Niños pasivos, ¿qué hacer para estimularlos?

Corina González · 4 marzo, 2019
Cuando se ayuda a un niño pasivo a fortalecer su autoestima, se estimulan sus habilidades e inquietudes por relacionarse y experimentar nuevas experiencias.

Es muy fácil identificar a los niños pasivos, estos evitan siempre los enfrentamientos, discusiones y las aglomeraciones de personas. Son muy amorosos, atentos y tratan de vivir su vida con suma tranquilidad. Se caracterizan por tener mucha paciencia y, muchas veces, esto es razón suficiente para ser victimas de bullying o sometimiento.

Estos pequeños no se atreven a liderar un grupo. En lugar de eso, prefieren una buena lectura a solas. Esto no es una mala actitud, sin embargo, es necesario que el niño cultive seguridad en sí mismo y demuestre su autonomía y criterio para manejarse en cualquier situación.

La estimulación en los niños pasivos es muy importante ya que, a través de ella se puede hacer emerger a ese líder que está adormecido. Para ello es necesario tener mucha paciencia y conversar con el pequeño sobre sus inquietudes, necesidades y aspiraciones, sin forzar las cosas. Lo mejor es dejar que todo fluya al ritmo que la misma dinámica creada propicie.

¿Cuáles son las características de un niño pasivo?

Este infante se caracteriza por mostrar falta de energía o entusiasmo al realizar alguna actividad o demostrar muy poco interés cuando es invitado a participar en una. Es incapaz de reclamar o exigir sus derechos a los demás, suelen aislarse con facilidad y no les agradan los deportes. Otras características que los identifican son:

  • Invierten muchas horas frente a la televisión, ordenador, videojuegos u otro aparato tecnológico.
  • Les cuesta relacionarse con los niños de su misma edad; no suelen tener amigos.
  • Escuchan música cuando están acostados ya que eso los relaja.
  • No muestran iniciativa ni disposición para realizar ninguna actividad.Niños pasivos, ¿qué hacer para estimularlos?
  • Se niegan a participar en actividades competitivas.
  • Son sumamente obedientes.
  • Nunca expresan sus sentimientos y emociones.
  • Suelen tardar en realizar alguna tarea.
  • Prefieren, en todo momento, estar tranquilos y observar sin opinar.

En muchas ocasiones, ser un niño sumiso puede traer beneficios. Por ejemplo, al momento de presentarse algún problema en la escuela, se tiene la seguridad de que este pequeño no estará involucrado, ya que estos chicos se mantienen al margen de cualquier situación que sea peligrosa para ellos.

Sin embargo, esta conducta puede ocasionar conflictos internos en el pequeño. Este es posible que quiere tener el valor suficiente para enfrentarse a cualquier situación pero no pueda hacerlo, lo que, a lo mejor, le ocasionará frustración. Por su personalidad, estos pequeños son acosados constantemente en las escuelas. Al no saber defenderse, tienden a ser los más buscados para convertirse en la burla de todos.

¿Cómo se puede estimular a los niños pasivos?

Los niños pasivos suelen sentirse inferiores a los demás, se reprimen y retraen ante un grupo de personas que pueden ser de su misma edad o adultos. Para ayudar a estimular a estos pequeños, es necesario incentivar cambios en su comportamiento. Para ello puedes seguir los siguientes consejos:

Reanima su autoestima

Para un niño pasivo es muy difícil reconocer su valentía. Es por ello que necesita del apoyo de sus padres para entender que la tiene y que nadie debe hacerle dudar sobre eso. Debemos dejarle claro que cada persona cuenta con habilidades y destrezas en las cuales se puede destacar, y que las que él posee son igual de importantes. Con ello incrementaremos su autoestima y la seguridad en sí mismo.

Estimula sus gustos

Debes darle prioridad a lo que le gusta hacer al niño, que se sienta cómodo y motivado con las actividades que lleva a cabo. También, es importante incentivarlo a realizar los deberes que le corresponden en la casa y en la escuela con el mismo entusiasmo. Lo positivo de estos espacios de expresión es que se pueden encontrar nuevos hábitos y rutinas divertidas, educativas y estimulantes.

Edúcalo emocionalmente

Es muy importante ayudar a que el pequeño deje de reprimirse y comience a manifestar sus emociones y sentimientos. A partir de ese momento, se sentirá con el valor de expresarse, ya que sabrá que lo escuchan y lo entienden. El respeto por sí mismo aumentará, al igual que su confianza.Niños pasivos, ¿qué hacer para estimularlos?

Incentiva las relaciones con otros niños

Debes motivarlo a participar en actividades en las que estén involucrados más niños, en especial aquellos que pertenezcan a su entorno más cercano. Asistir a cumpleaños de vecinos, parques de diversiones o zoológicos, son excelentes opciones para hacer que un niño pasivo comience a relacionarse con infantes de su edad.

Al estimular a niños pasivos, ayudamos a convertirse en pequeños llenos de seguridad y confianza, capaces de afrontar cualquier situación, salir victoriosos de ellas o aprender con alegría de las dificultades. Pequeños que, con el tiempo, no dudarán de sus capacidades y tendrán el suficiente valor para asumir cualquier reto.