La herencia y el ambiente en el desarrollo de los niños

26 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
¿Qué influye más en el desarrollo de los niños, la herencia o el ambiente? Este es un debate que sigue suscitando diversidad de opiniones.

Los niños, desde el momento del nacimiento, desenvuelven sus potencialidades y habilidades de un modo progresivo. Además, poco a poco se adaptan al entorno físico, social y cultural que les rodea y en el que están destinados a crecer. Es decir, la herencia y el ambiente juegan un papel muy importante en el desarrollo infantil.

En este sentido, se puede afirmar que la adquisición de las capacidades humanas se basa en la interacción directa entre la predisposición genética y la crianza, el aprendizaje y la educación que se recibe.

«Para desarrollarse, un niño necesita de la dedicación sacrificada e irracional de uno o más adultos que cuiden y compartan su vida con él».

-Urie Bronfenbrenner-

La herencia y el ambiente en el desarrollo de los niños

Como hemos mencionado antes, el desarrollo de los niños se ve influenciado por la relación entre factores innatos y factores adquiridos, entre la herencia y el ambiente. Pero ¿cuál es la definición de cada uno de estos conceptos?Niños jugando al aire libre para su desarrollo teniendo en cuenta la herencia y el ambiente.

  • Herencia. Es la dotación cromosómica y genética que los progenitores transmiten a los hijos, de modo que se dan de forma innata ciertas características físicas, fisiológicas, morfológicas, conductuales, etc.
  • Ambiente. Hace referencia al entorno en el que uno vive y crece, incluyendo la sociedad, la cultura y la influencia de las personas que están en permanente contacto con el individuo.

Por tanto, los pequeños nacen con un determinado potencial que heredan de los padres y desarrollan sus capacidades, en mayor o menor medida, en función del entorno y de las oportunidades de aprendizaje que hay en él.

Así, un niño con un alto potencial genético no lo va a aprovechar lo suficiente si crece en un ambiente pobre en el que se le ofrece poca o ninguna estimulación. Por el contrario, otro que cuente con un menor potencial innato puede aumentar significativamente su desempeño gracias a la presencia de un medio favorecedor y estimulante.

«Hay dos regalos que hay que ofrecer a los niños: uno son raíces y otro son alas».

-Anónimo-

Características del desarrollo

Teniendo esto en cuenta, cabe destacar que el desarrollo humano se considera un proceso:

  • Dinámico: por la interacción entre la persona y un entorno cambiantes.
  • Adaptativo: porque es necesario aprender a amoldarse y a ajustar las respuestas a las situaciones que plantea el ambiente.
  • Continuo: ya que se trata de un proceso que tiene lugar a lo largo de todo el ciclo vital.
  • Integral: pues se desenvuelven y evolucionan todas las capacidades humanas.
  • Único e irrepetible: puesto que cada persona se forma de un modo diferente según las experiencias vividas.
  • Universal: ya que todas las personas pasan por este proceso.Niña jugando con bloques para su desarrollo mediante la herencia y el ambiente.

El margen de reacción en el desarrollo infantil

Todos los niños tienen un margen de reacción, es decir, una capacidad para mejorar sus potencialidades a causa de la intervención del entorno próximo, por lo que nunca hay que desistir con la educación y el aprendizaje de ningún pequeño. Todos, independientemente de sus características innatas, pueden alcanzar un desarrollo óptimo dentro de sus posibilidades.

Pero, obviamente, un niño que cuente con un genotipo que le permite un mayor margen de reacción, lo conseguirá con mayor facilidad. En definitiva, se puede concluir, de un modo incuestionable, que ambos factores, la herencia y el ambiente, son imprescindibles para el correcto crecimiento de los más pequeños.

De esta forma, las madres, los padres, los profesores y los educadores tienen la responsabilidad de ofrecer un ambiente estimulante, lo cual siempre es positivo y beneficioso para el desarrollo infantil.

«Un niño es como una mariposa en el viento. Algunas pueden volar más alto que otras, pero cada una vuela de la mejor forma que puede.»

-Anónimo-

  • García-Gómez, A.M. (2009) ¿Cómo nos influye la herencia y el ambiente?. Contribuciones a las Ciencias Sociales, (6). Recuperado de: http://www.eumed.net/rev/cccss/06/amgg.htm
  • Merino-Muñoz, M. (2010). Características generales y factores que intervienen en el niño/a hasta los 6 años de edad. Temas para la educación: revista digital para profesionales de la enseñanza, (7).
  • Monks, F. J. (1996). Herencia y ambiente: una aproximación interactiva hacia el talento. Revista de Psicología14(2), 111-128.