Falta de energía en niños. ¿Qué hacer?

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
· 9 febrero, 2019
Muchas veces la falta de energía en niños se debe a que nuestros pequeños no descansan las suficientes hora del día. Pero este no es el único motivo que puede provocar ese déficit. En este artículo te contamos más acerca de por qué nuestros hijos a veces están tan cansados.

Los niños son una enorme fuente de vitalidad y de energía por eso, cuando notamos que su energía se reduce, nos resulta preocupante. Esta falta de energía en niños en ocasiones puede deberse a un puro cansancio físico, pero existen casos en los que este no es el motivo y comienza a afectar a la salud. A continuación os dejamos una serie de consejos para actuar en caso de ver a tu hijo sin energía durante varios días.

Alimentación

En primer lugar, y evitando todos los tópicos, no se deben comer únicamente alimentos ricos en hierro. Es cierto que hay que incluirlos en las comidas de forma más continuada, pero lo importante es que el niño tenga una alimentación equilibrada. 

  • A partir del año y medio de edad y hasta los 9 años es recomendable beber medio litro de leche al día. Si se quieren tomar más lácteos, es aconsejable que sea en otro formato, como yogures.
  • Imprescindible la inclusión de frutas y verduras en la alimentación.
  • Hay que poner especial atención a aquellos productos que contengan vitamina C, ya que ayudan a fortalecer el cuerpo.
  • Evita las grasas saturadas que se incluyen en los alimentos precocinados o la comida rápida.
  • Incluye la fibra en sus comidas para favorecer un bueno tránsito intestinal.

Dormir lo suficiente

Muchas veces los niños no duermen las horas necesarias y al día siguiente se sienten cansados. Si esto ocurre de manera habitual, la energía acaba disminuyendo totalmente. A continuación, os dejamos las horas recomendadas que debería dormir un niño en función de su edad:

  • De 3 a 5 años: entre 10 y 13 horas, contando el tiempo de la siesta.
  • Entre 6 y 12: entre 9 y 12 horas diarias.
  • De 13 a 18: entre 8 y 10 horas diarias.Niña durmiendo con su osito de peluche.

Es esencial que hables con tu hijo sobre este tema y le expliques la importancia de dormir y descansar bien por las noches para poder mantenerse activos durante el día. Podéis elaborar un planning diario o semanal en el que se incluyan las horas de estudio, de ocio y también las de sueño (hora aproximada de irse a al cama y hora de levantarse) para cumplir unos objetivos.

Expresar los sentimientos

Ir al colegio o al instituto, estudiar para los exámenes, hacer los deberes, entrenar con el equipo, ayudar en casa… Son algunas de las acciones de la vida cotidiana que realiza un niño. En muchas ocasiones se ven sobrepasados por este cúmulo de tareas porque no pueden llegar a terminarlas. Ahí comienza a aumentar el estrés y a notarse la falta de energía en los niños.

Si esta situación se prolonga durante mucho tiempo, el niño puede comenzar a tener pensamientos negativos y entrar en una situación depresiva. Si notas que esto le ocurre, habla con él y déjale que muestre sus sentimientos y pensamientos. Acude a un especialista si percibes que la situación es más grave de lo que parece.

Problemas de salud: anemia

En ocasiones, esta falta de energía en los niños no es debido únicamente al cansancio físico y mental, sino que se trata de un problema de salud. Si notas a tu hijo cansado de manera habitual y esto no mejora a pesar de dormir las horas correspondientes y seguir varios consejos más, acude al médico con él. 

La anemia es una afección que se genera cuando no hay suficientes glóbulos rojos en la sangre, que son los encargados de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta el resto del cuerpo. Una anemia que al principio no revista gravedad no tendrá una sintomatología clara y demostrable, por lo que, como decíamos anteriormente, si notas al niño cansado durante varios días, acude al médico para que le realicen un análisis de sangre.Fomentar el deporte en niños ayuda a que estén más activos y, a la larga, disminuya la falta de energía.

Realiza ejercicio

Una de las mejores formas para prevenir la falta de energía en los niños es que realicen ejercicio de una forma moderada mínimo dos veces a la semana. A la mayoría de niños les encanta el deporte y tener que estar en continuo movimiento, por lo que escoge con él una actividad que le guste y añádelo a su rutina diaria. Si hacer deporte le hace feliz, sus niveles emocionales aumentarán al igual que su energía.