El desprendimiento de la placenta durante el embarazo

Naí Botello · 2 agosto, 2018
El desprendimiento de la placenta durante el embarazo se considera como una de las complicaciones más delicadas. Descubre más sobre este problema a continuación.

El desprendimiento de la placenta es una condición grave, que ocurre cuando esta se separa de la pared del útero antes de que culmine el ciclo de embarazo. La placenta se encarga de suministrar al bebé el oxígeno y los nutrientes de los alimentos a través del cordón umbilical; si su abrupción es considerable, puede implicar un riesgo terrible para la vida del bebé.

Esta delicada condición la sufre generalmente un porcentaje muy bajo de la población total de embarazadas; incluso se llega a hablar de solo el 5%. También ocurre que muchas premamás que lo presentan solo padecen los efectos de un desprendimiento parcial, en los que solo una pequeña parte de la placenta se separa de la pared del útero.

Para conocer mucho más sobre este drástico problema, detallamos a continuación cada aspecto relacionado con la abrupción o desprendimiento de la placenta durante el embarazo.

El desprendimiento de la placenta durante el embarazo

En primer lugar, es necesario explicar qué es la placenta y cuáles son sus funciones. La placenta es conocida como un saco o una bolsa que se adhiere al útero; además de las funciones mencionadas antes, se encarga de producir un grupo de hormonas que se vinculan al embarazo, como la progesterona, el estrógeno y la gonadotropina coriónica.

Ahora bien, la placenta se adhiere al útero a través de múltiples vasos sanguíneos. Cuando se desprende, produce una hemorragia o sangrados y, desde luego, dolor, producto de la ruptura de dichos vasos.

No obstante, no todos los desprendimientos de placenta —o abruptio placentae, como se le conoce en los términos médicos—, tienen el mismo grado de separación. En obstetricia, se conocen tres tipos de grados.

Grados de desprendimiento de la placenta

Existen tres grados para determinar el tipo de desprendimiento de placenta que ha sufrido la madre. Son los que se describen a continuación:

Grado 1 o desprendimiento leve

Los síntomas del primer grado de desprendimiento de placenta son poco sangrado y escasas o incluso nulas contracciones. Este grado de desprendimiento no representa un peligro real para el feto, pero se recomienda a la madre seguir un tratamiento recomendado por el especialista y reposar.

Existen diferentes tipos de contracciones que debes conocer si estás embarazada.

Grado 2 o desprendimiento moderado

Cuando una embarazada presenta un desprendimiento de segundo grado, los síntomas se intensifican, hay sangrado abundante y contracciones. Estos, además, comienzan a incidir en la salud del bebé, pues este presenta cambios en su ritmo cardíaco. Es importante aclarar que, si esto ocurre entre las semanas 24 y 34 de embarazo, la paciente deberá ser hospitalizada.

Grado 3 o desprendimiento profundo

En estos casos, se habla de un desprendimiento total de la placenta, por lo que la madre deberá someterse a una cesárea de emergencia de inmediato.

Debido a la abundancia de la hemorragia, se acostumbra a realizarle a la embarazada una transfusión de sangre. Además, puede quedar a discreción del médico tratante el realizar también una histerectomía.

Factores que pueden incidir para que se desprenda la placenta

El desprendimiento de placenta no es una patología muy común y los factores que inciden para que se desarrolle tampoco están muy claros. Desde luego que un traumatismo puede causar un desprendimiento de placenta, pero entre las causas que pueden incidir también tenemos:

  • Tabaquismo.
  • Embarazos múltiples.
  • Antecedentes con desprendimientos en embarazos previos.
  • Diabetes.
  • Embarazadas mayores a los cuarenta años.
  • Infecciones en el útero.
  • Si tiene más líquido amniótico de lo que establece el promedio.
  • El consumo de drogas como la cocaína.
  • Hipertensión arterial.

“La placenta se adhiere al útero a través de múltiples vasos sanguíneos. Cuando se desprende, produce una hemorragia o sangrados y, desde luego, dolor”

Consecuencias en el organismo de la madre por la abrupción

Los efectos en el organismo de la madre son problemas de coagulación; debilidad por la pérdida abundante de sangre, lo que conllevará a que se realicen transfusiones e insuficiencia renal o cardíaca. En casos graves, se deberá practicar una histerectomía.

El desprendimiento de la placenta es una de las condiciones más graves que pueden darse en el embarazo.

Consecuencias en el feto por la abrupción

En su organismo, los efectos de la abrupción se presentan como falta de oxígeno, aumento de las palpitaciones, nacimiento prematuro y un crecimiento menor al normal, por no haber recibido de forma correcta los nutrientes de los alimentos.

Como dato final, debes saber que, en la mayoría de los casos, esta condición se puede presentar de forma aleatoria. Sin embargo, sí puedes reducir los riesgos llevando un embarazo sano y con los controles adecuados con tu médico obstetra.