El largo camino de la conciliación familiar

Pedro · 24 noviembre, 2017
Aunque la conciliación familiar es un derecho tanto para los adultos como para los los niños, todavía quedan muchos aspectos por mejorar.

Trabajar y poder tener una vida familiar activa no siempre es fácil. Y es que todavía queda mucho camino por recorrer si de conciliación familiar se trata. Veamos brevemente cómo están las circunstancias actuales, y hacia dónde se dirige este complejo pero importante tema.

¿Es posible la conciliación familiar?

Aunque la conciliación familiar es un derecho tanto para los adultos como para los los niños, queda mucho por mejorar en este aspecto. Hay personas que trabajan bajo la modalidad del teletrabajo o tienen flexibilidad en su horario laboral. Pero lo cierto es que en la mayoría de los casos, esto no es así.

Si nos preguntamos qué se puede hacer, lo cierto es que se ve que todavía queda mucho por realizar. Una de las soluciones sería la distribución de horas, pero esto no es fácilmente alcanzable. Lo habitual es que los padres pasen buena parte del día fuera de casa. Y que, por su parte, los niños desayunen, coman y merienden en el colegio o pasen el tiempo en actividades extraescolares. Una situación que hace que al llegar a casa apenas haya tiempo para nada.

La educación positiva beneficia a toda la familia.

Son muchos los padres que no tienen más tiempo para ofrecer a sus hijos. Tampoco para cubrir las necesidades afectivas y sociales. Pero es necesario ser conscientes de las consecuencias negativas que esto puede acarrear. Y es que estas consecuencias no solo se podrían notar en el ámbito doméstico, también en el desarrollo de los niños.

Debemos ser conscientes de que los niños necesitan pasar tiempo con su familia. Así podrán crecer en un ambiente sano y feliz. Está demostrado que si tienen una relación fuerte y sana con sus progenitores, son más felices. Es fundamental para el desarrollo del niño que tenga unos referentes estables en su vida.

Qué podemos hacer

Ante la pregunta de qué podemos hacer, lo cierto es que si no tenemos medios o tiempo suficiente para pasar con nuestros hijos, no habrá una interacción constante que sea capaz de garantizar el bienestar de nuestros hijos. Por ello hay una serie de aspectos que se podrían llegar a perfilar como posible solución.

1.- Permisos

El primero de ellos sería hacer uso de permisos de maternidad y paternidad más largos. Muchos países en el resto de Europa ya contemplan este aspecto.

2.- Ventajas del teletrabajo

En la misma línea se encuentra la posibilidad de trabajar bajo la modalidad de teletrabajo. Además de tener cierta flexibilidad de horario en el trabajo.

Es importante concebir que la conciliación familiar y laboral tiene que verse como algo necesario. Por ello los gobiernos deben verlo como una herramienta de protección de las familias. Sobre todo para los niños, una verdadera inversión para la sociedad en su conjunto.

Las madres emprendedoras se enfrentan a los retos más grandes.

Queda mucho camino por recorrer

Es fundamental impulsar una serie de medidas pensadas para la conciliación familiar. De este modo se convertirían las familias en las verdaderas protagonistas de la educación de sus hijos. Algo que es fundamental especialmente en los primeros años de vida.

Entre estas medidas, también estaría el establecimiento de determinadas ayudas públicas para los padres. Entre estas ayudas serían importantes las subvenciones en guarderías o centros de acompañamiento a familias, entre otros.

En cualquier caso, mientras llegan estas ayudas y medidas, si es que llegan, es necesario que saques tiempo extra. Para ello, tendrás que saber discernir entre lo que es imprescindible y lo que no. Es decir, ver cuáles son tus tareas prioritarias, las que debes hacer de manera obligatoria.

Por otro lado, encontramos las tareas innecesarias que, además de no tener que hacerlas, suponen una complicación. Dichas tareas en ningún caso deberías llevarlas a cabo.

No te olvides que puedes delegar ciertas tareas para que conciliar tu vida profesional y personal sea algo más fácil para ti. Y es que pedir, ayudar y delegar es un gran paso. En muchas ocasiones queremos abarcarlo todo, pero eso es imposible. Pedir ayuda supondrá un alivio porque tendrás ese tiempo tan preciado para tu familia y para ti. Además, esto te ayudará a eliminar cierto sentimiento de culpa y te llenará de felicidad, lo que te permitirá reducir el estrés y tus niveles de ansiedad.