7 formas de fomentar la bondad infantil

Eneiro Matos · 28 enero, 2018
Ayuda a tu hijo a desarrollar todo el potencial que tiene para ser un ser humano íntegro y bello.

Muchas veces deseamos que nuestros hijos crezcan y sean personas hermosas tanto por dentro como por fuera. Para ello intentamos educarlos en valores y brindarles el entorno adecuado. No obstante para desarrollar la bondad infantil, saber dar el ejemplo es crucial.

¿De qué se trata realmente la bondad infantil?

La bondad es una cualidad humana que refleja la tendencia a hacer el bien y a empatizar con los demás. En este sentido, se deduce que una persona bondadosa es aquella que tiene en consideración diversas variables antes de tomar una acción. Por lo general, su objetivo es lograr el equilibrio y el bienestar común.

Una persona bondadosa es aquella que tiene tal seguridad y fortaleza que es capaz de tomar una decisión acertada. Por consiguiente, una persona bondadosa no es una persona débil, ni mucho menos falta de inteligencia.

A menudo lo padres se esfuerzan por hacer que sus hijos sean buenos de corazón pero, suelen confundir la bondad infantil con lentitud o pasividad. Esto responde a un punto de vista competitivo, en el cual, para ser mejor que otros, debes ser fuerte y ágil, no reposado y reflexivo.

Ciertamente, si queremos iniciarlos en el camino de la bondad infantil de una forma eficaz, debemos enseñarles a ser amables y cooperadores.

Por otra parte, también debemos alimentar su autoestima. Especialmente en lo que se refiere a seguridad, confianza y proactividad. Esta es la clase de fortaleza que necesitan para la vida.

La bondad infantil

7 formas de fomentar la bondad infantil

1. El agradecimiento

El agradecimiento es fundamental en la educación es una de las bases para estructurar la bondad infantil. No solo es un gesto de amabilidad para con otros sino que también ayuda a apreciar los gestos de los demás para con nosotros.

Las palabras como ”gracias” y ”por favor” son las herramientas que les permitirán abrir muchas puertas en su camino. Después de todo, ¿a quién no le agrada una relación cortés?

¡Ojo! No se trata de obligarles a decir estas palabras sino de ayudarles a crear el hábito de expresarlas con espontaneidad y que el mensaje subyacente sea realmente apreciado.

2. La solidaridad

Para fomentar la bondad infantil es necesario enseñarles a compartir y ayudar a todos aquellos que lo necesiten. Se trata de dar lo que podemos, no lo que tenemos de más.

3. Inteligencia emocional

Este es otro pilar importante en la escalera hacia la construcción de la bondad infantil. Reconocer, asimilar y saber gestionar las emociones es imprescindible para tener interacciones y vínculos positivos. Beneficia tanto a la persona como a otros ya que mejora la comunicación y favorece el valor del respeto.

En este sentido es esencial ayudarlos a expresar sus sentimientos con respeto conocerse a sí mismos. Igualmente nosotros debemos dar un buen ejemplo de inteligencia emocional. No solo para enseñarles, sino para mantener un entorno saludable y constructivo.

4. Colaboración

Por lo general los niños son muy colaboradores y esto es crucial para fomentar la bondad infantil. Ellos se motivan con facilidad porque la participación les emociona mucho. Sentirse integrados les agrada y, por otra parte, su curiosidad les da alas. Razón por la cual se sienten muy alegres a la hora de participar en una tarea.

Si los integramos en actividades del hogar, poco a poco, lograrán adquirir el hábito de ser colaboradores y responsables. Esto resulta muy ventajoso para ellos porque no verán las tareas rutinarias como una carga, sino como una actividad más en la cual compartir.

5. Preguntas y juegos

Es importante permitir que nuestros niños exploren el mundo, hagan preguntas, procuren informarse y crezcan. Asimismo es muy importante que puedan jugar, explorar y saciar su curiosidad.

Nosotros, como padres, debemos acompañarlos, guiarlos y promover su bienestar.

La bondad infantil

6. Paciencia

Para el desarrollo de la bondad infantil es necesario que les enseñemos a ser pacientes. Esta es una de las lecciones más difíciles que se nos presentan como padres, pero todo se trata de intentarlo una y otra vez. 

Un niño paciente podrá escuchar a otros sin perturbarse. Escuchar no quiere decir que se deba ceder o estar totalmente de acuerdo con lo que se dice. Se trata de esperar y evaluar con detenimiento las cosas para encontrar el momento adecuado para expresarse. Esto resulta muy enriquecedor para su vida.

7. Saber pedir disculpas y disculpar

Saber pedir disculpas es muy importante para desarrollar la bondad infantil en nuestros hijos. No siempre se trata de expresarlo verbalmente sino de encontrar la forma de detenerse un momento, revaluar el conflicto de forma constructiva, acercarse al otro, pedir disculpas y seguir adelante.

Por otra parte hay que hacerles saber que pedir disculpas puede favorecerlos y aliviarlos. El hecho de que sepan reconocer sus errores y las consecuencias negativas que han tenido en otros, les permite comenzar de nuevo, identificar las fallas y aprender a propiciar situaciones positivas para todos.

La importancia del afecto

Para que un niño se desarrolle de forma sana tanto a nivel psíquico como emocional es fundamental que se sienta valorado, querido y apreciado por sus seres queridos.

Si bien es cierto que las formas que te indicamos anteriormente son de gran utilidad, es necesario que sepamos expresarles nuestro afecto y orgullo cada vez que sea necesario y podamos. Esto pintará una sonrisa en sus almas que iluminará el mundo a su paso, incluyendo el nuestro.