Familias monoparentales son más propensas a la pobreza

Amanda Sánchez Peralta·
23 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín al
24 Mayo, 2020
Criar a un hijo sola conlleva un esfuerzo económico, logístico y emocional difícil de asumir. Las familias monoparentales se encuentran en mayor riesgo de pobreza.

De acuerdo con los datos de la organización Save the Children, más de la mitad de las familias monoparentales tiene riesgos de caer en pobreza. Y la situación se complica aún más cuando se trata de madres que crían solas a sus hijos. Las dificultades económicas que enfrenta este tipo de familia viene dado por la falta de apoyo en muchos sentidos; pues las oportunidades laborales se complican cuando se tienen tantas responsabilidades juntas.

En todo el mundo se ve reflejada la dificultad que sobrellevan los hogares cuya estructura deja el compromiso de la crianza en una sola persona. Es cierto que en muchos casos madres solas pueden recibir apoyo financiero de su expareja. Pero por lo general o estos ingresos son lo único que perciben, o es muy poco y los gastos son superiores.

Según los registros, los hijos de las familias monoparentales se encuentran en constante riesgo de engrosar las cifras de pobreza infantil. En este sentido, se estima un promedio de 300 € (333 dólares) al mes para cubrir gastos de alimentación, vivienda, servicios, colegios, medicina y otros. Algo que conduce a que exista deficiencia en la mayoría de estos rubros, llegando incluso a sufrir los cambios de temperatura al no poder costear la energía.

Claves de la pobreza en las familias monoparentales

Al menos el 65% de los hogares monoparentales en España han tenido que reducir los gastos básicos para intentar llegar a fin de mes. Lo cual supone que la calidad de vida de estas familias merme significativamente. Se tiene entendido que las cifras de pobreza en estos casos es el doble con respecto al de la población general. Situándose además por encima de los 12 puntos en relación a la pobreza infantil.

Dificultades laborales

Una de las principales desventajas que tienen estas familias se relaciona a la falta de oportunidades laborales, en especial porque sus compromisos les dificultan el poder cumplir con el rol laboral y familiar. La mayoría de los padres de una familia monoparental no pueden trabajar lo suficiente como para mejorar sus ingresos; además, tampoco cuentan con la posible ayuda monetaria de la otra parte.

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En hogares estructurados de la manera tradicional, aunque solo uno de los padres trabaje, la colaboración de la otra parte en el cuidado de los hijos permite mayor libertad para hacer horarios completos, rendir más en el trabajo y generar ingresos extras. Esta situación podría mejorar si ambos padres trabajan, por esta razón las expectativas económicas también mejoran.

Hasta el momento las políticas no se ajustan a las necesidades de estas familias, pues la conciliación no es suficiente, las medidas no se ajustan y el cuidado de los niños queda desfavorecido. Por su parte, de acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística, en España ha aumentado la cantidad de hogares en estas condiciones, lo que crea mayor propensión a la pobreza.

Falta de apoyos

Factores como la falta de vivienda, apoyo social, beneficios sanitarios y su inestable situación laboral, además de ponerlas en riesgo de pobreza, también expone a los hogares monoparentales a sufrir la exclusión. Según el informe de Save the Children, la situación general de estas personas condiciona muchos aspectos de su vida, haciendo que sus oportunidades mermen en todos los sentidos.

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Más que pobreza

La pobreza es una de las principales consecuencias a las que se enfrentan madres y niños de las familias monoparentales. Pero de esta se derivan, además, un sinfín de situaciones que comprometen la calidad de vida de estas personas. Por ejemplo, cuando se trata de mujeres mayores, su salud se deteriora por causa de la mala alimentación y la poca atención a problemas de salud. Además, como rastra de la edad, las oportunidades laborales se extinguen.

Los problemas de salud son una de las peores consecuencias que trae consigo la escala de pobreza de estos hogares. Madres e hijos dejan de recibir la atención especializada a sus padecimientos y en gran medida se reducen los gastos de medicinas. La imposibilidad de pagar tratamientos médicos se suma a los problemas de desahucio o  el inconveniente para poder mantener la temperatura adecuada en las viviendas.

Se trata en definitiva de situaciones precarias que ningún niño debería experimentar. Por ello es necesario que la realidad de las familias monoparentales comience a cambiar.

  • Gonzalez, M. (2010). FAMILIAS MONOPARENTALES.
  • Morgado, B., González, M. D. M., & Jiménez, I. (2003). Familias monoparentales: problemas, necesidades y recursos. Portularia3, 137-160.