La vida en el útero: implicaciones emocionales

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
· 18 marzo, 2019
Lo que sintamos durante nuestra etapa en el útero determinará cómo nos sentiremos a lo largo de la vida

A pesar de que cada vez obtenemos más información sobre la vida en el útero, esta sigue siendo una etapa tan vital como desconocida. A lo largo de este artículo vamos a explorar qué experimenta el bebé durante la gestación y qué implicaciones tiene esto.

El bebé siente y padece

Aunque durante mucho tiempo se pensó que el desarrollo en el vientre materno era puramente biológico, cada vez está más claro el papel que juegan los estados emocionales.

La comunicación de estados emocionales hacia nuestro bebé se produce, principalmente, a través del intercambio de hormonas y de las reacciones fisiológicas. 

A partir de la sexta semana de embarazo el bebé es capaz de captar los ruidos rítmicos que le rodean, tales como los movimientos del líquido amniótico o los latidos del corazón de su mamá, y le resultan agradables.

De la duodécima semana en adelante, comienza a ser sensible a los estímulos emocionales de la madre. Es capaz de escuchar y reconocer su voz y se emociona al oírla. Puede captar si ella está angustiada o serena y distinguir si se le habla con cariño o no.

A pesar de que el bebé no tiene emociones propiamente dichas, sí tiene sensaciones que surgen en base a los pensamientos, sentimientos y palabras que recibe de su madre. Así, puede sentir placer y bienestar o alarma y sobresalto y aprende a sentirse amado o rechazado en función de las reacciones maternas hacia él.La vida en el útero: implicaciones emocionales.

Implicaciones emocionales de la vida en el útero

La vida en el útero tiene más repercusión de la que imaginamos. Ya desde tan temprano momento comienzan a gestarse creencias y comportamientos que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida.

El estrés y la ansiedad son los estados emocionales que más pronto se transmiten. Los bebés que absorben emociones negativas y dolorosas durante el embarazo tienen más riesgo de protagonizar un parto difícil.

Además, suelen tener problemas para dormir y predisposición a cólicos, lloran más y son menos sociables. También afectará a su cociente intelectual y aumentará su riesgo de padecer TDAH.

Por otro lado, aquellos niños que durante el embarazo sintieron y absorbieron estados emocionales positivos, nacerán con más peso, comerán y dormirán sin dificultad y su sistema inmunológico estará más desarrollado. Serán personas alegres, pacíficas y equilibradas.

Adicionalmente, si durante la gestación experimentas con frecuencia estados de plenitud, el bebé registrará esa información en su memoria celular y durante su vida buscará experimentar esos momentos, siendo, por tanto, una persona más feliz.

Ámalo y se amará

Pero no es solo lo que tú sientes lo que afecta al desarrollo emocional de tu futuro hijo, también lo que pienses sobre él tendrá una repercusión enorme.

Un feto que se encuentra en un ambiente armonioso, que recibe de su madre todo cuanto necesita se sentirá tranquilo. Experimentará la seguridad y el amor y se desarrollará de forma apacible. Un niño que es deseado se gesta sabiéndose querido y protegido, y esos sentimientos le acompañarán durante su vida adulta.

En cambio, un bebé que viene sin ser planeado, sin ser deseado, que ocasiona un conflicto en la madre, se gesta sintiéndose rechazado. Percibe las emociones negativas que su madre profesa hacia él y vive esos 9 meses en una enorme inseguridad, pues la persona que debe proveerle de amor y alimento y de la cual depende por completo no lo ama.

Si una mujer embarazada pierde a un ser querido y la pérdida le hace sumirse en un estado de profunda tristeza y desconexión de su embarazo, el bebé se sentirá desamparado.

Por el contrario, si la madre sufre de estrés laboral y ansiedad, el bebé sentirá esas preocupaciones. Si una madre se siente abandonada o maltratada por su cónyuge, así sentirá el bebé el abandono y el maltrato.La vida en el útero: implicaciones emocionales.

Vida en el útero positiva

¿Qué hacer para procurarle al bebé una vida emocional positiva dentro del útero?

  • Háblale, cántale o léele cuentos. Desarrollad, tanto papá como mamá, un vínculo emocional con el niño a través de la voz. Regaladle palabras dulces y cariñosas.
  • Procura encontrarte en espacios armoniosos y trata de estar en contacto con la naturaleza. Pasea.
  • Ponle música suave a tu bebé, le ayudará a sentirse tranquilo y sereno.
  • Visualiza a tu bebé con cualidades positivas, imagínalo siendo feliz, exitoso y amado en cada una de las etapas de su vida.