¿Qué hacer si mi hijo no quiere tomar leche de fórmula?

Francisco María García 8 febrero, 2018
La alimentación infantil comienza con la leche materna, que aporta los nutrientes necesarios en esa fase de su vida. Para los casos en los que sea necesario complementarla o no sea posible amamantar al bebé, están los productos de fórmula.

Desde que nacen y hasta que tienen alrededor de 6 meses de vida, el único alimento de los bebés es la leche. Aunque hay muchas opciones en el mercado, en algunos casos el niño no quiere tomar leche de fórmula.

De la mano de las nuevas configuraciones familiares y de los avances de la ciencia, en los últimos años la lactancia ha dejado de ser sinónimo de amamantamiento. Una de las alternativas o complemento al pecho materno es la leche de fórmula.

La decisión del adulto sobre la lactancia del recién nacido no es una tarea sencilla. Incluso es frecuente que esta decisión varíe de acuerdo con las circunstancias particulares por las que atraviesa la familia durante el desarrollo del bebé. En los mejores casos, la madre puede optar por combinar distintas alternativas de alimentación para su bebé.

Una sustancia para cada bebé

Esta frase es un fiel reflejo de las explicaciones que enuncian los médicos cuando recomiendan el amamantamiento frente a otros métodos de alimentación. Según la Asociación Médica Americana y la Organización Mundial de la Salud, el pecho materno es la mejor opción de alimentación para los bebés.

La leche que el niño toma de su madre, proporciona defensas adecuadas frente a infecciones y previene de alergias y condiciones graves de enfermedad.

La leche de fórmula no es aceptada por todos los bebés.

Sin embargo, existen circunstancias en las que el uso del pecho materno no es una opción. Algunas de las circunstancias pueden ser: por imposibilidad de amamantamiento, por intolerancia del bebé a la lactosa o simplemente porque ya ha finalizado su periodo de lactancia. ¿Qué hacer sí ante estas circunstancias el bebé no quiere tomar la leche de fórmula?

¿Es habitual que el bebé rechace la leche de fórmula?

Suele ser una situación habitual que el bebé que antes pasó por un periodo de amamantamiento no quiera tomar la leche de fórmula. Para muchos pequeños, el cambio del pecho al biberón suele conllevar algunas dificultades.

La adaptación de la succión al nuevo recipiente puede exigir un periodo de acomodación en el niño; requiere que el pequeño se familiarice con el hecho novedoso y que renuncie, a la vez, a la exclusividad del pecho materno.

Además de que es biológicamente imposible dar de mamar al bebé por mucho tiempo, dejar de hacerlo también es un paso necesario en toda constitución psíquica.

Una de las características importantes por la que los expertos recomienden incluir la fórmula infantil en la dieta del bebé es porque contiene vitamina D. Esta vitamina, muy importante en el desarrollo de los pequeños, no está presente en la leche materna. Además, la fórmula hipoalergénica también se vuelve una opción cuando el pequeño desarrolla alergia a la lactosa.

Varios intentos para incorporar la leche de fórmula al bebé

La Asociación Española de Pediatría explica que los niños suelen cambian sus rutinas y gustos a lo largo de su infancia. Por tal motivo, los adultos no deben preocuparse en exceso si tras varios intentos su hijo sigue sin querer tomar leche. Un niño que no tenga intolerancia a la lactosa puede comenzar a tomar leche tras varios intentos.

Esta asociación también aconseja a estos padres reemplazar la leche por otros alimentos que contengan sus mismos nutrientes. La leche orgánica de vaca no sería una opción hasta el año de vida; el sistema digestivo de un niño menor no tiene la capacidad para digerir esta leche más compleja que la materna o la de fórmula.

Los cereales se suelen introducir a la dieta del bebé a los pocos meses de vida

En esta misma dirección, las organizaciones veganas, en auge en muchos países de occidente, han declarado el gusto por los alimentos sustitutivos de la leche. Consideran que el ser humano es el único mamífero que sigue bebiendo leche después del destete y que incluso ingiere leche proveniente de otras especies, como lo es la vaca, lo que consideran innecesario e insalubre.

Estas organizaciones están en desacuerdo también con la lactancia materna prolongada. Por el contrario, proponen la incorporación temprana de sólidos, a los 6 meses de vida.

Hay muchos argumentos para recomendar la alimentación con sólidos; entre ellos está el que estos alimentos pueden proporcionar todos los nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé, con la consecuente diminución de su demanda de leche. Además, garantizan un destete simple y en calma tanto para el bebé como para la madre.

Te puede gustar