Necesitamos más avances: el baño público de los hombres debe tener cambiador

Valeria · 27 febrero, 2017

Los necesitamos. La sociedad necesita más muestras de que gana en igualdad y un gran ejemplo de ello estaría en el hecho de que los baños públicos masculinos tuvieran también su zona de cambiador, ahí donde los papás pudieran cambiar el pañal de sus bebés tal y como puede hacerlo cualquier mamá.

Estamos seguros de que muchos de nuestros lectores que son padres se han visto en esta misma situación. Salir con su hijo a dar un paseo por un centro comercial y verse en la tesitura de necesitar atender al bebé. Es como si nuestras instituciones sociales aún no hubieran hecho ese necesario giro hacia la igualdad, hacia esa sensibilidad básica y esencial donde por curioso que parezca, se deja muchas veces a los propios padres apartados de las labores de atención y crianza.

Los papás “no ayudan”, ni son un agente auxiliador en un hogar, los papás educan, crían, consuelan, alimentan y están presentes. Es necesario que cambiemos términos, de que hagamos avances reales, porque los padres forman parte cotidiana en el cuidado y la educación de los niños, y también ellos necesitan de ese espacio de intimidad en cualquier sitio público donde poder cambiar el pañal de sus hijos.

Afortunadamente, algunos países ya han iniciado algún progreso. En “Eres Mamá” te hablamos de ello.

Las extrañas peripecias del papá en busca de un cambiador público

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Imaginemos por un momento un día cualquiera en la vida de una familia. María es mamá de un bebé de 9 meses. Ha vuelto al trabajo y ahora, es su pareja, Miguel, quien se encarga de las labores de atención y crianza. Un buen día, aprovechando que hace buen tiempo, este papá decide salir a pasear con su bebé. Prepara el carrito y coloca algo de ropa por si acaso y unos pañales.

Entra a un centro comercial a tomarse un café, cuando en un momento dado, su bebé empieza a llorar a viva voz. Está molesto, inquieto: necesita que le cambien el pañal. Miguel entra al servicio y se da cuenta de que el cambiador solo está en la zona de mujeres. Así que tiene dos opciones: arriesgarse a entrar al baño femenino y cambiar a su niño, o ir a la zona de caballeros y cambiar al bebé sobre una pila haciendo peripecias y poniendo al peligro al pequeño.

Esto mismo es lo que le pasó a un joven en Costa Rica, te explicamos lo que sucedió.

Un caso real en un McDonald’s de Costa Rica

No conocemos el nombre de este papá, pero la situación fue la misma. Nuestro protagonista quedó muy indignado ante esta situación, sobre todo cuando le prohibieron de forma rotunda, entrar al baño de mujeres. Así que optó por denunciar al McDonal´s  ubicado frente a la plaza de la Cultura, en San José.

El recurso salió a su favor, y el precedente lo marcó la Sala Constitucional con el voto 6386-16 del pasado 13 de mayo del 2016.

Según el juez, aquel hecho “lesionó”el derecho a la no discriminación y a la igualdad.

cambiador

Primeros avances en Estados Unidos

En Estados Unidos dieron un paso de gigante hacia la igualdad de género en octubre del año pasado. La ley fue formada por el ya expresidente Barack Obama, y se estableció que todos los edificios públicos tengan, por ley, cambiador en ambas zonas, la masculina y la femenina. 

  • Esperemos sin duda que con la nueva administración de Donald Trump la remodelación de todas estas zona se mantenga y se cumpla.
  • Asimismo, esperamos también que el ejemplo estadounidense llegue a muchos más países. No tenemos datos fiables de qué ciudades aplican también esta iniciativa, porque una de las objeciones que más suelen justificarse para no llevarlo a cabo es el económico: renovar los baños masculinos es un gasto que a no todos les viene bien poner en práctica.

Sin embargo, algo tan simple como tener un cambiador en estas áreas, dice mucho del establecimiento, de la tienda, de la cadena de restauración o de la zona de ocio.

Fuera prejuicios: los papás también cambian pañales

padre

Por curioso que parezca, aún existen voces que señalan que la tarea de cambiar pañales tiene género: el de la mujer. Pensar esto, defender esta idea es poner cadenas a nuestra sociedad, y frenar el concepto de crianza respetuosa e igualitaria que todos deberíamos tener en mente.

Así que pongamos en práctica otra labor cotidiana: eliminemos prejuicios. Si eres papá, lucha por tus derechos, si entras a un restaurante o a cualquier área pública y no encuentras el cambiador en el baño masculino, exígelo, pon la queja en una hoja de reclamaciones.

Toda voz se convierte en un grito de cambio cuando se juntan muchos protagonistas, toda demanda se convierte en clara exigencia cuando somos miles de protagonistas. Así que hagámoslo, luchemos por una sociedad más igualitaria, más respetuosa.