La generación del futuro: niños Z y T

Gladys 9 julio, 2016
A continuación te comentamos todo lo que debes saber sobre la nueva generación del futuro: los niños Z y T. Sus padres pertenecen a la generación de los millennials.

Los niños Z y T pertenecen las generaciones posteriores a la Millennial (también conocida como ”Generación Y” de acuerdo a los sociólogos). Por consiguiente, se trata de todos aquellos niños cuyo nacimiento ha ocurrido a partir de la primera década del año 2000. Estos pequeños son la nueva generación del futuro.

Toda generación de relevo se considera como la promesa del futuro. ¿Por qué? porque consideramos que tendrán acceso a muchos más (y mejores) recursos y que, por ende, tendrán más posibilidades. Por supuesto, esto está estrechamente relacionado con el concepto del avance tecnológico.

En la actualidad, una gran parte de los millennials (personas cuyo nacimiento se sitúa entre la década de los 80 y 90) ya se han convertido en padres.

Los niños Z y T, los post-millennials 

Si bien es cierto que los niños Z y T tienen similitudes con respecto a los niños Y, es necesario dar cuenta de las diferencias. Recordemos que las similitudes existentes entre ambos grupos no implica que se trate de una misma cuestión.

Los niños Z y T han desarrollado una dependencia a la tecnología aún mayor que la de sus padres. Esto se debe a que estos niños han crecido rodeados de dispositivos electrónicos, en su mayoría portátiles, tales como: tablets, móviles, ordenadores, relojes inteligentes, entre otros.

Al haber nacido durante la primera década de los 2000, la mayoría de los niños Z ya son pre-adolescentes o adolescentes en la actualidad. Tienen como rasgo común (derivado de la dependencia tecnológica) relaciones interpersonales dirigidas al ámbito virtual, mediante el uso de redes sociales.

Los niños Z y T.

Asimismo, los niños Z tienen una perspectiva de la realidad muy distinta de sus antecesores. Por ejemplo, manifiestan una clara preferencia por la individualidad y una escala de valores orientada hacia el bienestar personal por encima del bien común.

Los niños Z y T exigen más atención, son impacientes (porque están acostumbrados a la inmediatez de la tecnología) y tienen un marcado desdén por la disciplina.

Por lo tanto, tienden a ser eclécticos, inconstantes y poco empáticos en persona. Tienen el hábito de phubbing. Y si bien pueden tener falta de compromiso social, esto no supone una regla inquebrantable.

Los niños Z pueden intentar tener una vida ”analógica” y reducir el uso de dispositivos electrónicos, pero no suelen mantener esta acción en el tiempo.

Por ejemplo, pueden comenzar a escribir diarios, en una libreta, pero luego puede que creen un blog en línea. Si bien es cierto que pueden mantener ambos a la vez, lo tecnológico tendrá un claro predominio.

Otras características:

  1. Tienden a esforzarse poco, ya que todo lo dan por ”hecho”.
  2. Son aún más críticos que los millennials y esto puede dar la impresión de que tienen una forma más ruda al relacionarse.
  3. No apuestan por la colaboración, ya que lo que les interesa es preservar el bienestar propio.
  4. En el ámbito educativo, tienden a ser más visuales que auditivos y kinestésicos, por ejemplo.
  5. Necesitan consultarlo todo. No se fían de la palabra de los demás con facilidad.
  6. No tienen un límite claro entre lo público y lo privado, ya que tienen una presencia virtual constante que les invita a compartir su vida al minuto.

La diversidad es lo que prima

La diversidad es otro de los aspectos clave a la hora de hablar de los niños Z y T. Si bien las características anteriormente mencionadas pueden estar presentes en la mayoría de los casos, esto no quiere decir que todos los casos sean iguales. Todo dependerá, en gran medida, del tipo de núcleo familiar y entorno que tengan.

Dado que existe una gran diversidad de tendencias en la sociedad, los niños Z y T pueden elegir cuáles adoptar y cuáles desechar. En este sentido, puede que durante una etapa de sus vidas decidan tomar un estilo de vida y, una vez deje de funcionarles, adoptarán otro.

El futuro de los niños Z y T.

¿Qué futuro les espera a los niños Z y T?

Ambas generaciones pueden tener un futuro prometedor si se les ayuda a identificar y mejorar sus fallos. Para ello, es necesario que sus padres inviertan tiempo de calidad. 

Si bien es cierto que no se debe buscar imitar a los predecesores para tener un éxito garantizado, sí es recomendable que realicen los ajustes necesarios para evitar poner valores humanos en riesgo tales como:

  • La empatía.
  • La solidaridad.
  • La asertividad.
  • La colaboración.
  • El trabajo en equipo.
  • Y otros valores como: la bondad, la paciencia, el respeto y la perseverancia.
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