Melanoma en niños y adolescentes

El melanoma en niños y adolescentes es poco habitual. Asimismo, es en estas etapas cuando se debe educar sobre el cuidado y protección de la piel.
Melanoma en niños y adolescentes
Maria del Carmen Hernandez

Escrito y verificado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez el 12 diciembre, 2020.

Última actualización: 12 diciembre, 2020

El melanoma en niños y adolescentes no es una de las patologías más frecuentes. Sin embargo, no quita que se deban tomar los cuidados necesarios para prevenirlo o proteger la piel.

De hecho, los niños que hayan tenido más de tres quemaduras intensas durante la infancia, tienen mayor riesgo de padecer melanoma en el futuro.

¿A qué se le llama melanoma?

El melanoma infantil y adolescente es raro; representa solo el 1,3 % de todos los casos de cáncer en pacientes menores de 20 años, de acuerdo a estudios publicados por European Journal of Cancer.

El melanoma es el cáncer de piel más agresivo si se propaga por todo el cuerpo. En consecuencia, es de gran importancia detectarlo de manera temprana para su posterior exéresis, tratamiento y seguimiento.

Tiene mayor prevalencia en adultos, pero también se presenta en aquellos adolescentes que tengan demasiados lunares y con antecedentes de melanoma.

Chica adolescente en el dermatólogo por un melanoma.

Diferencias entre melanoma y lunar

Es importante controlar los lunares una vez por año. Asimismo, esto lo realiza el dermatólogo en la consulta por medio de el examen físico clínico o con el dermatoscopio. Lo que caracteriza a una lesión maligna es que sea una mancha de aparición reciente o alguna ya existente que modificó sus propiedades.

Según la American Cancer Society, la regla del ABCDE permite, a su vez, realizar un control en domicilio de las lesiones:

  • A de asimetría: no se observa similitud en las dos mitades de el lunar.
  • B de borde: los bordes son poco definidos o irregulares.
  • C de color: el color no es uniforme, hasta se pueden observar diferentes tonalidades.
  • D de diámetro: el lunar creció de tamaño respecto al control anterior.
  • E de evolución: la forma, el tamaño o el color se modifican con el transcurso del tiempo.

Otro método para analizar los lunares es el llamado “signo del patito feo”. Es decir, se sospecha de algún lunar que difiera en alguna de las características de el resto de los que están en el cuerpo de el niño.

Factores de riesgo para melanoma en niños y adolescentes

Existen factores de riesgo que se pueden modificar y aquellos que no. Además, que la persona presente uno o más de los factores predisponentes no quiere decir que vaya a padecer melanoma en un futuro.

  1. Exposición a los rayos ultravioleta.
  2. Tener muchos lunares.
  3. Nevos displásicos (lunares atípicos).
  4. Síndrome del nevo displásico.
  5. Antecedente familiar de melanoma.
  6. Historia previa de algún cáncer de piel.
  7. Xeroderma pigmentoso.
  8. Piel clara, ojos claros, cabello rubio.

¿Qué se puede realizar para prevenir el melanoma en niños y adolescentes?

La gran mayoría de los melanomas en niños y adolescentes no se puede evitar debido a que se desarrollan por una mutación en el ADN. No obstante, se pueden tomar medidas y precauciones para proteger la piel e intentar evitar los melanomas.

Se recomienda evitar la exposición solar entre las 10 y las 16 horas, donde el sol y sus rayos solares se encuentran mas agresivos. Aunque se aplique crema protectora a los niños, la exposición no es beneficiosa para la piel.

Protección solar en todas sus formas

Los bebés menores de 6 meses no deben exponerse a los rayos ultravioleta, ni siquiera con factor de protección solar aplicado. Toda persona que se exponga a los rayos solares debe aplicarse protección solar de amplio espectro (UVA/UVB) mayor o igual a 50. Además, el producto debe ser reaplicado cada 2 horas en las zonas del cuerpo expuestas.

Las exposiciones intermitentes al sol, como en las vacaciones, o las quemaduras solares intensas ocasionadas en la infancia conllevan un riesgo elevado de padecer melanoma.

No se recomiendan los salones de bronceado, camas solares o pantallas artificiales por el daño que generan en la piel. Los rayos UV que emiten las camas solares pueden desarrollar mutaciones y muerte celular. Además, disminuyen la inmunidad propia de la piel.

Quizás te interese: Protección solar en niños

Niño en el dermatólogo para comprobar que no tenga melanoma.

Chequeos regulares de la piel

El control anual de los lunares con el especialista en piel es uno de los chequeos que la gente no suele realizar con frecuencia. Incluso, todos los meses se debe llevar a cabo un autochequeo de la piel en el domicilio.

Quienes tengan antecedentes de melanoma, presenten lunares atípicos o algún familiar con este tipo de cáncer de piel deben ser más estrictos con los controles.

Así pues, en los controles médicos el especialista dermatólogo puede optar por tomar fotografías para observar la evolución de las lesiones en el tiempo.

La prevención del melanoma en niños y adolescentes como tratamiento

La infancia es un periodo de la vida en el que los niños se deben cuidar mucho de los daños que ocasiona el sol. Asimismo, las quemaduras que se generen aquí determinarán las manifestaciones de la piel en el futuro.

Concienciar y educar desde pequeños sobre la importancia del uso de factor de protección solar es muy importante. Además, se puede recurrir a la indumentaria con filtro solar, desde mallas hasta gorros y anteojos.

It might interest you...
10 claves para cuidar la piel en la adolescencia
Eres MamáLeerlo en Eres Mamá
10 claves para cuidar la piel en la adolescencia

Durante la pubertad la piel sufre cambios debido a las alteraciones hormonales, por eso es muy importante cuidar la piel en la adolescencia.



  • Pappo AS. Melanoma in children and adolescents. Eur J Cancer. 2003 Dec;39(18):2651-61. doi: 10.1016/j.ejca.2003.06.001. PMID: 14642927.
  • Indini A, Brecht I, Del Vecchio M, Sultan I, Signoroni S, Ferrari A. Cutaneous melanoma in adolescents and young adults. Pediatr Blood Cancer. 2018 Nov;65(11):e27292. doi: 10.1002/pbc.27292. Epub 2018 Jul 3. PMID: 29968969.
  • Ruiz-Maldonado R, Orozco-Covarrubias ML. Malignant melanoma in children. A review. Arch Dermatol. 1997 Mar;133(3):363-71. Erratum in: Arch Dermatol 1997 Jul;133(7):833. PMID: 9080898.
  • Boddie AW Jr, Smith JL Jr, McBride CM. Malignant melanoma in children and young adults: effect of diagnostic criteria on staging and end results. South Med J. 1978 Sep;71(9):1074-8. doi: 10.1097/00007611-197809000-00009. PMID: 684494.
  • Bader JL, Li FP, Olmstead PM, Strickman NA, Green DM. Childhood malignant melanoma. Incidence and etiology. Am J Pediatr Hematol Oncol. 1985 Winter;7(4):341-5. PMID: 4083395.