4 diferencias entre las contracciones falsas y las de parto

Leticia · 22 octubre, 2017

Ya has salido de cuentas, el parto puede llegar en cualquier momento. Las contracciones aparecen pero, ¿son las del parto o son contracciones falsas? Te damos las señales definitivas para distinguirlas, a continuación.

¿Cuándo da comienzo el parto? ¿Cómo sé si son contracciones falsas o en realidad son una señal de que debo ir ya al hospital? Muchas mujeres encuentran estresante el momento de decidir si ha llegado o no el parto. Distinguir unas contracciones de otras es importante, por eso es normal que sientas miedo de no saber hacerlo.

Queremos explicarte cómo puedes hacer para distinguir unas de otras.

Tipos de contracciones

Se distinguen seis tipos generales de contracciones, aunque podemos dividirlas en:

Contracciones falsas. Son aquellas que no son propias del parto, aunque puedan tener una función previa de cara al mismo.

  • Contracciones de entrenamiento. Aproximadamente a partir del octavo mes empezarán a aumentar los niveles de oxitocina y a disminuir los de progesterona. Empezarás a notar pequeñas contracciones, son las llamadas de Braxton Hicks, y van preparando tu útero para los movimientos expulsivos que se llevarán a cabo.
  • Contracciones prodrómicas. Estas aparecen en las dos últimas semanas de embarazo y se caracterizan por ser las responsables de la expulsión del tapón mucoso y por borrar el cuello del útero. Duran entre 15-20 segundos y se sienten en la parte baja del abdomen o las ingles.
Las contracciones de parto son rítmicas y constantes.

Contracciones de parto. Aquellas que dan paso al parto y se producen después del mismo.

  • Contracciones de dilatación. Verdaderas contracciones de parto. Durarán unos 20 segundos al principio, y de ahí se irán intensificando y produciendo cada vez más rápido. Cuando se produzcan cada diez minutos, es el momento de acudir al hospital.
  • Contracciones de transición. El bebé ya va descendiendo por el canal de parto. Las contracciones se prolongan, durando minuto y medio y con una frecuencia constante.
  • Contracciones de expulsión. Son las más intensas y duraderas, pero son las que ayudan a tu bebé a salir. Una vez lo hayáis pasado, tendrás unas contracciones menos dolorosas para expulsar la placenta.
  • Contracciones postparto. Ocurren al día siguiente. Parecen retortijones y son producto de la recolocación de tus órganos internos.

¿Cómo distinguir las contracciones falsas de las de parto?

Hay ciertas señales que pueden ponerte sobre la pista de si lo que sientes son contracciones de parto o no. Te enseñamos las principales:

Dolor

  • Las contracciones falsas suelen ser molestas, más que dolorosas. El vientre se te endurecerá, pero con un cambio de postura podrás ayudar a que se te pasen.
  • Las de parto, en cambio, sí son dolorosas. También se endurece el abdomen, aunque en este caso el dolor no desaparece al caminar o al cambiar de postura.

Frecuencia

  • Las contracciones falsas no son rítmicas. Aunque las de Braxton Hicks puedan aumentar en frecuencia a medida que se acerca la fecha del parto, no siguen un patrón constante.
  • Las contracciones de parto sí son rítmicas. Las irás notando cada vez con más frecuencia y sentirás que cada contracción dura más que la anterior.
Las contracciones falsas con arrítmicas y molestas.

Localización

  • En las contracciones falsas, las molestias se notan en la zona baja del abdomen.
  • Las verdaderas contracciones de parto suelen notarse como un dolor que comienza en la espalda y va hacia la zona baja del abdomen.

Intensidad

  • Las contracciones falsas no suelen durar más de 15-20 segundos.
  • Las de parto pueden llegar a durar 90 segundos en los momentos previos al alumbramiento.

En caso de que notes que las contracciones que sufres son dolorosas y cuadran con las de parto, sé consciente de tu fecha de parto: puedes estar teniendo un parto prematuro.

Ante todo debes tener en cuenta que cada mujer es diferente. Hay mujeres que no notan las contracciones falsas y las hay que ya las sienten con dolor. No te preocupes, sea cual sea tu caso, no serás la única.Y, por supuesto, si sientes algún dolor que te hace sentir insegura, acude al hospital. El equipo médico valorará si puedes volver a casa porque ha sido una falsa alarma o si ha llegado el momento de ayudar a tu bebé a que nazca.