Los padres atentos son la clave del éxito en sus hijos

21 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Si quieres que tus hijos tengan éxito en la vida, tendrás que apoyar sus intereses y motivarlos a hacerlo mejor.

Todo el mundo tiene más o menos claro qué es un niño superdotado y qué características suele tener. Normalmente, son niños listos que están por encima de la media académica. En realidad, no se trata de nacer o no superdotado o con talento, pues los padres atentos son la clave del éxito en sus hijos.

Además, los niños “normales” que no son genios pueden desarrollar la curiosidad, la persistencia y la ética de trabajo. Cosas que, a menudo, atribuimos a los niños dotados, solo necesitan el apoyo adecuado en el hogar y la escuela. Por eso, el hecho de que un infante con 5 años pueda leerse un libro entero y entenderlo no significa que en la adolescencia vaya a seguir teniendo esas capacidades si no se cultivan.

Adultos de alto rendimiento

Los niños académicamente promedio pueden ser más propensos a convertirse en adultos de alto rendimiento. Demostrar el camino hacia el éxito a nivel de genio es algo más que inteligencia. El coeficiente intelectual no es fijo; el cerebro es maleable y se desarrollan nuevas vías neuronales a medida que los niños crecen.

Los padres atentos son la clave del éxito de los hijos, como esta madre con su pequeño y la bola del mundo.

Una investigación que se llevó a cabo en la década de los 80, realizada por el psicólogo educativo estadounidense Benjamin Bloom, indicaba que los adultos con altos logros en campos como el ballet, la natación, el piano, el tenis, las matemáticas, la escultura y la neurología, no llegaron allí porque tenían un talento intrínseco.

De hecho, sí llegaron por lo que tenían en común: los padres los motivaron y los apoyaron para que disfrutasen de estas áreas. Los adultos sobresalientes de Bloom habían trabajado muy duro y de manera constante en algo en lo que se había motivado a los jóvenes. En todos los casos, sus padres potenciaron una fuerte ética de trabajo.

Padres atentos, hijos con éxito

Seguidamente, continuando la investigación comentada en el punto anterior, también indica que los pasos que damos como padres cuando nuestros hijos están en edad preescolar pueden beneficiarlos más adelante en sus carreras académicas.

Según el estudio Effective Pre-School, Primary and Secondary, que examinó a las familias británicas durante un periodo de 15 años, los niños cuyos padres los apoyaron en la lectura como niños en edad preescolar tuvieron mejores resultados en la escuela secundaria.

Por eso, la idea de que la crianza, la práctica y la educación pueden ayudar a los niños promedio a sobresalir es una buena noticia para muchas madres. El hecho de que tu hijo no pueda nombrar todos los ríos de España no significa que no pueda lograr un alto nivel de éxito académico en el futuro.

El secreto está en la persistencia

Además, incluso Albert Einstein, conocido como una de las personas más inteligentes de la historia, no fue tan notable cuando era un niño.Tardó mucho en hablar cuando era pequeño y luego tuvo problemas para ingresar al Politécnico de Zúrich. Según el propio Einstein, su éxito final no se debió a ser más listo que nadie, sino a la persistencia.

Entonces, para el padre que acaba de pedirle a un niño por centésima vez que, por favor, no se meta piedras en la boca, hay mucha esperanza de que ese niño sea geólogo en el futuro si se le lleva por el camino correcto. Si podemos alentar la curiosidad y la persistencia entre nuestros niños, será el mejor regalo que se le pueda dar en su vida.

Padre atento pintando con sus hijos.

Seguir siempre los intereses de los hijos para llegar al éxito

Es importante que los padres tengan en cuenta que motivar a un niño no significa obligar a hacer cosas. Si crees que tu hijo tiene talento en un área de la vida, pero a él no le gusta ese área, no tienes que obligarle a hacer las cosas en contra de su voluntad.

Lo que importa, sobre todo, es que le permitas darse cuenta por él mismo lo gratificante que le resulta poder hacer ese tipo de actividad. La mejor manera es motivarlo, de forma que se sienta bien cada vez que realice ese tipo de actividad.

Que se dé cuenta de que puede dar mucho de sí mismo para conseguir mejores resultados a través de la persistencia. Y, lo más importante: que disfrute haciéndolo. Que le gusta y que sea él mismo quien decida seguir practicando, que no existe imposición u obligación.

Por este motivo, los padres deben respetar siempre los intereses y los deseos de sus hijos. De esta manera, ellos sentirán que toman las decisiones que encaminan su vida y sus intereses. Así, realmente sentirán la motivación necesaria para poder continuar en el camino de su talento. Un camino que les podrá llevar al éxito si tienen la atención suficiente por parte de sus padres.