Por qué los niños necesitan una estructura diaria

María José 20 julio, 2016

Los adultos necesitan rutinas igual que las necesitan los niños, porque somos los adultos los que pensamos que son solo ellos quienes tienen que tenerlas, pero la realidad es que las rutinas deben formar parte de la vida de cualquier persona sin importar la edad.

Las rutinas dan sensación de seguridad y ayudan a desarrollar la autodisciplina. Los seres humanos tienen miedo de muchas cosas, pero lo desconocido, la muerte y hablar en público son las que se llevan la palma.

El miedo de los niños a lo desconocido incluye todo, desde una nueva verdura con un sabor sospechoso a un cambio importante en su vida. Los niños se enfrentan a cambios diarios, lo cual es una oportunidad de crecimiento, pero también puede ser bastante estresante. 

La importancia de la estructura rutinaria en los cambios constantes

Las rutinas les aportan seguridad a los cambios diarios que deben vivir. Los niños crecen, sus cuerpos cambian, sus necesidades también lo hacen. Los maestros, los compañeros… van y vienen. Tienen que aprender nuevas habilidades y cada vez necesitan más cambios e información a medida que van creciendo.

Son pocos los niños que viven en la misma casa durante toda su infancia, la mayoría debe cambiarse alguna vez a nuevos barrios e incluso a nuevas escuelas. Muchos de estos cambios están fuera del control del niño, pero otros muchos sí pueden controlarlos. Las rutinas serán un punto clave para encontrar estabilidad en su vida.

Niño se enfrenta a cambios gracias a su estructura rutinaria

Una rutina predecible les permite sentirse seguros

Los niños, al igual que los adultos pueden manejar mejor el cambio si lo esperan y si se produce en un contexto con rutinas que les resulten familiares. Una rutina predecible permitirá que el niño se sienta seguro y que pueda desarrollar un sentido del dominio en el control de sus vidas. A medida que fortalecen esta sensación de dominio, podrán hacer frente a los cambios más grandes a medida que van haciéndose más grandes: pagar en una tienda, ir de campamento con la escuela, etc.

Los cambios que son impredecibles –el divorcio de los padres, el despido de alguno de sus padres, un abuelo que se está muriendo, etc- puede hacer que el sentido de la seguridad desaparezca y que empiecen a tener una sensación de ansiedad que les haga creer que son menos capaces de hacer frente a las adversidades que nos va presentando la vida.

Hay cambios fuera del control de los niños que no se pueden evitar. Es por todo esto que debemos ofrecer como padres una rutinas predecibles a los niños diariamente para que puedan estar a la altura y que aprendan poco a poco a manejar los grandes cambios cuando lo necesiten.

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Una rutina bien estructurada frente al caos

Las rutinas como te he comentado en este artículo los ayuda a sentirse seguros y a asumir nuevos retos y tareas de desarrollo, por lo que son motivos suficientes para crearles rutinas bien estructuradas. Pero además de todo esto, las estructuras y las rutinas también tienen otro papel muy importante en el desarrollo de los niños. La estructura y las rutinas enseñarán a los niños a controlarse de manera constructiva a sí mismos, a controlar el entorno y a ser capaces de auto regularse y de tener una buena auto disciplina.

Los niños que provienen de hogares caóticos donde las pertenencias no se guardan, donde no hay normas ni tampoco límites, no aprenden que la vida es mejor si la organizamos, donde nuestra mente se estructura y las cosas se organizan. En los hogares donde no hay tiempo o espacio para hacer las tareas, los niños nunca aprenderán a sentarse ellos mismos para poder realizar una tarea bien hecha.

Los niños que no desarrollan rutinas básicas y de autocuidado, no sabrán realizar tareas básicas como prepararse alimentos para comer e incluso podrán tener dificultades para cuidar de sí mismos cuando sean adultos jóvenes. La estructura nos permite interiorizar hábitos constructivos que nos dan seguridad hoy y habilidades para mañana.

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