5 actividades para trabajar la lectura con niños

Fernando Clementin · 6 mayo, 2018
En un mundo de pantallas y estímulos, es difícil que los niños se concentren por un rato para sentarse a leer un libro. Sin embargo, si despertamos esta pasión desde la niñez, podrán sacar provecho de sus grandes beneficios.

Como padres, tenemos la posibilidad y el deber de colaborar con nuestros hijos en todos los aspectos de su educación. Uno muy importante es el hábito de la lectura, aunque muchas veces sea subestimado. En este artículo, te ofrecemos algunas actividades para trabajar la lectura con niños.

Cada vez es más frecuente escuchar padres que se toman con ligereza el hecho de que sus hijos no se acerquen ni por casualidad a los libros. Es cierto, no pueden obligarlos a que lo hagan.

Sin embargo, tampoco deberían darse por vencidos así como así. Si bien es cierto que no se trata de una habilidad que condicionará sus chances de tener ‘éxito’ en sus vidas, la lectura es una capacidad y un hábito que ofrece muchos beneficios; sobre todo si se la practica desde la niñez.

Entonces, corresponde que hagamos el esfuerzo como mayores responsables e indiquemos el camino a los pequeños para que descubran el maravilloso placer de leer un libro. Estas actividades para trabajar la lectura con niños pueden serte de mucha utilidad.

5 actividades para trabajar la lectura con niños

Por supuesto, también hay padres que se preocupan si sus hijos no demuestran agrado por leer. Tanto para ellos como para el resto de mayores, presentamos varias alternativas.

Todas las actividades que comentaremos aquí se basan en la compañía de los adultos. Esto es un aspecto fundamental e infaltable para motivar a los pequeños a leer y para mejorar en este tema.

1. Dialogar sobre lo que lee

Pídele que lea un texto y conversa con él sobre las palabras que le han salido fácil y sobre las que le costaron un poco más. Por ejemplo, si ha leído la palabra ‘pelota’ fácilmente, pregúntale cómo la identificó, qué otras palabras suenan igual y cuáles letras reconoce en su conformación.

En cambio, en aquellas que le costaron un poco más, ayúdalo a reconocer cada fonema, que la asocie con otras palabras y, si es necesario, que comprenda bien su significado.

Trabajar la lectura con niños los impulsará a tomarlo como un pasatiempo.

2. Lectura nocturna

Es un método clásico, pero quizás uno de los más efectivos a la hora de trabajar la lectura con niños y consiste en lo siguiente: antes de que tu pequeño se vaya a dormir, siéntate a su lado y léele al menos unos párrafos de una historia que le agrade.

Esto favorecerá la creación de un hábito que puede persistir o que puede recuperar en el futuro. Además, significa un excelente tiempo de calidad para compartir entre madre e hijo.

3. Actividades de comprensión lectora

Aunque son un método muy común en las aulas, también se puede aplicar en casa, de manera distendida. De hecho, puedes intentar hacerlo lo más divertido posible, de modo que el niño piense que está jugando y no trabajando una de sus capacidades cognitivas básicas.

Antes de comenzar a leer un cuento —juntos—, analicen el título y comenten qué puede llegar a pasar. A medida que transcurre la historia, pregúntale qué opina de cada personaje, cómo actuaría él en esa situación o sobre cualquier detalle que se te ocurra. Lo importante es interactuar y poner a prueba su habilidad de reflexión.

Finalmente, dialoga sobre el final del cuento, cómo lo hubiera terminado él y si le gustó la historia. Además, por supuesto, procura que lea la mayor cantidad de texto como le sea posible.

“Corresponde que hagamos el esfuerzo como mayores responsables e indiquemos el camino a los pequeños para que descubran el maravilloso placer de leer un libro”

4. Todo complemento sirve

Un factor central para que tu hijo no disfrute de leer puede ser que le parezca aburrido. Por lo tanto, deberás trabajar para revertir ese concepto.

Algunas ideas:

  • Utiliza voces, disfraces o máscaras cuando lean un cuento juntos.
  • También puedes usar títeres o marionetas para representar teatralmente una historia que hayan leído.
  • Agrega actividades adicionales relacionadas al libro. Por ejemplo, si era sobre animales, llévalo al zoológico; si era sobre deportes, vayan al parque a practicarlo al día siguiente.
  • Visiten juntos bibliotecas o librerías, para relacionarlo con el entorno y que pueda escoger historias nuevas.
  • Si ya tiene edad y se siente cómodo, considera llevarlo a un taller de lectura.

Con estas medidas, tu hijo dejará de ver a la lectura como algo para encerrarse y pasar tiempo solo. Comprenderá que comprende mucho más que eso y que, por lo tanto, vale la pena intentarlo y ver de qué se trata.

Las actividades para trabajar la lectura con niños te hará pasar grandes momentos con ellos.

5. Carta al autor de su libro preferido

Si tu hijo es aficionado de una historia en particular y el autor es contemporáneo, una idea genial sería escribirle una carta. En ella, puedes contarle qué le gustó del libro, cuál es el personaje favorito del chico e incluso hacerle preguntas. Por ejemplo: qué motivó cada una de las acciones que conforman la obra.

Para el niño será algo muy novedoso e interesante; esto puede potenciar su interés por otras obras similares. Para lograrlo, puedes valerte de las redes sociales o hacerlo a la antigua y enviar una carta a la editorial para que se la hagan llegar al escritor.

Las actividades para trabajar la lectura con niños buscan, principalmente, despertar su interés hacia los libros. Si leen bien o mal, es secundario; si les gusta, con el tiempo y con tu ayuda aprenderán. Sin embargo, si no hay motivación y si no tienen un ejemplo a seguir en casa, difícilmente se inclinen a esta actividad.