Hipermetropía en niños: qué es y cómo se corrige

Leticia · 6 octubre, 2017

Si notas que tu hijo no ve bien de cerca, te dice que se le cansan los ojos o le duele la cabeza al estar un rato leyendo, podría tener un problema visual. La hipermetropía en niños y todo lo que necesitas saber, más abajo.

La hipermetropía en niños es una deformación de la visión que consiste en que la visión próxima, o de cerca, se percibe borrosa. El sobreesfuerzo que hacen los ojos para compensar esta visión borrosa puede provocar fatiga visual y dolor de cabeza. En el caso de los niños, además, puede implicar dificultad en el desarrollo de las actividades escolares.

No es un defecto progresivo, por lo que no suele haber un aumento de la dificultad a medida que pasa el tiempo, pero sí puede cronificarse. Esto implica que el uso de gafas va a tener que ser permanente.

A continuación, te contamos aquellas señales de alerta que te ayudarán a identificar la hipermetropía en niños.

Señales de posible hipermetropía en niños

A partir de los 4 años, aproximadamente, puede manifestarse un problema de hipermetropía. Aunque las revisiones de la visión las suele ir realizando el pediatra, aquí te presentamos algunos síntomas que te pueden ayudar a saber si tu hijo tiene alguna dificultad en la visión.

  • Entrecierra los ojos para leer o ver la tele. El gesto de entrecerrar los ojos es señal de acomodación de la visión. Intentará entrecerrar los ojos para dejar de ver borroso y compensar la visión.
  • Te dice que se le cansa la vista. El esfuerzo de compensar genera fatiga visual, que suele ir acompañada de enrojecimiento de los ojos o excesivo lagrimeo.
  • Dolor de cabeza. Cuando el rato de esfuerzo visual es grande, se pueden producir pequeños dolores de cabeza.
  • Le cuesta más centrar la atención. A nivel escolar, es fácil que aparezcan problemas de inatención debido a problemas de visión. No ver bien implica no poder seguir bien el hilo de la clase.
  • Estrabismo. En algunos casos, uno o los dos ojos pueden llegar a desviarse para compensar esa visión defectuosa.
Acudir al oculista te ayudará a saber si tu hijo tiene problemas de visión.

¿Qué hacer para corregir la hipermetropía en niños?

Cuando sospechas que tu hijo puede tener este defecto en la visión, lo mejor es acudir a su pediatra. Pedirá pruebas oftalmológicas para tu hijo y así podréis confirmar el diagnóstico.

La hipermetropía en niños puede llegar a corregirse. Las técnicas que corrigen esta hipermetropía son:

  • Uso de gafas. Dependiendo de la edad y del nivel de defecto hipermétrope, se buscarán las gafas que mejor corrijan el error visual.
  • Operación láser. Es el método más usado. Se busca corregir el defecto con un pequeño láser, para lo que la intervención quirúrgica requiere el levantamiento de una pequeña capa de córnea, que volverá a colocarse después.
  • Técnicas de superficie. Se utiliza un láser que corregirá la curvatura de la córnea, la cual impide la visión correcta. Después se colocará una lentilla protectora y se recuperará la visión progresivamente.
  • Colocación de lente intraocular. Se denomina lente intraocular fáquica y es la implantación de una lente entre el iris y el cristalino. Es única para cada ojo.

La elección de un método u otro dependerá del oftalmólogo, ya que determinará la mejor solución teniendo en cuenta las características específicas de la hipermetropía de tu hijo.

La visión es el tacto del espíritu

–Fernando Pessoa–

¿Operar de hipermetropía en niños?

En principio, la finalidad de la operación refractiva u operación para corregir el defecto de visión es evitar que tu hijo deba llevar gafas el resto de su vida. Bien es cierto que la hipermetropía puede corregirse con el tiempo, pero, en caso de no ser así, puedes plantearte el pasar por la intervención quirúrgica.

Es una operación sencilla, que se desarrolla en 10-20 minutos, y que no implica un postoperatorio complicado. No requiere anestesia general y tu hijo no correrá mayor riesgo.

Para tomar esta decisión, el oftalmólogo debe supervisar este proceso. Para poder operar, la hipermetropía debe mantenerse estable y no empeorar, ya que entonces no tendría sentido la intervención.

Es importante realizar revisiones de visión desde una edad temprana.

Una curiosidad

Todos nacemos hipermétropes. Nuestro sistema visual tarda en desarrollarse definitivamente, así que nacemos con una visión bastante defectuosa.

Normalmente, este defecto se va corrigiendo con el tiempo, también debido a la exposición completa y continuada a los diferentes estímulos visuales. Si no se corrige correctamente, se desarrollan problemas visuales como la hipermetropía en niños.