Cómo enfrentar el nacimiento prematuro

Adrianazul · 17 noviembre, 2015

La gran mayoría de los niños prematuros serán niños con un desarrollo absolutamente normal, pero aun así tienen una serie de características o peculiaridades que vale la pena que conozcas.


En este artículo te presentamos un resumen de las recomendaciones que ofrece el grupo de pediatras que redactó la Guía Práctica para Padres, la cual es difundida por la Asociación Española de Pediatría.

Lo primero que hay que tener claro es que los niños prematuros son los que nacen antes de la semana 37 de gestación. Ten en cuenta que la fecha que los médicos calculan como fecha de parto corresponde a la semana 40 de gestación.

Un niño que nace dos semanas antes de esta fecha, es decir con 38 semanas, no se considera prematuro, pero los que nacen cuatro semanas antes, a la semana 36 de gestación, sí son niños prematuros.

Los especialistas resaltan que es fácil comprender que no todos los niños prematuros son iguales: No es lo mismo nacer cinco semanas antes, a la 35ª semana de gestación, que nacer a la 24ª semana de gestación, 16 semanas antes de la fecha probable de parto.

Los niños prematuros nacen con sus órganos inmaduros y por lo tanto no están preparados para asumir las funciones que se requieren en la vida fuera del útero.

La edad corregida

Este es un concepto muy importante. Se llama edad corregida a la edad que tendría el niño si hubiera nacido a las 40 semanas de gestación, es decir, en la fecha probable de parto.
Por ejemplo, un niño de 6 meses que nació la semana 32 de gestación, 8 semanas antes de la fecha de parto, tiene una edad corregida de 4 meses.

El desarrollo del niño, su peso y su talla estarán en relación con su edad corregida y no con su edad real.

El pediatra cuando mire las gráficas de peso del niño utilizará la edad corregida; cuando valore el desarrollo del niño, cuándo se sienta, cuándo camina, también considerará la edad corregida.

Todo el desarrollo del niño se deberá valorar con edad corregida; para la única cosa que se utilizará la edad real será para las vacunas.

La edad corregida pierde importancia a partir de los dos años. No es lo mismo un niño de 10 meses que de seis meses, sin embargo a los cinco años no es muy diferente tener cinco años que cinco años y cuatro meses.
-Guía Práctica para Padres de 0 a 3 años-

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El calor del hogar

Cuando los niños prematuros llegan a casa hay que tener una serie de precauciones. La mayoría tienen dificultades para controlar la temperatura.

Si hace mucho calor en la habitación, podrán presentar fiebre y si hace frío su temperatura descenderá por debajo de los límites normales.

La habitación debe estar entre 21 y 23 grados y hay que prestar atención a la ropa que lleva el niño; si se tienen dudas sobre si está poco o demasiado abrigado se le puede tomar la temperatura.

Los especialistas considerarán normal la temperatura axilar entre 36,5 y 37 grados. Si están más fríos, parte de las calorías que le proporciona la leche las gastarán en mantener la temperatura y les será más difícil ganar peso.

Si están más calientes de lo normal, también consumirán más energía y además al estar demasiado abrigados se incrementa el riesgo de muerte súbita.

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La alimentación del prematuro

El mejor alimento para los niños prematuros es la leche materna.  Algunos niños maman desde el principio pero otros no podrán hacerlo durante los primeros días o las primeras semanas de vida y la madre se tendrá que extraer la leche que el niño tomará.
Cuando les dan el alta, muchos niños prematuros maman sin problemas. Suelen necesitar tomas muy frecuentes, cada dos horas o dos horas y media, porque la capacidad de su estómago es pequeña y además cuando maman se cansan enseguida.

Para la poca leche

Si la cantidad de leche de la madre parece disminuir, puede ser de ayuda poner al niño en contacto piel con piel.

La madre desnuda de cintura para arriba se sentará y se colocará entre los pechos al niño desnudo o sólo con el pañal. Luego se pueden cubrir ambos con una manta o con la ropa de la madre. Es lo que se llama el método canguro.
De esta forma se ayuda al desarrollo del niño y se aumenta la cantidad de leche que produce la madre. El cuidado canguro se puede mantener hasta que el niño se encuentre confortable en esa posición.