5 infusiones aptas para la lactancia: Beneficios para la salud

Mervis Romero · 5 octubre, 2018
Cuando das pecho, debes tomar en cuenta que todo lo que tú ingieres afectará directamente a tu bebé por medio de la leche materna. Si eres amante de los tés, vale la pena saber cuáles son las infusiones aptas para la lactancia y los beneficios que aportan a tu salud.

Saber cuáles son las infusiones aptas para la lactancia es primordial, puesto que el consumo de agua durante esta etapa, así como en el embarazo, es muy importante. De este modo, se asegura la correcta hidratación de la madre.

Como ya sabrás, estar bien hidratada ayuda al correcto desarrollo de las funciones vitales. Para algunas mujeres, beber agua supone todo un reto. Esto se pone en evidencia cuando se incrementa el volumen placentario que presiona la vejiga.

Una forma diferente de tomar agua sin necesidad de experimentar sed es por medio de las infusiones. ¿Te interesa conocer cuáles son las más recomendables para esta etapa?

Infusiones aptas para la lactancia y sus ventajas

Como madre lactante, no debes excederte en el consumo de infusiones. Tampoco dejes reposar la bolsita de hierbas mucho tiempo, pues esto intensifica su contenido. En el siguiente listado, se presentan las infusiones más seguras que puedes tomar durante la lactancia:

Infusión de tomillo

Esta planta tiene propiedades beneficiosas para el sistema digestivo. Combate los espasmos intestinales, los problemas de flatulencia, el dolor abdominal y favorece la digestión. Asimismo, también es recomendado como cicatrizante de úlceras y heridas.

Por ser rico en hierro, es excelente para tratar problemas de anemia. La infusión de tomillo actúa como relajante y es perfecta para inducir el sueño. También activa la circulación de la sangre, por lo que fortalece la memoria y reduce los dolores de cabeza.

Para hacerte una infusión de tomillo, solo debes colocar en una taza una cucharadita de tomillo seco. A continuación, agrega agua hirviendo y la dejas reposar por 5 minutos. Si no te agrada su sabor, puedes endulzarla con miel y unas cuantas gotas de limón.

Infusión de escaramujo

Esta es una de las infusiones aptas para la lactancia gracias a su aporte de vitaminas C, B1, B2 y K. Es ideal para el tratamiento de la gripe, el catarro y los cuadros febriles que pudieran presentarse en el embarazo o la lactancia. Además, tiene cualidades astringentes, por lo que es recomendable para tratar la diarrea.

La infusión de escaramujo o flor salvaje, como también se le llama, es muy sencilla de preparar. A una taza de agua hirviendo, se le agrega una corteza de escaramujo fresco o seco. Luego, se apaga el fuego y se deja reposar por unos 4 minutos, tras lo cual se ha de colar y beber.

Infusión de jengibre

En la etapa de la lactancia, si llegas a presentar un resfriado, puedes prepararte una infusión de miel y jengibre. El jengibre ayuda a combatir los trastornos respiratorios, incluso la tos; por su parte, la miel alivia el dolor de la garganta y los cuadros gripales.

La mezcla de estos dos ingredientes estimula la producción de la leche. Por esa sencilla pero elemental razón, se convierte en un aliado para estimular la lactancia materna.

Para la preparación, debes colocar a hervir 4 tazas de agua. Luego, agrega un poco de jengibre picado, el que deberás cocinar a fuego lento por al menos 20 minutos. Transcurrido este tiempo, se cuela y se le añade el jugo de la mitad de un limón más la miel.

Infusión de manzanilla

La infusión de manzanilla es un clásico entre los tés de hierbas. Es estupenda para cualquier hora del día y se suele usar como sedante para calmar los nervios.

Además, favorece la digestión, disminuye los dolores de cabeza y actúa como diurético. Posee propiedades antiespasmódicas y antinflamatorias. La manzanilla —siempre que se ingiera con moderación— no representa ningún riesgo para la lactancia, debido a su baja toxicidad.

Infusión de melisa

La melisa es muy usada para el tratamiento de los cólicos infantiles. Consumida moderadamente, puede combatir problemas de flatulencia, ansiedad, insomnio y dolores abdominales. La hoja de melisa es fuente de flavonoides y taninos, que son bastante útiles para la diarrea y la gastroenteritis.

“Estar bien hidratada ayuda al correcto desarrollo de las funciones vitales. Sin embargo, para algunas mujeres, beber agua supone todo un reto”

Infusiones según las necesidades de la madre

Además de las clásicas alternativas citadas antes, puedes deleitarte con estas infusiones aptas para la lactancia de acuerdo a tus requerimientos:

Infusiones relajantes

Para liberar las tensiones y el nerviosismo, puedes tomar infusiones de valeriana, tila o lúpulo. Estas se pueden consumir de forma segura en el período de lactancia y no plantean ningún inconveniente.

Infusiones energizantes

Las infusiones de romero y salvia son geniales para ayudar a recuperar la energía necesaria para el cuidado diario del pequeño.

Infusiones para problemas digestivos

Las propiedades antinflamatorias que ofrece el regaliz son perfectas para disminuir la excesiva producción de jugos gástricos. La infusión de regaliz contribuye a mejorar las inflamaciones y las úlceras estomacales.

En cuanto a las infusiones para bajar de peso, las plantas como la cola de caballo, el té verde, la guaraná o el tallo de piña tienen propiedades diuréticas que te pueden ayudan a bajar de peso. Este tipo de infusiones permiten eliminar toxinas y acelerar el metabolismo, por lo que ayudan a quemar calorías rápidamente.

Con toda esta información, puedes hacer un paréntesis en tu dieta diaria sin preocuparte y disfrutar de cualquiera de estas ricas infusiones aptas para la lactancia. ¡Te van a encantar!