La preclampsia: qué es y sus consecuencias en el embarazo

Carmen 14 noviembre, 2016

Entre todas las enfermedades que pueden aparecer en durante el embarazo, una de las más peligrosas para el bebé es la preclampsia. Se trata de una enfermedad propia del embarazo que puede afectar del 5 al 8 por ciento de las mujeres embarazadas. La preclampsia está relacionada con un aumento de la tensión arterial, sufrir retención de líquido y las proteínas en la orina.

Suele aparecer después de la semana veinte de gestación de la embarazada, aunque también puede aparecer antes o al final del embarazo. Dependiendo de la progresión de la enfermedad de la embarazada puede considerarse leve, moderada o severa y puede ser más o menos peligrosa. Aunque su progresión puede ser lenta, a veces se convierte en muy peligrosa por aparecer de repente al final del embarazo.

preclapsia

Causas de la preclampsia

Aunque todavía no hay estudios que puedan determinar las causas seguras que provocan la preclampsia en algunas mujeres embarazadas pero se cree que puede estar asociado a la dieta, los trastornos autoinmunes, los problemas vasculares o la predisposición genética.

Los expertos después de realizar diversos estudios creen que suele ser más frecuente en el primer embarazo, embarazos múltiples, madres adolescentes, mayores de 40 años o embarazadas que tengan antecedentes familiares con esta misma enfermedad. También hay que tener cuidado en el caso de embarazadas con enfermedades relacionadas como diabetes gestacional, alta tensión arterial o con enfermedades renales. En todos estos casos el médico tiene que controlar a la embarazada y llevar su caso como un caso de posible riesgo para la vida del bebé y la embarazada.

Aprematuro

Consecuencias de la preclampsia en el embarazo

La preclampsia se puede convertir en un problema grave en muchos embarazos. Puede impedir el crecimiento intrauterino adecuado del bebé y favorece la disminución en el volumen de líquido amniótico. Cuando es muy grave puede provocar el desprendimiento prematuro de la placenta. En este caso se suele optar por la inducción del parto a la embarazada porque existe un gran riesgo para la vida del bebé.

El tratamiento suele ser el ingreso hospitalario para controlar el estado de la madre y el riesgo para el bebé. Normalmente se reduce a reposo en cama y control clínico de la embarazada hasta que la presión arterial baje. Hasta que la situación esté controlada se suele dejar a la embarazada ingresada en el hospital para evitar ningún riesgo para el bebé.

Es difícil prevenir enfermedades como la preclampsia pero es importante que todas las embarazadas vayan a los controles habituales con su ginecólogo y que se realicen todas las pruebas necesarias. Si se detecta precozmente se puede controlar y ayudar a que no se convierta en un problema grave en el embarazo.

El gran riesgo es que el bebé nazca prematuramente si hay que inducir finalmente el parto. Un parto prematuro puede ser un gran riesgo si ocurre antes de la semana 37 del embarazo y sobre todo si es un gran prematuro, es decir un niño nacido antes de la semana 28.

La preclampsia suele aparecer a partir de la semana 20 en muchos de los casos por lo que es importante controlar a la embarazada con riesgo de preclapsia en el segundo trimestre del embarazo y hacer controles constantes de la hipertensión arterial, la retención de líquido y las proteínas en la orina. Ante el menor riesgo para el bebé lo mejor es ingresar a la embarazada en el hospital para tenerla controlada y para que mantenga reposo hasta que la situación se estabilice.

Un niño prematuro es, en general, aquel que nace antes de la semana 37 de gestación y/o con un peso inferior a los 2.500 gramos. La prematuridad es la condición neonatal que conlleva el riesgo más elevado de mortalidad, morbilidad y discapacidad por lo que es importante prevenir los partos prematuros. Si controlamos la preclampsia evitaremos el riesgo de parto prematuro en las embarazadas afectadas por esta enfermedad.

Controlar la preclampsia en el embarazo es muy importante en el caso de mujeres con alto riesgo de sufrir la enfermedad. Ante cualquier síntoma consulta con tu médico o acude a tu hospital de referencia para que te hagan un chequeo de urgencia y comprueben si sufres o no preclampsia. Una enfermedad grave pero que se puede vigilar si se siguen los controles habituales.

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