas y otras, féminas igual de hábiles en estos menesteres que sabían qué hacer, cómo reaccionar  e incluso cómo acompañar.

Era costumbre que el padre se quedará detrás de la puerta, escuchando, sufriendo, aguardando. En la actualidad, los padres van teniendo ya un papel más activo en las salas de parto si las condiciones facilitan esta oportunidad. De hecho, su presencia es algo que la OMS establece como parte fundamental de un parto respetado.

La mamá debe sentirse acompañada y disponer de esa cercanía personal y emocional que hará de ese momento, algo más fácil, algo más mágico y algo más inolvidable. En “Eres Mamá” te hablamos de ello.

Si el papá no está en el parto la madre sufrirá más estrés

Un parto no es un ritual donde la presencia del padre deba quedar excluida. Dar a luz un hijo es un acto natural y por tanto, es imprescindible que en este acto de amor, de dolor y de emociones, también esté presente el otro protagonista. Ese que no da a luz, pero que también sufre, también siente y también se emociona: el padre.

Algo que todos sabemos es que no todas las mamás guardan un buen recuerdo de su parto. Los factores que determinan este hecho suelen ser múltiples:

  • La falta de humanización del propio proceso: demasiado instrumentalizado.
  • Sufrir la separación del recién nacido cuando este acaba de llegar al mundo por cesárea.
  • No poder disponer de esos instantes donde favorecer la lactancia o el apego temprano con el proceso “piel con piel”.
  • No recordar demasiado debido a los fármacos o a un parto complicado.
  • No tener la cercanía del padre en el momento del parto, y sentirse sola y asustada.

De entre todos estos factores que determinan a veces el mal recuerdo de este instante, los más comunes son sentir la separación del bebé y no tener cerca a la pareja.

De entre estos dos dimensiones, la ausencia del padre en la sala del parto supone incrementar mucho más la sensación de estrés en la madre, algo que debe tenerse muy en cuenta.

Un padre no es solo el que da la vida. Un padre es el que sabe de amor, el que está presente, el que se cuida a sí mismo para dar lo mejor a los suyos

El papel del padre durante el embarazo, en el parto y en el postparto

papa en el parto

 

En ocasiones, descuidamos el importante papel que tiene un padre a lo largo del embarazo, el parto y el postparto. Sabemos que toda la atención recae en la madre y en ese bebé, pero también él concentra múltiples responsabilidades y energías que hacen de esta etapa algo más intenso, sencillo a la vez que maravilloso.

Veámoslo con detalle.

Papel del padre durante el embarazo

La pareja es el apoyo cotidiano de la mujer embarazada, además de su cómplice y de esa otra mitad con la cual, hacer planes, soñar, llegar acuerdos sobre el tipo de parto deseado y sobre el tipo de crianza que se llevará a cabo.

  • No podemos olvidar que la estabilidad emocional es imprescindible para la salud de la madre y del propio feto. Si el padre es ese aliado que ayuda a la mujer a gestionar el estrés, que le demuestra afecto, soporte y cariño continuo, contribuye no solo al fortalecimiento de la relación de pareja, sino también a un embarazo más feliz.
  • A su vez, es recomendable también que los padres acudan a clases de preparación al parto. Es un modo excepcional de que conozcan el proceso del parto y cómo ser esa ayuda imprescindible para la mamá en ese momento clave.
papá con bebé

Durante el parto

Los papás suelen ocuparse de toda la logística: organizan, llevan, pautan, tienen el teléfono a mano y 10 brazos para llevar todos los bolsos y a la propia mamá.

Asimismo, también pueden ayudar a la madre a sobrellevar el periodo de dilatación, acompañándola en las respiraciones, siendo ese apoyo siempre presente y esa mirada familiar que se contagia de todas las emociones para decirnos que “ellos están ahí y que todo va a ir bien”.

  • La presencia del padre en la sala del parto, tal y como hemos señalado, ayudará a la mujer a tener menos estrés y a sentirse más segura.
  • Por otro lado, otra responsabilidad del papá es mantener la intimidad de la mamá y el bebé una vez llegan a la habitación. Será él quien controle a los familiares para tener esa necesitada calma y privacidad.

Después del parto

Cuando una mamá llega a casa después del parto,  necesita que la ayuden de muchas maneras: a nivel emocional, a nivel práctico, físico y logístico. El padre está ahí en cada momento, en carne, piel, mente y corazón. Es parte de esa nueva vida y estará en esos momentos en que la mamá, más lo necesita.

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