Fórmulas divertidas de rifar antes de empezar a jugar

23 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Quieres conocer algunas fórmulas divertidas de rifar antes de empezar a jugar? ¡Presta atención a las siguientes líneas!

En muchos juegos o actividades infantiles, antes de comenzar a jugar, hay que decidir a quién le toca desempeñar un puesto concreto o cómo se van a formar los grupos. Así, por ejemplo, en el escondite, hay que escoger quién se encarga de buscar al resto. O, por ejemplo, para jugar un partido de baloncesto hay que crear dos equipos.

Para que estas decisiones sean lo más justas posibles, lo mejor es echarlo a suertes. Por este motivo, hemos elaborado el siguiente artículo en el que describimos algunas fórmulas divertidas de rifar antes de empezar a jugar.

Fórmulas divertidas de rifar antes de empezar a jugar

Niñas corriendo y jugando por el parque disfrazadas de hadas.

Sacar pajitas

Para rifar de esta manera, es necesario tener tantas pajitas, también conocida con el nombre de cañitas o popotes, como jugadores quieran participar en el juego.

Estas deben poder ocultarse dentro de un puño cerrado, para lo cual, quizá sea conveniente cortarlas un poco. Pero siempre hay que tener en cuenta que una de estas pajitas debe tener un tamaño menor que las demás.

A continuación, uno de los participantes debe encargarse de ocultar en su mano el conjunto de pajitas y el resto debe coger, por turnos, una de las pajitas. En este sentido, la última que queda es la que pertenece a la persona que sujetaba todas, de manera que aquel jugador que extraiga la pajita más corta es quien debe asumir un rol concreto y diferente al del resto del grupo en el juego.

Como alternativa, si no se tienen pajitas, se pueden utilizar también palillos, cerillas, bastoncillos o cualquier otro objeto pequeño.

Torre de manos

Los jugadores se colocan unos al lado de los otros y forman un círculo. Tras ello, uno de los participantes pone una de sus manos en el centro y el resto, uno por uno, van poniendo las suyas unas encima de las otras para crear una torre de manos.

A continuación, todos dicen en voz alta: “1, 2, 3…¡torre deshecha!”. Mientras cuentan hasta tres, los jugadores que tienen la mano debajo de la torre deben ir colocándola encima y cuando el grupo grita “torre deshecha”, tienen que retirar a la vez las manos y ponerlas en alto.

Cada jugador decide si, al levantar la mano, pone la palma hacia dentro o hacia afuera del círculo. De modo que quien quede con la mano orientada al revés que los demás, es la persona que asume un papel específico en el juego. En caso de que todos los participantes coincidan en la posición de la palma de la mano, se repite el juego.

Pies en minoría

Para llevar a cabo esta forma de rifar, los jugadores tienen que colocarse en círculo y aproximar uno de sus pies al centro, de manera que las puntas de los pies de todos los participantes se toquen entre sí.

Una vez que los jugadores estén colocados correctamente, deben decir en voz alta: “1, 2, 3…¡minoría!”. Tras esto, cada participante decide si retira el pie del círculo o si lo deja donde está.

Después, se hace un recuento y se observa si hay más jugadores con el pie en el círculo o retirado. Así, los participantes que están en minoría repiten este proceso hasta que solo quede uno. En caso de empate, se vuelve a realizar el juego.

Niño jugando al escondite en la cabaña del bosque tras rifar antes de jugar.

Oro y plata, una forma de rifar ideal para formar equipos

Dos de los jugadores, los que van a ejercer como capitanes de los equipos, tienen que posicionarse cara a cara mientras mantienen una distancia de unos metros.

A continuación, uno de ellos debe comenzar poniendo un pie delante del otro y decir en voz alta “oro”, mientras el otro lleva a cabo la misma acción, pero diciendo “plata”.

Este proceso se repite hasta que ambos participantes estén cerca. En ese momento, uno de ellos debe decir “monta” e intentar pisar el pie del contrario, si consigue hacerlo debe decir “cabe” y poner su pie, de lado, entre su pie y el del compañero. El jugador que consiga “montar” y “caber” es el encargado de empezar primero elegir a los integrantes del equipo.

Como has visto, las diferentes formas de rifar también pueden ser muy divertidas y generar un ambiente muy agradable y propicio para el juego. ¿A qué esperas para enseñárselas a tus hijos para que las apliquen con sus amigos antes de jugar?

  • Allué, J. M. (1998). El gran libro de los juegos. Barcelona: Parramón Ediciones.