10 errores al bañar a tu bebé

El baño del bebé puede generar interrogantes y nerviosismo en los padres. Aquí te contamos los errores más habituales a fin de que puedas evitarlos y disfrutar de ese momento.
10 errores al bañar a tu bebé
Maria del Carmen Hernandez

Escrito y verificado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez.

Última actualización: 31 agosto, 2022

El momento de bañar a tu bebé es una de las experiencias más deseadas por los padres. A su vez, afianza el vínculo entre ambas partes, mientras que relaja y brinda placer al recién nacido.

Errores más comunes al bañar a tu bebé

Es normal que los padres cometan ciertos errores durante el baño del bebé, en especial los primerizos, ya que a veces la inseguridad los invade.

A continuación, te detallamos los 10 errores más habituales que no permiten que el baño sea una experiencia no estresante y relajante para el bebé.

1. Exceso de productos de higiene

No se recomienda el uso de productos cosméticos y de higiene como jabón, champú, gel o cremas con demasiados químicos, ya que pueden generar reacciones cutáneas o cuadros alérgicos. De hecho, no se debe aplicar jabón en el rostro.

La Jornal de pediatria aconseja el uso de jabón neutro para evitar alterar el pH de la piel delicada del bebé.

2. No controlar la temperatura del agua

Hay que considerar que la piel de los recién nacidos es mucho más delicada a las alteraciones de temperatura. Por lo tanto, siempre se recomienda regular el agua de la bañera, ya que podría estar muy caliente o muy fría.

Asimismo, la temperatura adecuada del agua para bañar a tu bebé es alrededor de 37 °C. Por debajo de esos valores puede verse afectado el sistema inmune y ser más propenso a enfermarse.

3. Descuidar al bebé

Nunca se debe quitar la vista ni por un segundo al bebé, tanto en la bañera como en la cama, ya que podría suceder algún accidente. Dejarlos solos sin la supervisión de alguien es una imprudencia que puede culminar con ahogamientos, caídas, electrocuciones u otras contingencias graves. Por esto, siempre se deben tener a disposición todos los elementos que se vayan a utilizar, entre los que no pueden faltar los siguientes:

  • Pañales.
  • Toalla.
  • Ropa.
  • Aceites o cremas.



Al momento de secar al bebé hay que tener en cuenta que su piel es muy sensible. Por eso, se debe evitar generar fricción para no provocarle daños. Además, hay que asegurarse de que no queden partes húmedas.

4. Secarlo de forma incorrecta

Otro de los errores más comunes al bañar al bebé recién nacido es no secarlo por completo. Es decir, hay que asegurarse de que no quede humedad entre los diversos pliegues del cuerpo.

La piel del bebé es muy sensible, por lo que no se aconseja secarla al generar fricción, sino con golpecitos suaves para no provocar daños.

5. Emplear elementos inapropiados

Jamás se deben utilizar e introducir bastoncillos o hisopos en los oídos de los bebés para secarlos o limpiarlos. Además, es fundamental que cualquier dispositivo electrónico se encuentre alejado para evitar que pueda caerse en la bañera.

Las esponjas deben ser suaves y hay que utilizarlas sin generar demasiada fuerza al frotarla para no ocasionar reacciones en la piel.

6. Excederse en el tiempo de baño

Los baños de los recién nacidos deben ser cortos y rápidos. Si bien no existe un tiempo fijo establecido, no hay que permanecer demasiado para evitar que se enfríe el agua.

A su vez, los baños largos pueden provocar irritación cutánea o agravar cuadros de dermatitis atópica.

7. Tener cuidado con el cordón umbilical

Lo ideal es esperar a que se caiga el cordón umbilical para experimentar el primer baño del bebé. Sin embargo, este tiempo puede variar en los diferentes lactantes.

Incluso, se aconseja posponer la cura del cordón umbilical para luego del baño. Es decir, no se lo debe frotar porque se podría lastimar. Por lo contrario, cuando los recién nacidos aún mantienen el cordón umbilical, este debe ser lavado todos los días con jabón y agua.

La American Academy of Pediatrics concluye que bañar al bebé antes de la caída del cordón puede dejarlo húmedo y predisponerlo a infecciones.

Antes de preparar la bañera para el bebé debemos asegurarnos de limpiarla bien. Luego, hay que regular la temperatura del agua, que debe estar alrededor de los 37 °C.

8. Preparar adecuadamente la bañera

La bañera se debe lavar antes y después del baño del recién nacido. De hecho, el baño fuera de la bañera, en una superficie donde el lactante no se encuentre dentro del agua, es otro de los errores más habituales. En este contexto, el niño se puede enfriar con mayor facilidad y sufrir complicaciones de salud.



9. Estar cómodos todos los involucrados

Colocar al recién nacido en posiciones que no son las correctas dentro de la bañera puede generar resbalones. Este es otro de los errores más frecuentes al momento de bañar al bebé. Siempre se debe vigilar la cabeza y el cuello del recién nacido y evitar que le entre jabón en los ojos.

10. Higienizar la zona del pañal previamente

Se recomienda bañar al bebé con la zona del pañal limpia para evitar que al introducirlo en la bañera se contamine el agua. En el interior de la tina, siempre hay que sujetar al bebé con firmeza para no provocar un accidente.

El nivel del agua de la bañera no debe sobrepasar la cintura del pequeño si está sentado o los hombros si permanece recostado. De esta manera, se minimizan las probabilidades de que exista un ahogamiento accidental.

Bañar al bebé debe ser un momento de goce y placer

La inseguridad puede primar cuando llega el momento de bañar a tu bebé. No obstante, con cautela, paciencia, ternura y amor se pueden disipar los temores y vivir una experiencia placentera para ambos.

En conclusión, el baño debe ser un tiempo para compartir con el bebé y para la relajación.